La Universidad del Valle continúa fortaleciendo su liderazgo en investigación, desarrollo tecnológico y protección de la propiedad intelectual con la concesión de una nueva patente de invención nacional, resultado del trabajo de los investigadores Silvio Del Vasto Arjona y John Alexander Torres León.

La invención corresponde a un método para la obtención de polvo de nanopartículas de sílice tipo aerogel, utilizando un surfactante iónico de bajo costo y materias primas alternativas como la ceniza de cascarilla de arroz, polvo de vidrio y otros residuos agroindustriales con alto contenido de sílice, entre ellos el tamo de arroz.

Uno de los principales aportes de la invención es que permite obtener un material con características tecnológicas competitivas frente a los productos actualmente disponibles en el mercado, pero mediante un proceso de menor impacto ambiental y con materias primas de bajo costo y amplia disponibilidad.

Los aerogeles de sílice son materiales reconocidos por su baja densidad, alta porosidad y excelentes propiedades de aislamiento térmico, características que los hacen atractivos para aplicaciones en sectores como la construcción, la industria, la energía, el tratamiento ambiental y el desarrollo de nuevos materiales.

Esta tecnología representa un importante avance en el aprovechamiento de residuos, al transformar materiales que normalmente son considerados desechos en un producto de alto valor agregado, con aplicaciones potenciales en diferentes sectores industriales.

Con esta patente, la Universidad del Valle reafirma su compromiso con la generación de conocimiento orientado a resolver desafíos ambientales y tecnológicos, promoviendo soluciones innovadoras que fortalecen la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo y aportan al desarrollo sostenible del país.

La protección de este desarrollo mediante patente también representa una oportunidad para impulsar procesos de transferencia tecnológica, facilitando que esta innovación pueda llegar al mercado y generar impacto económico, social y ambiental.

Desde la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI-, la Universidad del Valle continúa acompañando a sus investigadores en los procesos de protección de la propiedad intelectual y valorización de sus resultados de investigación, fortaleciendo el ecosistema de innovación institucional y consolidando el conocimiento como motor de transformación para la sociedad.

Aportar a la calidad de vida de la región Pacífico y a la promoción de la gran riqueza del chocó biogeográfico son dos de los grandes propósitos actuales de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad del Valle, expresó el profesor Adalberto Sánchez, director de esta dependencia adscrita a la Vicerrectoría de Investigaciones.

“En nuestra proyección internacional hemos reforzado la presencia de la Universidad en países como México, Chile, Brasil y Estados Unidos con patentes de distintos desarrollos tecnológicos y científicos como herramientas de propiedad patrimonial. En el caso específico de México hemos logrado el licenciamiento e incorporación de conocimiento en líneas de producción industrial”, expresó el directivo.

“Estamos enganchados con el Plan Estratégico de Desarrollo 2025-2035 con visión de futuro a 2045 y seguimos haciéndolo desde once municipios en el Valle del Cauca y en el norte del Cauca. Trabajamos así con conocimientos que impactan con base en su apropiación social”.

Como destacó el directivo universitario, se trata del aporte de 1.000 profesores y de 35.000 estudiantes para que muchas de las investigaciones que se desarrollan de manera permanente se conviertan en productos o servicios apropiados por las comunidades. La misión de la OTRI es traspasar los muros del mundo universitario y académico y proyectar la institución hacia la sociedad regional, nacional e internacional para incorporar nuevo conocimiento al sector socioeconómico, ambiental y cultural del desarrollo, enfatizó.

En el sector ambiental, que conforma la llamada quinta hélice del desarrollo, se cuenta con el gran potencial de la COP 16. La biodiversidad tiene una misión clave para alcanzar el bienestar ecosistémico, allí la Oficina de Transferencia de Tecnología trabaja de la mano con las facultades, los centros de investigación y los institutos en distintos desarrollos tecnocientíficos.

Un ejemplo de esto es el proyecto liderado por el programa académico de Arquitectura que aporta soluciones sociales y comunitarias a través de Urbaniños, patentado con protección industrial para que en distintas zonas rurales los niños se conviertan en los primeros avistadores e informadores de desastres naturales, para lograr su mitigación así como reducir los riesgos de desastres naturales.

