Generar productos de valor agregado a partir de residuos de la Industria porcícola del Valle del Cauca, así como contribuir a la disminución del significativo impacto ambiental que se deriva de esta extendida práctica económica, son algunas de las características que recoge el proyecto que adelanta la Universidad del Valle, a través de la Facultad de Ingeniería, denominado “Investigación y Desarrollo Experimental de un Modelo Sostenible en Generación de Biocombustible y Productos de Valor Agregado a partir de Residuos Agrícolas y Agroindustriales, Biomasa residual en la Industria Porcícola en el Valle del Cauca”.

El proyecto, que cuenta con recursos del Fondo de Ciencia y Tecnología del Sistema Nacional de Regalías, aportaría un modelo de aprovechamiento y toma de decisiones para ofrecer a los porcicultores del Valle del Cauca (grandes, medianos y pequeños) estrategias para el manejo eficiente y aprovechamiento inteligente de los residuos generados en la actividad agrícola, asociados con el ganado porcino.

El equipo de investigadores del proyecto, conformado por científicos de la Universidad del Valle, la Universidad Nacional - sede Palmira y la Universidad ICESI, proponen aprovechar tres tipos de residuos generados en esta actividad. 

  • Porquinaza. Compuesta por las heces fecales y la orina de los animales confinados, así como por el material que se utiliza para elaborar el encamado de los cerdos.
  • Residuo animal u orgánico. Comprendido por los porcinos que no logran sobrevivir al proceso de crianza, también por los residuos orgánicos generados durante la fase de alumbramiento de las crías.
  • Productos derivados de las cargas de alimentación no consumidas por el ganado porcino.

Acercándonos brevemente a uno de los sistemas de aprovechamiento propuestos por los investigadores en relación con la porquinaza, se proyecta que sometiendo este residuo a un proceso de digestión anaeróbica se generen tres subproductos iniciales: lodo, material líquido y metano. 

El lodo, tratado para eliminar patógenos y trazas indeseables de los antibióticos utilizados durante el proceso de crianza del animal, ha demostrado ser útil como fertilizante. 

El producto líquido, sometido a experimentación, podría generar, además, opciones sustentables para nutrir a las algas, producir biopolímeros y otros bioproductos.

Por su parte, el metano puede ser aprovechado como fuente para obtener una alternativa combustible.

El proyecto es liderado por la Doctora (Ph.D.) en microbiología Janeth Sanabria, profesora de la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente. Cuenta además con la participación de varios expertos de la Universidad del Valle, dentro de los que se encuentran Fiderman Machuca, de la Escuela de Ingeniería Química, investigador que trabaja en procesos avanzados de oxidación, quien ha propuesto la innovadora idea de utilizar ozono como agente anti-patógeno. 

Participan también los profesores William Lizcano, especialista en celdas para la producción de electricidad. Julien Wist, especialista en metabólica y quimioinformática. Julián Urresta, químico que estudia los catalizadores para el aprovechamiento del metano. Andrés Zapata, quien desarrolló su tesis doctoral con técnicas de modelación matemática para sistemas biológicos y Andrés Castillo, experto en quimioinformática.

De igual manera se suman las investigadoras Julia Rosa Caicedo, quien ha trabajado en recuperación de nutrientes de aguas residuales. Luz Estella Cadavid, experta en tratamientos anaeróbicos de la Universidad Nacional - Sede Palmira. Judith Rodríguez, especialista en valorización de residuos sólidos. Así como Nelsón Caicedo, bioquímico con amplia experiencia en el sector industrial y Erika Ortiz, experta en el cultivo de algas a escala industrial, vinculados ambos a la Universidad ICESI. 

También extienden su apoyo a la iniciativa la gobernación del Valle del Cauca y la asociación Hakuarium de Suiza. 

En lo que va del 2021 la Universidad del Valle ha recibido cuatro patentes de invención que reconocen el trabajo investigativo de docentes e investigadores de las facultades de Ingeniería, Salud y Ciencias Naturales y Exactas. Tres de las patentes son de protección internacional y una en Colombia. 

La primera patente fue concedida en México y consiste en un “Procedimiento para la quimerización de órganos mediante tratamiento celular”. Es una técnica de tratamiento celular en órganos y tejidos, mediante la cual se evita el rechazo de órganos trasplantados y se disminuye o suspende el uso de drogas inmunosupresoras en pacientes sometidos a procedimientos de trasplante. La invención está a cargo de José Oscar Gutiérrez Montes (Grupo de Farmacología Univalle), Jaime Alfonso Muñóz Botina (Grupo de Farmacología Univalle) y Alejandra María Jerez Valderrama, de la Facultad de Salud. 