También desde el Programa de Música de la Facultad de Artes Integradas se adelantan dinámicas con la comunidad de Guapi para que sus habitantes se conviertan en actores clave para la protección de los ecosistemas de manglares.

En el sector salud se continúa con iniciativas como el programa de Medicina Regenerativa, con productos como la quimerización de órganos. Este es un campo de interés debido al amplio crecimiento de la demanda de órganos para trasplante, por el mayor nivel de envejecimiento de la población mundial, lo cual constituye un gran avance en el área social.

“Buscamos una transición cultural en la generación del conocimiento. Hasta hace poco los problemas se analizaban en su mayoría dentro de los campos universitarios y buscamos que cada vez se pueda trabajar en los territorios como laboratorios vivos” mencionó el profesor Sánchez.

“Invitamos a la comunidad y a la academia para que participen en esta transición cultural en la gestión del conocimiento y posibilitar así la transformación de la realidad social y económica de los territorios con la generación de espacios de co-creación con las comunidades para que se planteen problemas y se reconozcan demandas con la idea de generar soluciones”.

Desde la OTRI y la Vicerrectoría de Investigaciones se mantiene un enlace y un relacionamiento con el entorno como embajadores del conocimiento que la universidad genera. Esta articulación se hace por medio de dependencias como la Oficina de Relaciones Interinstitucionales y de la Dirección de Relaciones Internacionales, con quienes se busca establecer contacto con organismos estatales, empresarios y organizaciones no gubernamentales. De esta forma se espera que el conocimiento no quede almacenado en bibliotecas y anaqueles, sino que transforme vidas y fortalezca alianzas para generar soluciones junto a las comunidades frente a sus necesidades más sentidas.

 

El Centro de Excelencia en Nuevos Materiales CENM de la Universidad del Valle continúa fortaleciendo su infraestructura científica con la incorporación de modernos instrumentos de caracterización avanzada.

Se trata del difractómetro de rayos X, XRDynamic 500, y el calorímetro diferencial de barrido, Julia DSC 300 , tecnologías que ampliarán significativamente las capacidades de investigación, formación y transferencia de conocimiento en la Universidad del Valle y en las Universidades aliadas al proyecto NANOMAT (SGR-BPIN2024000100089).

La instalación y puesta en marcha de estos equipos contó con el acompañamiento de especialistas de la empresa Anton Paar, referente internacional en soluciones para análisis y caracterización de materiales. Entre ellos estuvieron Vanessa Pérez, Ingeniera Química de la Universidad Nacional de Colombia y representante de ventas de la línea de caracterización, y Samara Ben Berg Bomjardim Bahia, especialista de producto en caracterización de materiales.

Análisis térmico para el desarrollo de materiales avanzados
Uno de los equipos incorporados es el Julia DSC 300, un calorímetro diferencial de barrido diseñado para estudiar el comportamiento térmico de una amplia variedad de muestras, incluyendo polímeros, cerámicos, materiales avanzados, productos farmacéuticos y alimentos.

Esta tecnología permite determinar parámetros fundamentales como la temperatura de fusión, la temperatura de cristalización y la capacidad calorífica de los materiales. Estos datos son esenciales para comprender cómo responden las sustancias frente a cambios de temperatura y para establecer condiciones óptimas durante procesos de fabricación, escalamiento industrial o desarrollo tecnológico.

El funcionamiento del equipo se basa en el calentamiento controlado de una muestra y una referencia dentro de un horno especializado. A medida que la temperatura aumenta, el sistema registra las variaciones en la energía absorbida o liberada por el material, identificando eventos como transiciones de fase, procesos de cristalización o fenómenos de fusión.

Entre sus características técnicas se destaca un rango operativo que va desde -35 °C hasta 700 °C y una capacidad de hasta 75 posiciones para análisis automatizados, lo que incrementa significativamente la productividad en los laboratorios.

Además de respaldar investigaciones de pregrado y posgrado , este equipo constituye una herramienta estratégica para la generación de publicaciones científicas, el desarrollo de servicios especializados y la consolidación de proyectos con impacto en distintos sectores productivos.

Difracción de rayos X para comprender la estructura de los materiales
El segundo instrumento incorporado es el XRDynamic 500, un difractómetro de rayos X que permite estudiar la estructura cristalina de diversos materiales mediante el análisis de la interacción entre la radiación X y los átomos que conforman una muestra.

A través de esta técnica se obtiene un patrón conocido como difractograma, el cual revela información detallada sobre las fases cristalinas presentes, la organización estructural y las características químicas de los compuestos analizados.

Esta capacidad resulta especialmente valiosa para investigaciones relacionadas con nuevos materiales, recubrimientos funcionales, catalizadores, materiales energéticos y otras aplicaciones de alto valor tecnológico. El conocimiento de la estructura cristalina permite comprender con mayor precisión las propiedades y el desempeño de los materiales en diferentes contextos de uso.

Un aporte estratégico para la investigación científica regional y nacional
De acuerdo con los especialistas de Anton Paar y el CENM, la incorporación de estas tecnologías permitirá a los investigadores acceder a herramientas de caracterización avanzadas comparables con las utilizadas en centros de investigación de referencia internacional.

La combinación de ambas técnicas ofrece una visión integral de los materiales: mientras la difracción de rayos X proporciona información sobre la organización cristalina y las fases presentes, el análisis térmico permite estudiar su comportamiento frente a variaciones de temperatura. Juntas, estas herramientas facilitan la comprensión profunda de las propiedades físicas y químicas de los materiales y aceleran los procesos de innovación científica y tecnológica.

La llegada de estos equipos representa un avance significativo para el CENM, la Universidad del Valle y el proyecto NANOMAT, al fortalecer la capacidad institucional para desarrollar investigación de frontera, generar nuevo conocimiento y consolidar su posicionamiento como referente regional y nacional en el estudio y desarrollo de materiales avanzados.

Asimismo, estas capacidades contribuirán a estrechar la relación entre la academia y el sector productivo, promoviendo soluciones basadas en ciencia y tecnología que respondan a las necesidades de la industria y al desarrollo regional del Valle del Cauca y del país.

 

La transferencia de conocimiento se ha consolidado como uno de los principales mecanismos para conectar las capacidades académicas con las necesidades del sector productivo y la sociedad. A través de este proceso, los resultados de investigación pueden convertirse en soluciones innovadoras que generan impacto económico, social y tecnológico, no solo a nivel regional, sino también nacional e internacional.

Conscientes del potencial que tiene el Valle del Cauca para fortalecer su ecosistema de innovación, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- de la Universidad del Valle y Campus Nova de la Pontificia Universidad Javeriana Cali realizaron el evento “Transferencia que impulsa la innovación: Transformación productiva basada en conocimiento”, un espacio desarrollado en YAWA – Centro de Ciencia, Arte y Tecnología de Cali, que reunió a actores estratégicos comprometidos con la generación de valor a partir del conocimiento.

La jornada convocó a representantes de universidades, empresas, entidades públicas y organizaciones dedicadas a la innovación y la transferencia tecnológica de diferentes regiones del país. Este encuentro permitió promover el diálogo, fortalecer alianzas y visibilizar las capacidades existentes para impulsar procesos de innovación con impacto en los territorios.

Durante la apertura del evento participaron Adalberto Sánchez, director de la OTRI de la Universidad del Valle, y Diana Riveris, directora de Campus Nova de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, quienes coincidieron en la importancia de fortalecer los vínculos entre la academia y el sector productivo para transformar el conocimiento en oportunidades de desarrollo. Ambos destacaron que las universidades cuentan con capacidades tecnológicas que, articuladas con las necesidades del entorno, pueden convertirse en soluciones concretas para los desafíos de la sociedad.

Para profundizar en este tema, la conferencia central estuvo a cargo de Melissa Londoño, jefe de Transferencia Tecnológica de la Dirección de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la Universidad EAFIT, quien explicó el papel estratégico de la transferencia de conocimiento y la función que desempeñan las OTRI como articuladoras entre la investigación, la industria y la sociedad. Su intervención permitió comprender cómo estos procesos facilitan la conexión entre quienes generan conocimiento y quienes pueden convertirlo en productos, servicios o soluciones con impacto real.

Posteriormente, se desarrolló el panel “¿Por qué trabajar con las universidades puede convertirse en una ventaja competitiva?”, moderado por Sandro Villamil, director de la OTRI de la Universidad de Caldas. El espacio contó con la participación de Juan Manuel Chávez, gerente de Reddi; Pamela Álvarez, coordinadora de Gestión de Transferencia de Conocimiento y Propiedad Intelectual de la Universidad de Antioquia; y Angélica Ortiz, directora técnica de Impalmeq.