La segunda patente, concedida en Brasil, es un método para la producción de papel y otros productos químicos y plásticos de tipo polimérico, denominada “Método para produção de fibras de celulose e de hemicelulose de alta resistência a partir de biomassa lignocelulose das folhas e brotos da cana de açúcar” (nombre en portugués). 

Esta patente está relacionada con un novedoso procedimiento para obtener celulosa y hemicelulosa de alta resistencia a partir de biomasa lignocelulósica proveniente de las hojas y cogollos de la caña de azúcar y proporcionar un material de pulpa fibrosa con esas características obtenidas. El investigador de esta patente es el egresado de la Facultad de Ingeniería y miembro del Grupo Fisicoquímica de Bio y Nanomateriales, Jorge Humberto Borrero López. 

En México fue concedida la tercera patente, de la autoría de Fiderman Machuca Martínez (docente de la Escuela de Ingeniería Química), Juan Guillermo García Garay egresado de Ingeniería Química) y Efraín Rubio Rincón (docente de Biología); que tiene que ver con un proceso integrado para el tratamiento y la recirculación de agua de mar en cultivos marinos y comprende etapas de filtración, oxidación fotocatalítica y filtración biológica. 

Por último, se otorgó una patente para el territorio colombiano y se trata de un método para fabricar un implante para la regeneración de tejido cardiaco, que comprende diferentes tipos celulares (células madre mesenquimales, células endoteliales y cardiomiocitos) en una matriz polimérica biocompatible. Tiene utilidad en procedimientos que involucren el reemplazo o la regeneración de tejidos animales y humanos. Esta invención corresponde a los investigadores de la Facultad de Salud, Paola Andrea Neuta Arciniegas (Grupo de Gastroenterología, Hepatología Y Nutrición Pediátrica- GASTROHNUP) , José Óscar Gutiérrez Montes (Grupo de Farmacología Univalle)  y Álvaro José Rojas Arciniegas. 

Con estas cuatro, la Universidad del Valle completa 70 patentes resultantes de investigaciones y desarrollos de la comunidad universitaria, de las cuales 24 son internacionales y 46 nacionales. Esta figura de protección busca que los inventos y resultados de investigación sean  reconocidos como aportes científicos en beneficio de la humanidad. 

La Vicerrectoría de Investigaciones, por medio de su Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación- OTRI, es la dependencia encargada de apoyar, acompañar y asesorar los temas de propiedad intelectual a la comunidad universitaria.

Tras una investigación que se extendió por siete años, científicos de la Universidad del Valle en Cali; de la Texas Tech University de Estados Unidos; de la Universidad de San Marcos en Perú y del Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador, lograron describir una nueva especie de murciélago para la ciencia.

Utilizando técnicas de identificación morfológica y molecular, los investigadores establecieron la existencia de una nueva especie de murciélago, de la familia Molossidae, que habita en ecosistemas ubicados en la zona occidental de los Andes, al que denominaron Cynomops kuizha.

La Dirección de Comunicaciones Universitarias conversó con la investigadora de la Texas Tech University, líder del proyecto y egresada de la Universidad del Valle Daniela Arenas y con el profesor del Departamento de Biología, también investigador del proyecto, Doctor (Ph.D.) Alan Giraldo, intentando comprender así lo alcances e impactos que tiene este hallazgo para la comunidad científica.

El camino hacia el descubrimiento

Daniela Arenas: El espécimen que inició la investigación fue capturado cuando estaba adelantando la fase de campo de mi trabajo de grado en la Universidad del Valle. Estábamos trabajando en el parque regional ‘El Vínculo’, cerca de Buga, incluida el área de amortiguamiento en predios de la Hacienda ‘La Campiña’, así como en las cercanías del río que fluye en el lindero de ambas propiedades.

El murciélago fue colectado en la Hacienda utilizando redes de niebla a nivel de sotobosque (área de un bosque extendida bajo las copas de los árboles o dosel forestal), mientras volaba bajo el dosel de los árboles, en una zona abierta, con presencia de algunos árboles alrededor. Cuando fuimos a liberar al animal lo observamos detenidamente, y aunque sabíamos que era un Molossidae, desconocíamos el género y la especie.

Decidimos entonces colectarlo, llevarlo hasta la Universidad del Valle y procesarlo en laboratorio (acción indispensable para adelantar su identificación).

Una vez en la Universidad, consultamos la literatura científica existente para este grupo y según lo disponible en ese momento (2013), catalogamos a este individuo como Cynomops abrasus, de los cuales ya habían individuos, desde hacía unos 30 años, en la colección de mamíferos de la Universidad del Valle.