A través de experiencias y casos concretos, los panelistas evidenciaron que la colaboración entre universidad, empresa y Estado no solo acelera los procesos de innovación, sino que también fortalece la competitividad de las organizaciones y contribuye a la solución de retos estratégicos para el desarrollo del país. La conversación dejó claro que la innovación no surge de esfuerzos aislados, sino de la capacidad de construir redes de colaboración que integren conocimiento, experiencia y visión compartida.

Como parte de la programación, los asistentes vivieron una experiencia inmersiva en el planetario de YAWA, un espacio que invitó a explorar nuevas formas de acercarse al conocimiento y a reflexionar sobre el papel de la ciencia, la tecnología y la creatividad en la construcción del futuro.

La jornada concluyó con la presentación de tres casos de éxito que evidenciaron cómo la transferencia tecnológica puede generar resultados tangibles y oportunidades de crecimiento.

El primero estuvo a cargo de Helberg Ascensio, de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, quien presentó la tecnología Ubicu, desarrollada en cotitularidad con la Universidad del Valle. Posteriormente, Claudia Vanegas, de la Pontificia Universidad Javeriana Bogotá, compartió la experiencia relacionada con tecnologías basadas en microalgas para la producción de bioingredientes de alto valor agregado. Finalmente, Adalberto Sánchez, director de la OTRI de la Universidad del Valle, expuso el proceso mediante el cual un desarrollo tecnológico de la universidad fue licenciado en México, destacando los factores que hicieron posible su comercialización y la relevancia del trabajo colaborativo para llevar una tecnología desde el laboratorio hasta el mercado.

Durante la jornada de la tarde se llevó a cabo un encuentro de OTRIs de diferentes universidades colombianas, en el marco de la consolidación de una Red Nacional de OTRI. Participaron representantes de la Universidad Tecnológica de Pereira, Universidad de Caldas, Universidad de Antioquia, UNAD, Universidad del Quindío, Pontificia Universidad Javeriana Bogotá, Universidad del Cauca, entre otras instituciones.

Este espacio permitió avanzar en la construcción de un plan de trabajo conjunto orientado a fortalecer las capacidades de transferencia de conocimiento en el país, promover el intercambio de experiencias y consolidar una agenda colaborativa que contribuya al crecimiento del ecosistema nacional de innovación.

Para la OTRI de la Universidad del Valle y Campus Nova de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, la realización de estos encuentros representa una oportunidad para seguir fortaleciendo las conexiones entre los diferentes actores del ecosistema, visibilizar las capacidades tecnológicas de las instituciones de educación superior y promover una cultura de colaboración que permita transformar el conocimiento en desarrollo, competitividad y bienestar para la región y el país.

 

 

Empresas, investigadores y emprendedores se reunieron en Yawa - Centro de Ciencia, Arte y Tecnología de Cali, para fortalecer la innovación y desarrollo productivo de la región.

Más de 60 empresas fueron invitadas a este evento, con el fin de crear y desarrollar estrategias, lineamientos, sellar acuerdos que permitan que el conocimiento que se genera en las universidades y centros de investigación se transfiera a las empresas, que sean motor de desarrollo para el país.

Hablar de transferencia de conocimiento, es hablar de innovación, distinción y relevancia. Este proceso no se limita a compartir información, sino que permite la transformación de los desarrollos y hallazgos científicos y técnicos en soluciones tangibles que responden a las necesidades reales de la sociedad. De esta forma se fortalece la articulación entre las universidades, los centros de investigación y el tejido empresarial, se genera un motor que impulsa el crecimiento económico y se impulsa el progreso de la sociedad. 

Para el profesor Adalberto Sánchez  director de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad del Valle: “Este es un espacio muy importante no solamente para la región sino para  el país porque aquí se van a dar cita una gran cantidad de actores importantes para el sistema de innovación y de desarrollo en el sistema de producción de Colombia. Co-crear, pensar el problema, diseñar soluciones para mejorar la productividad de la región”.

“Como empresa, es muy importante conocer temas asociados a propiedad intelectual  porque desde este lado buscamos encontrar desarrollos de tecnologías o tecnologías, que incluyan equipos biomédicos, que están desarrollando diferentes universidades. Estar aquí hizo que encontrara contactos de otras partes del país que permitieran avanzar en la búsqueda de estas innovaciones y tecnologías que sirven para la empresa y adicional a eso desde la propiedad intelectual podamos conocer más como empresa”. Explicó Angelica Ortiz, directora técnica de  la empresa Implameq SAS.

Estos espacios fortalecen la conexión entre academia y empresa permitiendo aportar y contribuir al desarrollo productivo de la región.

Este evento fue organizado por la OTRI, en articulación con Campus Nova de la Pontificia Universidad Javeriana Cali.

En sesión plenaria adelantada este miércoles 17 de junio de 2026, el Congreso de la República de Colombia aprobó el proyecto de ley mediante el cual se fortalecen los canales universitarios del país. El ponente en este último debate fue el senador Carlos Eduardo Guevara.

El objetivo es promover la educación, la cultura y la investigación, la innovación, la tecnología, la apropiación social del conocimiento y el bienestar a través de medios audiovisuales y/o digitales. “Estamos muy contentos. Esta decisión fortalece la democracia al divulgar otras perspectivas, puntos de vista y temáticas, con el apoyo de investigadores”, expresó Fulvia Carvajal Barbosa, directora de Comunicaciones de la Universidad del Valle, quien hizo parte del equipo de profesionales que acompañó esta iniciativa.

Esta ley busca dotar a los canales universitarios de recursos y un marco regulatorio adecuado que permita la difusión de contenidos académicos y culturales, facilitando el acceso al conocimiento y fomentando la participación activa de la comunidad educativa y la sociedad en general.

La importancia de la televisión universitaria

La televisión universitaria cumple un rol fundamental en la promoción de la educación, la cultura y la investigación en Colombia. Los canales locales de televisión pública pueden convertirse en plataformas para que las instituciones de educación superior puedan compartir sus producciones y proyectos con las comunidades.

Al tener un espacio en la televisión pública, las universidades pueden promover la educación y la cultura, fomentar la investigación y la innovación, así como fortalecer la identidad regional. La decisión reconoce a estos canales como bienes de utilidad pública e incentiva que las tesis y resultados de investigación de las facultades se conviertan en contenidos audiovisuales de difusión masiva mediante alianzas con RTVC y los canales regionales.

Los beneficios de este proyecto de ley

Gracias a la aprobación de este proyecto de ley, los canales universitarios podrán acceder a los fondos de televisión del Estado. Esto representa una oportunidad significativa para los canales universitarios y otros medios de comunicación locales para fortalecer su programación y alcance.

Por otro lado, por primera vez, las entidades nacionales y territoriales podrán destinar el 1% de sus presupuestos de publicidad y comunicación para apoyar a los canales universitarios. Este recurso se asignará mediante concursos que premiarán la calidad y la afinidad con los proyectos educativos. Asimismo, las propuestas podrán participar de los Fondos Únicos de TIC (FUTIC) y de Ciencia y Tecnología (Francisco José de Caldas).

Entre las principales universidades que cuenta con medios propios se encuentra la Universidad del Valle, la Universidad Nacional Abierta a Distancia, la Universidad Nacional, canal Zoom de la Corporación Universitaria Minuto de Dios; así como Canal U, que reúne a varias IES de Antioquia, y unas 40 productoras universitarias registradas, quienes han estado trabajando por esta ley desde hace más de 20 años.

El siguiente paso es la reglamentación correspondiente que deberá ser expedida por el Gobierno dentro de los seis (6) meses siguientes, para decidir las condiciones de distribución, procesos concursales o de incentivos y el control del gasto, garantizando que los procedimientos de selección sean participativos, equitativos y se ajusten a la normatividad presupuestal y contractual vigente. A través de esta iniciativa, Colombia le da un significativo apoyo y respaldo a todo el ecosistema de medios universitarios, y se les reconoce como actores estratégicos para la educación, la cultura y la construcción de una sociedad más informada y participativa.

Un dispositivo desarrollado por investigadores de la Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana Cali, recibió una distinción como parte de la entrega del XV Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026.

El dispositivo UBICU, liderado por la profesora de la Escuela de Rehabilitación Humana Esther Cecilia Wilches Luna, fue distinguido por su potencial de transferencia tecnológica y aporte a la recuperación respiratoria de pacientes.