A raíz de que los únicos individuos para esta especie en Colombia eran los que estaban en nuestra Universidad, decidimos que este nuevo individuo era lo suficientemente importante para hacer una nota corta, enunciando que la especie, treinta años después, permanecía en el país. Cuando iniciamos ese proceso, vine a Texas Tech University para estudiar mi maestría. Logramos entonces someter una versión del artículo a una revista suramericana, pero uno de los revisores sugirió que consultara individuos de esa especie aquí en Texas para complementar el artículo.

Debido a mis estudios de maestría, este proceso quedó en pausa.

Retomé el proyecto años después, en 2017, y decidí consultar que había de nuevo en la literatura asociada. Encontré a una investigadora brasileña había publicado el primer trabajo que incluía información molecular para los Cynomops. En esa publicación también se enunciaba que la especie a la que habíamos asociado al individuo colectado había sido dividida en dos (C. mastivus y C. abrasus). Notamos igualmente que la investigadora no contaba con especímenes de Colombia.

El siguiente paso fue preguntarnos por el espécimen colectado en el Valle del Cauca ¿a cuál de las dos especies pertenece? En ese proceso de identificación, basado en caracteres morfológicos del cráneo y tamaño del animal, no pudimos asignarlo a ninguna de las dos especies posibles. Por tamaño pertenecía a una y por características craneales, a otra. En ese punto, al no poder determinarlo, intentamos obtener información molecular de estos especímenes y utilizar esta nueva fuente para contrastar resultados.

Gracias a que habíamos conservado tejido del murciélago capturado en la Hacienda ‘La Campiña’, secuenciamos su información. Una vez terminado el proceso, se construyó el árbol filogenético y pudimos corroborar que no pertenecía a ninguna de las dos especies; encontrando incluso que este espécimen era más cercano a una tercera especie llamada Cynomops greenhalli.

Haciendo un análisis más profundo de las secuencias, encontramos que habían diferencias significativas con un C. greenhalli colectado en Panamá, pero que guardaba estrechas similitudes con un supuesto C. greenhalli de Ecuador. Aquí, al notar que contábamos con tres especies, y que aún así no podíamos asignarla a ninguna, pensamos que era posible que se tratara de una nueva.

Establecimos contacto entonces con museos en Quito y Guayaquil. Obtuvimos medidas, fotografías y descripciones características. Al juntar todos los individuos, y adelantando los procesos de identificación, concluimos que estábamos frente a una nueva especie. Sometimos nuestro hallazgo y gracias a las evidencias recolectadas durante los años, fue aprobado.

La nueva especie descrita, Cynomops kuizha, hace parte de la familia denominada Molossidae, que se caracteriza por agrupar murciélagos de tamaño mediano. Los individuos pertenecientes a esta familia son fáciles de identificar, principalmente, por la forma que presenta la membrana entre la cola y las patas traseras (se extiende hasta la punta de la cola), su rostro se encuentra prácticamente desnudo, sin mucho pelo, y en comparación con otra familia, que tiene una estructura llamada la ‘hoja nasal’, estos no la tienen.

En general estos animales son insectívoros, por lo que asumimos, sin haber contado con la posibilidad de hacer estudios de contenido estomacal, que la nueva especie también lo es.

El tipo de hábitat en el que se ha recolectado la nueva especie, hasta ahora, corresponde a bosque seco tropical. En el caso de Ecuador y Perú, se los encuentra en ecosistemas similares conformados por arbustos y árboles pequeños que se desarrollan en regiones de bajo nivel de precipitación. Hemos establecido, hasta el momento, que estos murciélagos hacen presencia en la parte occidental de los andes. De ser así, esta sería la única especie de Cynomops que se encuentra a ese costado. Todas los demás están en la zona oriental.

Generando investigaciones de impacto

Alan Giraldo: El desarrollo de nuevas especies está asociado a procesos evolutivos, lo cual toma tiempo. Por un lado, cuando se cuenta con un sistema dinámico como el norte de suramérica, donde se elevó la cordillera de los Andes separando las condiciones geográficas preexistentes, se generaron numerosos espacios nuevos para ser ocupados, lo que promovió el desarrollo de distintos hábitats para nuevas especies.

Ahora, nuestro país es reconocido por albergar gran diversidad biológica. Las condiciones del conflicto armado, que se extendió durante varias décadas, permitieron que muchas regiones de Colombia permanecieran con una transformación ambiental relativamente baja con relación a otros países, lo que ha favorecido a varias comunidades biológicas que han permanecido en ese territorio casi imperturbable.

Nuestro país, desde el punto de vista de la biogeografía, es muy importante. Somos el punto de encuentro de las zonas biogeográficas del norte y del sur de América (zona neártica - zona neotropical), convirtiéndonos en el punto de unión del Continente.