La investigación e innovación desarrollada desde las universidades del Valle del Cauca continúan obteniendo reconocimiento a nivel nacional. El Grupo de Investigación Ejercicio y Salud Cardiopulmonar (GIESC) de la Universidad del Valle, en alianza con la Pontificia Universidad Javeriana Cali, fue galardonado en el XV Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026, organizado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

El reconocimiento fue otorgado en la categoría especial “Mejor Invención con Gestión Comercial”, que destaca aquellas innovaciones con alto potencial de comercialización y transferencia al sector productivo, contribuyendo al fortalecimiento del desarrollo tecnológico y empresarial del país. Este reconocimiento especial hace parte de los premios otorgados por la SIC a las invenciones con mayor potencial de explotación comercial y generación de impacto económico y social.

El proyecto UBICU (Sistema Incentivo Respiratorio UBICU) es una innovación orientada a apoyar los procesos de rehabilitación pulmonar mediante la reexpansión de los pulmones y el monitoreo del flujo y volumen de aire inspirado durante terapias respiratorias prescritas a pacientes.

El desarrollo de esta tecnología contó con el liderazgo de la profesora Esther Cecilia Wilches Luna, docente de la Escuela de Rehabilitación Humana de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle y líder del Grupo de Investigación Ejercicio y Salud Cardiopulmonar (GIESC), quien obtuvo la patente en la modalidad de Modelo de Utilidad otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio. El proyecto fue desarrollado en colaboración con docentes e investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, consolidando una alianza interinstitucional que ha permitido transformar conocimiento científico en soluciones concretas para el sector salud.

UBICU surgió como respuesta a las necesidades de rehabilitación respiratoria, especialmente relevantes en el contexto posterior a la pandemia por COVID-19, y representa una herramienta innovadora que facilita el seguimiento de la terapia respiratoria y promueve una recuperación más efectiva de la función pulmonar.

Este importante reconocimiento exalta la capacidad científica y tecnológica de los grupos de investigación de ambas instituciones, así como el valor del trabajo colaborativo entre universidades para generar desarrollos con impacto social y potencial de transferencia al sector productivo.

Para la Universidad del Valle y la Facultad de Salud este logro constituye una muestra del compromiso permanente de sus investigadores con la generación de conocimiento, la protección de la propiedad intelectual y la búsqueda de soluciones innovadoras que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

 

El sistema consta de un chaleco con sensores y un microcomputador que ofrece información en tiempo real para mejorar la ejecución de la RCP. Suministrado por los estudiantes.

Por Joan Zúñiga
Facultad de Ingeniería


Con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali y del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), cuatro estudiantes de la Universidad del Valle desarrollaron un sistema inteligente que busca mejorar el aprendizaje de la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP).

El dispositivo, de bajo costo, se acopla a maniquíes de práctica y ofrece retroalimentación en tiempo real sobre la posición, la fuerza, la profundidad y la frecuencia de las compresiones torácicas, factores clave para ejecutar correctamente la maniobra. Esta información permite ajustar la técnica durante el entrenamiento y fortalecer la preparación del personal de emergencias, lo que podría resultar determinante para salvar vidas.

El potencial impacto del sistema es tal que fue seleccionado para presentarse en la International Instrumentation and Measurement Technology Conference (I2MTC), uno de los eventos académicos más importantes del mundo en instrumentación electrónica, que este año se celebrará en Nancy, Francia.

RCP: una técnica que salva vidas


¿Sabías que La Macarena puede ayudarte a hacer RCP correctamente? Descúbrelo en este video.

La reanimación cardiopulmonar es una maniobra de emergencia que se realiza cuando una persona deja de respirar o su corazón deja de latir, es decir, cuando ocurre un paro cardiorrespiratorio. Mediante la combinación de compresiones torácicas (presiones rítmicas y firmes sobre el pecho) y ventilación artificial (suministro de aire en la boca del paciente), se busca mantener la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno a los órganos vitales hasta que llegue atención médica especializada.

Esta técnica resulta crucial si se considera el aumento en el número de personas diagnosticadas con enfermedades cardiovasculares, las cuales provocan cerca de 19,8 millones de muertes en el mundo cada año y constituyen la principal causa de mortalidad a nivel global.