Además, la Cordillera de los Andes se divide aquí en tres ramales, lo que propicia una mayor diversidad de condiciones, generando entornos muy particulares en los que, probablemente, muchos individuos pudieran desarrollarse de manera independiente separándose de su linaje inicial. Todo ese conjunto de condiciones hace que tengamos una oferta de territorios que fortalecen la diversidad biológica del planeta.

Una vez establecido esto, podemos afirmar que nuestro trabajo primario como biólogos es identificar y conocer el entorno biológico que nos rodea, así pues, conocer sobre nuevas especies nos permite adquirir un mayor entendimiento de lo que está pasando en nuestro entorno. Esto es importante porque nos permite identificar elementos críticos que nos afectan como comunidad, ya que la biodiversidad es uno de los servicios ecosistémicos que como seres humanos tenemos que preservar para garantizar la continuidad de los recursos que el entorno permanentemente nos ofrece.

Entonces, ¿cuál es la importancia de hallar y describir una nueva especie para la ciencia? Existe una premisa importante en conservación: Debes conocer lo que conservas. Si no sabes lo que posees, no podrás delimitar acciones para lograr el propósito de conservar. Es importante porque es la base fundamental sobre la cual se diseñan todas las estrategias enfocadas en ese sentido.

Ahora, las especies, dependiendo de la función que cumplen en el entorno, han sido consideradas unas más relevantes que otras, a la luz de cómo nos vemos beneficiados de ellas. En el caso de los murciélagos, el papel que cumplen en el ecosistema es muy importante, pues al ser polinizadores y mover semillas contribuyen a la salud de los bosques, y mientras el bosque esté bien, nosotros obtenemos importantes beneficios como comunidad. Además de esto, (hablando particularmente de la nueva especie, que creemos es insectívora), consumen gran cantidad de insectos por día (cerca del 50% de su peso corporal), manteniendo a esta población bajo control.

Dicho esto, es evidente que la transformación del hábitat amenaza la viabilidad de las especies, generando situaciones críticas en su entorno. Cuando un investigador genera información de riqueza de diversidad, suele notar al instante que la nueva especie ya se encuentra amenazada porque el hábitat que ocupa se encuentra igualmente amenazado.

Muchas veces se encuentran afectadas especies que aún desconocemos, lo cual es otro de los grandes problemas que tenemos con la diversidad: probablemente solo conozcamos cerca del 15% de la biodiversidad del planeta. Hay muchos grupos de los cuales no tenemos idea alguna, y de los que creemos conocer, los avistados con más frecuencia y facilidad, generalmente siguen reportándose nuevas especies.

El pasado viernes 9 de abril del presente año inició la segunda fase del Diplomado en formación de líderes para el desarrollo local basado en Ciencia, Tecnología e Innovación transformativa.

La Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, además de ser la institución encargada de certificar el componente académico, cuenta con la representación del profesor Henry Caicedo Asprilla, quien es el director científico del proyecto "Un Valle del Conocimiento" y coordinador del diplomado.

Esta iniciativa surge en el marco del proyecto Fortalecimiento del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación del Valle del Cauca “Un Valle del Conocimiento” el cual tiene como objetivo explorar alternativas de gobernanza, medición y formación de redes para fortalecer el sistema de C&CTI del Valle del Cauca.

En el año 2020, se presentó el primer énfasis del diplomado denominado “Sistema General de Regalías y Enfoque diferencial étnico", que comenzó el 8 de septiembre del 2020 y finalizó el 10 de diciembre, logrando certificar a 956 personas en torno a temáticas como el Sistema General de Regalías, sistemas de innovación, innovación transformativa, entre otras.

Para el año 2021, se dará continuidad al segundo énfasis del diplomado titulado “Formulación y estructuración de proyectos en CTI”, el cual se orienta en la estructuración, formulación, seguimiento y control de proyectos con enfoque de innovación transformativa.

El diplomado se realiza en alianza entre la Gobernación del Valle del Cauca, el Proyecto “Un Valle del conocimiento”, la Red de Universidades para la Innovación del Valle del Cauca-RUPIV, la Universidad del Valle, el Servicio Nacional de Aprendizaje-SENA, la Fundación Universidad del Valle y el Instituto Financiero del Valle- INFIVALLE.

Harán parte de este proceso de formación toda persona u organización que tenga una idea o proyecto enfocado en CTI y que por su naturaleza requiera trabajar en alianza y cooperación con otras entidades, entre ellos, líderes, comunidades étnicas, integrantes de grupos de investigación y demás actores del sistema de CCTI de los sectores académico, empresarial, gobierno y sociedad civil organizada.

Corporación Biotec (CB) ha desarrollado el concepto Sistemas agrícolas sostenibles de alto valor agregado-SASAVA, integrando los eslabones agrícola, agro industrial y bioindustrial en una cadena de valor.

El reciente Proyecto IN SGR CTI 1 y otros estudios, casos y análisis en el tema, permiten identificar “brechas tecnológicas” en esta cadena que dificultan en el país, la integración de las cadenas de producción y la aceleración de los procesos para levar productos- IN- al mercado.

Con el fin de aportar al cierre de brechas en el Sector IN, desde la Plataforma IN y su herramienta web, Corporación Biotec organiza el Taller 'Hacia el cierre de brechas tecnológicas en la cadena de valor de Ingredientes Naturales (IN)', invitando a tres expertos para compartir su conocimiento y experiencias. conozca la programación siguiendo este enlace.

Nos complace invitarle a participar en este taller, que se desarrollará virtualmente, el próximo 23 de abril de 9:00 a 11:30 a.m. El evento se realizará bajo la modalidad de Taller Virtual, a través de la Plataforma Zoom.

● Fecha de realización: 23 de Abril de 2021 de 9:00 a 11:30 am.

● Modalidad: Virtual.

● Divulgación: Corporación Biotec.

Para participar en el evento inscribirse en el siguiente enlace: http://platin.corporacionbiotec.org/event/details/taller-hacia-el-cierre-de-brechastecnologicas-en

Enlace de acceso (Zoom): https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2PYTZHPZU5LX

Publicado por la Revista Semana.

Desde las aulas y los laboratorios, estudiantes y docentes trabajan en el desarrollo de prototipos, algoritmos y proyectos para la detección del virus, prevenir complicaciones en los pacientes y brindarles herramientas a los gobiernos locales para la toma de decisiones.

Las mejores instituciones de educación superior del país han dedicado buena parte de los esfuerzos de sus grupos de investigación en desarrollar prototipos, algoritmos, modelos y proyectos que contribuyan al control de la pandemia en el país. Muchas de estas iniciativas contaron con el apoyo de instituciones públicas y el sector privado. A continuación presentamos algunas de las innovaciones más destacadas a nivel nacional.

 

Ventiladores mecánicos

El colapso de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) generalmente se presenta por la escasez de equipos para garantizar la atención de los pacientes y durante los primeros meses de la emergencia sanitaria por el coronavirus la demanda mundial de ventiladores superó la capacidad de los grandes fabricantes. En Colombia, universidades como La Sabana y la de Antioquia propusieron fabricar los dispositivos.

El ventilador desarrollado por La Sabana cuenta con un sistema de electroválvulas controladas electrónicamente. Lo bautizaron Unisabana herons y varios ya han sido entregados a hospitales de regiones apartadas en Chocó y Arauca.

Con los ventiladores de la Universidad de Antioquia ya se concluyeron los ensayos clínicos y es posible su uso en centros hospitalarios cuando se agoten las máquinas disponibles y siempre y cuando las familias de los pacientes den su consentimiento.

 

Pruebas para los asintomáticos

Otra de las investigaciones adelantadas en medio de la pandemia fue la fabricación de pruebas diagnósticas por parte de la Universidad Nacional. Este proyecto permite identificar, por medio de ensayos serológicos, si el sistema inmunológico de una persona ha reconocido el virus sin manifestar síntomas.

Esta institución también trabaja en la producción de las enzimas necesarias para aplicar la prueba de covid-19, un aporte valioso si se tiene en cuenta la dificultad de importar estos elementos. Finalmente, la institución contribuyó con el estudio de medicamentos como la hidroxicloroquina, para comprobar su posible efectividad en el tratamiento de pacientes críticos.

 

Rastrear el virus

La Universidad Javeriana de Cali lidera una investigación, con el respaldo de organizaciones como la Fundación Valle del Lili y CIDEIM, para desarrollar un dispositivo (bionanosensor) que permita diagnosticar de manera temprana el virus del covid-19, incluso en personas asintomáticas. El proyecto se desarrolla con el uso de tecnología molecular.

 

Proteger a los más vulnerables

Sistema SIGELO es el nombre del proyecto que adelanta la Universidad del Valle para apoyar a los gobiernos locales en la toma de decisiones que protegen a poblaciones vulnerables, que no pueden estar en cuarentena de manera permanente, a través del uso de variables sociodemográficas. Este es uno de los proyectos apoyados por la MinCienciatón, un programa del Gobierno que financia investigaciones orientadas a combatir los efectos del virus.

 

Pruebas PCR más exactas

La Unidad de Genética de la Universidad Simón Bolívar trabaja en la adaptación de un sofisticado algoritmo que tradicionalmente detecta anomalías y rastros de explosivos o petróleo. Gracias al trabajo de un grupo multidisciplinario de investigadores, esta herramienta se usará ahora para identificar defectos en los análisis PCR de las muestras de covid-19.