El protocolo moderno de la RCP se consolidó entre las décadas de 1950 y 1960, cuando organizaciones como la American Heart Association, la American Red Cross y la American Medical Association respaldaron las investigaciones de William Kouwenhoven, Guy Knickerbocker y James Jude , sobre las compresiones torácicas, y las de Peter Safar, James O. Elam y Lourdes A. Escarraga, centradas en la ventilación artificial boca a boca. Esto permitió estandarizar y difundir la técnica a nivel mundial, contribuyendo a salvar millones de vidas.

Según la American Heart Association, la aplicación inmediata de la reanimación cardiopulmonar puede incrementar las probabilidades de supervivencia en más de un 80 % frente a los casos en los que no se aplica, elevando la tasa de supervivencia en paros cardíacos extrahospitalarios de menos del 10 % a cerca del 18 %.

No obstante, la efectividad de la maniobra depende de que se ejecute correctamente. Presiones torácicas inadecuadas pueden no generar el flujo sanguíneo necesario para mantener la oxigenación de los órganos vitales o provocar lesiones como fracturas de costillas o contusiones pulmonares. Asimismo, una ventilación incorrecta puede causar hipoxia o hiperventilación, generando complicaciones adicionales.

En este contexto, el proceso de aprendizaje de la RCP resulta fundamental, especialmente en su componente práctico, donde el personal en formación puede ejecutar y corregir su técnica.

La idea que nació en un laboratorio

Los estudiantes José Luis Moreno Campeón, Santiago Córdoba Tovar, Juan Sebastián Tobar Moriones y Luis Mauricio Molina Valencia, junto con el docente Asfur Barandica López, durante el desarrollo del prototipo. Suministrado por los estudiantes.


Con este panorama en mente, los estudiantes José Luis Moreno Campeón, Santiago Córdoba Tovar, Juan Sebastián Tobar Moriones y Luis Mauricio Molina Valencia, con el apoyo del docente Asfur Barandica López, desarrollaron el proyecto "Dispositivo inteligente para entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP) con retroalimentación en tiempo real", orientado a crear un sistema que brindara información objetiva sobre la calidad de las compresiones torácicas durante el proceso de aprendizaje.

“La idea surgió al observar unas pruebas con un maniquí que simulaba la marcha humana. En ese momento recordé los maniquíes de RCP con los que había trabajado: eran muy básicos y no ofrecían retroalimentación más allá de la que podía dar el capacitador”, explicó José Luis Moreno, estudiante de Ingeniería Electrónica y líder del equipo.

Durante la fase práctica del adiestramiento en RCP, los aprendices realizan la técnica sobre maniquíes que simulan la anatomía del torso humano. Por lo general, explica Moreno, estos dispositivos “son torsos de goma con un resorte interno que genera resistencia y unos canales que simulan las vías aéreas”, que permiten a los practicantes percibir el rebote después de cada compresión y la elevación del pecho tras la ventilación, pero no brindan información sobre la calidad de la ejecución de la maniobra.

En consecuencia, los aprendices dependen casi exclusivamente de las observaciones del instructor para evaluar y corregir su técnica, lo que puede limitar la precisión del entrenamiento.

Del concepto al prototipo

Para desarrollar el sistema, los estudiantes contaron con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, que les brindó capacitación en reanimación cardiopulmonar y les permitió comprender mejor los factores clave de esta maniobra.

“Gracias a eso pudimos entender mejor qué hace que una compresión sea correcta y cómo debía aplicarse”, explicó Moreno.

El grupo también logró financiar el proyecto mediante la convocatoria EPICS in IEEE, un programa internacional que apoya iniciativas de ingeniería orientadas a resolver problemas reales de la comunidad.

“Participamos a través de la rama estudiantil del IEEE en la Universidad del Valle y resultamos ganadores. Eso nos permitió obtener 1700 dólares para construir el prototipo”, añadió Moreno.

Un sistema para medir cada compresión

 


El chaleco cuenta con dos tipos de sensores que sirven para medir, en tiempo real, el ritmo, la fuerza, la ubicación y la profundidad de las compresiones. Suministrado por los estudiantes.

Tras cerca de un año de trabajo, el equipo desarrolló un prototipo compuesto por un chaleco equipado con cinco sensores piezorresistivos y un sensor de tiempo de vuelo, además de un microcomputador con pantalla integrada y un software de análisis.