 

Unidades de cuidado intensivo portátiles

Este desarrollo se llevó a cabo gracias a una alianza entre la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional que, inspiradas en la rapidez con la que China contuvo la emergencia sanitaria, crearon un modelo de estructuras que pueden albergar unas 16 camas equipadas con controles de refrigeración y presión. El montaje de estas unidades se puede realizar en pocas semanas, facilitando su movilización a poblaciones apartadas.

 

Otros aportes

La Universidad Javeriana de Bogotá creó un sistema de monitoreo remoto para pacientes con covid-19, utilizando el internet de las cosas, y en la Universidad de La Salle diseñaron modernas estructuras neumáticas en forma de domo, que permiten adecuar polideportivos o coliseos como hospitales provisionales. El compromiso de las universidades también se ha evidenciado en los procesos de toma de muestras y aplicación de vacunas, pues las instituciones han puesto sus instalaciones, equipos y personal a disposición para que haya una mayor efectividad de estas medidas.

 

En el marco ceremonial del 'Gran Premio a la Innovación Social de Allianz y SEMANA', la Corporación Biotec recibió por parte del jurado una mención de honor por su proyecto de aprovechamiento de residuos, el cual fue escogido como uno de los doce finalistas de este certamen que tiene como objetivo incentivar una cultura de innovación en Colombia, a través de la visibilidad de iniciativas en diferentes frentes que incorporen un elemento innovador y que beneficien al sector social.

La Universidad del Valle y la Corporación BIOTEC sostienen desde hace varios años un convenio de cooperación interinstitucional para desarrollar proyectos alrededor de la biotecnología y áreas vinculantes como la bioingeniería, biomedicina, medio ambiente,  cambio climático, agricultura y agroindustria.

A continuación la descripción del proyecto publicada por la revista SEMANA.

Corporación Biotec, a la vanguardia en innovación

Lo que antes era considerado basura o desperdicios del sector agrícola, ahora se convierte en productos con valor agregado gracias a la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI). Esta propuesta fue una de las 12 finalistas del Gran Premio a la Innovación Social de Allianz y SEMANA.
 
Hacer ciencia de alto impacto aquí no es fácil. Desafortunadamente, el país se encuentra todavía muy lejos para a hacer de esta rama del conocimiento una herramienta importante para el desarrollo y crecimiento nacional. Pese a esas dificultades hay personas e institutos que le apuestan a la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI). Es el caso de la Corporación Biotec, un centro de investigación con 25 años de experiencia que trabaja en el Valle del Cauca para encontrar maneras de innovar en la cadena productiva en la agricultura.
 
Al frente de este proyecto se encuentra la profesora Myriam Sánchez, una mujer que se define como gestora del conocimiento y apasionada por la biodiversidad y el talento humano de Colombia. “A nosotros nos gusta la investigación científica, pero no para realizar publicaciones, sino para medirla en el impacto que pueda generar en la sociedad. Todo esto nos ha llevado a analizar las riquezas naturales de nuestro país”, asegura.
 
Junto a ella trabaja un grupo de talentosos y jóvenes científicos que articulan sus conocimientos con los saberes empíricos y tradicionales del campo colombiano. Sus estudios al respecto los llevó a encontrar que no se ha valorado el potencial de los desechos agroindustriales. Por esto decidieron emprender con el proyecto Ingredientes Naturales, una fórmula disruptiva que le da valor agregado a la biomasa residual de los cultivos, al crear a partir estos suplementos dietarios, vitamínicos o productos cosméticos.

En este momento Biotec utiliza las hojas de guanábano, la cáscara de piña y de chontaduro, residuos que tradicionalmente se desechan en la cadena de producción para desarrollar artículos de consumo masivo. En el caso de las hojas de guanábano crearon un extracto estandarizado ideal para la industria de suplementos o la fitoterapéutica, ya que esta planta tiene propiedades antioxidantes, benéficas para el sistema inmunológico e incluso antitumorales.

La decisión de trabajar con la biomasa residual y de aplicarle una transformación basada en la CTeI es un aporte invaluable a la economía de la región, pues crea valor agregado a los desechos de los cultivos de la región. En otras palabras, es maximizar la producción agrícola. Para el caso de la cáscara de piña, el equipo de Biotec creó un extracto hidroglicólico que ayuda a reparar y humectar la piel y el cabello. Por el lado del chontaduro, de los cultivos de segunda y de los residuos de pelado, usualmente desperdiciados, se hace una pasta emulsionada.

Productos como estos, caracterizados por una alta diferenciación con el mercado tradicional, le permiten al campesino participar en una cadena de transformación industrial. Eso sucede con la pasta de chontaduro, utilizada para fabricar galletas y dulces o como suplemento para personas diabéticas o para combatir la desnutrición en poblaciones vulnerables, gracias a sus micronutrientes.

Ingredientes Naturales también se ha convertido en una solución directa para los agricultores. Carlos Arenas, propietario de la Granja San Antonio en La Unión y aliado de la iniciativa con el guanábano, señala que “en poco tiempo tendremos una bonanza de cultivo de hoja que será una opción para generar más ingresos o para sustituir cultivos ilícitos”. Eduardo Enciso, director científico del proyecto, asegura que además de esos tres residuos agrícolas han adelantado investigaciones con otros 30 que podrían convertirse en productos de alto valor agregado sin necesidad de competir con la cadena alimenticia.

El trabajo de Myriam Sánchez ha permitido generar una alianza estratégica entre el campesino, la industria y la biotecnología. Es por esta razón que, a pesar de las dificultades económicas para fomentar la ciencia en el país, ella continúa en la búsqueda de aliados y se ha ganado la confianza de instituciones como la Universidad del Valle o la Gobernación del departamento.

Esta propuesta ha demostrado las oportunidades económicas que brinda la gran cantidad de biomasa residual que no se usa, así como la necesidad de crear cadenas productivas basadas en CTeI. Ingredientes Naturales también aporta a la estandarización de los cultivos, lo que a su vez lleva tecnificación al campo y reduce el uso de los pesticidas.

Actualmente, Biotec ha llegado a unas 54 regiones del país con sus investigaciones y se está preparando para crear una empresa spin-off que comercialice los productos y suplementos en Colombia y en mercados internacionales como el de Estados Unidos.

*En la foto: Eduardo Enciso Colaborador y Myriam Sánchez Directora de la corporación Biotec. Premio a la Innovación social Allianz. Cali Febrero 12 de 2021. Fotografía: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. - Foto: Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

Se encuentra abierta la convocatoria de Minciencias para el reconocimiento y medición de grupos de investigación, desarrollo tecnológico o de innovación y para el reconocimiento de investigadores del Sistema Nacional de Ciencia,Tecnología e Innovación - SNCTI 2021, #894.

Esta Convocatoria busca reunir información actualizada de la comunidad científica y académica del país, su composición, de las actividades que realizan y de los resultados que obtienen. También se busca identificar los Grupos e investigadores colombianos (residentes dentro y fuera del país) y clasificarlos de acuerdo con los criterios de medición definidos en el Documento Conceptual de la Convocatoria de Grupos de Investigación e Investigadores 2021.

A partir del modelo para la medición, se deriva el proceso de reconocimiento de grupos de investigación e investigadores, por lo que se recomienda que se realice el registro completo de cada una de sus actividades y equipos de trabajo.

La última convocatoria nacional con este propósito se realizó en el 2018, en la que 5.772 registros de GrupLAC fueron reconocidos como Grupo de Investigación, Desarrollo Tecnológico o de Innovación. Por parte de Univalle, 181 grupos fueron medidos y clasificados en la anterior Convocatoria, de los cuales 29 son categoría A1, 49 A, 31 B, 70 C y 2 reconocidos.

Luego de la convocatoria del 2018, Minciencias realizó una revisión del modelo aplicado y estableció algunos ajustes y modificaciones como: cambios en las condiciones de Investigadores Asociados, cambios en las condiciones de Investigadores Extranjeros, ajustes al indicador de grupos de investigación, cambios en el cálculo del índice de producción de grupos de investigación, cambios en los criterios de clasificación de grupos de investigación y ajustes a las tipologías de publicaciones, entre otros.

Se recomienda a las personas interesadas estar pendientes de la socialización que realizará la Vicerrectoría de Investigaciones, en la que explicará las modificaciones, condiciones y términos de la Convocatoria. También se recuerda que el proceso de inscripción estará acompañado por personal de apoyo de la Vicerrectoría.

A continuación se presenta el cronograma que dispuso Minciencias, señalando que en los próximos días se publicará el documento con los lineamientos institucionales y las fechas para adelantar el procedimiento interno para otorgar el aval institucional:

Más sobre la Convocatoria:
https://minciencias.gov.co/convocatorias/fortalecimiento-capacidades-para-la-generacion-conocimiento/convocatoria-nacional-para 

Informes según Facultad o Instituto:

Artes Integradas
Katherine Sanchez
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Ciencias de la Administración
Rosaly Cruz
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Ciencias Naturales y Exactas
Tatiana Hernández
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Ciencias Sociales y Económicas
Tatiana Hernández
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Humanidades
Elizabeth Cabezas
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Ingeniería
Elizabeth Cabezas
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Instituto de Educación y Pedagogía
Tatiana Hernández
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Psicología
Katherine Sanchez
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Salud
Rosaly Cruz
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Miércoles, 10 Marzo 2021 10:55

Charla "Narrativa tradicional Embera"

Escrito por

La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita a la charla en modalidad virtual "Narrativa tradicional embera", de Mauricio Pardo Rojas, que será nuestro invitado de esta entrega de Viernes de Letras. Coordinará la profesora María de las Mercedes Ortiz. La transmisión se efectuará por el canal de YouTube Cas(z)a de Letras.


Fecha: 12 de marzo de 2021
Hora: 6:00 pm (hora colombiana)
Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=-fjMyPndX6c 

Tomado del Diario ADN

A propósito del aterrizaje en Marte del rover Perseverance la semana pasada, el nombre de Diana Trujillo estuvo en todos los titulares.

Ella es prueba de que es posible para las mujeres colombianas convertirse en científicas de primer nivel. Lauren Flor-Torres, caleña de 31 años, también es ejemplo de esto, pues ha dedicado su vida a estudiar las estrellas y los exoplanetas.

Doctora en Astrofísica de la Universidad de Guanajuato en México, inició su camino en la astrofísica titulándose como Física de la Universidad del Valle.

“Buscando el trabajo de grado para la titulación del pregrado, me encontré con la posibilidad de hacer estudio en el que tenían una roca que querían saber si era meteorito o no. Afortunadamente resultó siéndolo y en ese transcurso conocí a la doctora Adriana Ocampo, un referente para toda mi carrera. Además de los cursos optativos, en especial ‘Fundamentos de la astronomía’, en donde por primera vez observé por un telescopio, eso me conectó mucho”, cuenta la Astrofísica sobre el camino que despertó su interés por los planetas.

Mientras en su barrio había problemas de inseguridad y drogas, Lauren seguía los pasos de su papá, quien estuvo becado en la Universidad Autónoma de Occidente, pero que como sucede con frecuencia en el país tuvo que escoger entre continuar sus estudios o trabajar para mantener a su familia.

Al no contar con las posibilidades económicas para continuar los estudios profesionales en una institución privada, Lauren sabía que debía optar por una beca o por una universidad pública.

“Cuando presenté el Icfes pude pasar a Física y le conté a mi papá, me preguntó ¿de qué va a vivir? Esa era una pregunta de varios miembros de mi familia acompañada del se va a morir de hambre”, dice Flor.

El camino del científico

Para aquellas personas que dedican su vida a la ciencia es necesario seguir formándose.

Por esto, la investigadora de estrellas y estrellas huéspedes en exoplanetas buscó oportunidades para aplicar a becas en otros países y la Universidad de Guanajuato, en México, apareció.

“Cuando ya me fui a México, aquí en mi casa por parte de mis papás y de mis abuelos, siempre tuve un fuerte apoyo, pero había mucho temor, porque uno escuchaba muchas cosas feas de México, el peligro, los feminicidios”, afirma Flor-Torres.

De México regresó como Doctora en Astrofísica y Maestra en ciencias (Astrofísica) mentalizada en impactar su entorno y divulgar la astrofísica en el país, especialmente en las zonas más alejadas.

“A mí me hubiese gustado mucho que me hubieran hablado de astronomía, en el colegio. Por eso me gustaría mucho traer la astronomía profesional a Cali y al país, no solamente a las ciudades, sino que también a las zonas rurales”, asegura.

Sí es posible ser científica

A pesar de lo que dicen las cifras, la presencia de las mujeres en los campos de la ciencia está siendo cada vez más notoria lo que es prueba de que el esfuerzo, la dedicación y el trabajo dan sus frutos.

Y aunque Colombia no sea un país pionero en la astronomía, siempre hay cerebros que encuentran oportunidades de formación y laborales fuera de las fronteras, sin tener que pertenecer a una clase social privilegiada.

"Las fundadoras de CHIAs, Andrea Guzmán, Valentina Abril y yo salimos de contexto totalmente normales y ahora estamos haciendo investigación de punta en una ciencia muy específica de la astronomía. Desde nuestra experiencia les podemos decir que si se puede, con evidencias. No es simplemente una charla motivacional. Esto requiere mucha disciplina e cumplir los sueños, mucha disciplina, mucha dedicación y tener claro pues hacia dónde ir", asevera Flor.

Lauren es una de muchas mujeres jóvenes en el país que dedica su vida a la ciencia y que se ha sobrepuesto a las adversidades de su entorno para cumplir sus sueños y aportar su grano de arena al conocimiento humano sobre el espacio.

Pionera de las CHIAs

- Desde hace cerca de dos años nació CHIA ‘Colombianas Haciendo Investigación en Astrociencia’ grupo de más de 80 mujeres profesionales en las diferentes áreas de las ciencias del Espacio.

- Con CHIAs Lauren Flor, Andrea Guzmán y Valentina Abril destacan a las mujeres que se dedican a la ciencia.