Los sensores piezorresistivos, ubicados en el centro del chaleco, a la altura del pecho, son dispositivos cuya resistencia eléctrica varía cuando se les aplica presión.

“Al relacionar el valor de la resistencia con una determinada fuerza de presión, podemos calcular la intensidad con la que se realiza cada compresión. Además, al contar las variaciones sucesivas, podemos estimar el número por minuto, es decir, el ritmo de las compresiones. Y, al combinar la información de los cinco sensores, podemos saber dónde están ubicadas las manos y verificar si las presiones se hacen en la zona correcta”, indicó Luis Mauricio Molina, estudiante de Ingeniería Electrónica. 

Especificaciones del sensor piezorresistivo utilizado. Suministrado por los estudiantes.

Por su parte, el sensor de tiempo de vuelo, ubicado en una estructura orientada hacia el centro del pecho del maniquí, permite medir la profundidad de los movimientos de compresión.

“Estos sensores miden la distancia desde ellos hasta un punto determinado usando un haz de luz. En nuestro caso, lo usamos para medir la distancia entre el sensor y las manos sobre el pecho antes y durante las compresiones. Así podemos estimar la profundidad de cada una y ver si está dentro de los cinco o seis centímetros recomendados”, destacó Molina.

Los sensores de tiempo de vuelo miden distancias a partir del tiempo que tarda la luz en llegar a un objeto, reflejarse y regresar. Suministrado por los estudiantes.

En cuanto al microcomputador (un Raspberry Pi 4), este recibe la información de los sensores y la procesa mediante el software desarrollado por los estudiantes.

“El software genera una interfaz que se muestra en la pantalla y permite ver, en tiempo real, el ritmo, la fuerza, la ubicación y la profundidad de las compresiones”, explicó Juan Sebastián Tobar, estudiante de Ingeniería de Sistemas y desarrollador del software.



El microcomputador ejecuta el programa que interpreta los datos de los sensores. Suministrado por los estudiantes.

El resultado es un sistema que ofrece retroalimentación inmediata durante el entrenamiento y cuyo costo es considerablemente inferior al de tecnologías comparables disponibles en el mercado.

“La ventaja es que el chaleco se acopla a los maniquíes básicos con los que ya cuentan muchos organismos de emergencia. Además, producirlo cuesta alrededor de un millón seiscientos mil pesos, que es una fracción de lo que valen equipos similares. Incluso resulta más barato que algunos maniquíes electrónicos que solo dan señales visuales”, destacó Molina.

Entrenar con datos mejora los resultados

Con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, fue posible evaluar el impacto del sistema en el entrenamiento de la RCP.. Suministrado por los estudiantes.

Durante las pruebas realizadas con el acompañamiento del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, el equipo comprobó el impacto del sistema en el aprendizaje de la RCP. Al comparar dos grupos de aprendices (uno entrenado mediante métodos tradicionales y otro con el chaleco), se evidenciaron mejoras significativas en la calidad de las compresiones torácicas del grupo que utilizó el dispositivo.

“La eficiencia global de las compresiones de quienes no usaron el chaleco fue menor al 88 %, e incluso hubo personas por debajo del 70 %. En cambio, todos los que entrenaron con nuestro prototipo superaron el 92 %. Eso muestra una mejora clara en el aprendizaje y aumenta las probabilidades de aplicar bien la técnica y salvar más vidas”, resaltó Moreno.

Adicionalmente, el proyecto ha despertado el interés de investigadores del sector salud, quienes ven en el dispositivo una oportunidad para profundizar en el estudio de la reanimación cardiopulmonar y en sus procesos de entrenamiento.

“Por ejemplo, nos han dicho que podría servir para monitorear de manera objetiva si las personas mantienen la habilidad para aplicar RCP y para diseñar programas de reentrenamiento para el personal de emergencias”, añadió Moreno.

De Univalle a un escenario científico internacional
El potencial impacto del dispositivo es tal que fue seleccionado para representar a Colombia en la IEEE International Instrumentation and Measurement Technology Conference (I2MTC), uno de los encuentros más importantes del mundo en instrumentación y sistemas de medición electrónicos.

“Primero, superamos una selección interna para representar a la Universidad del Valle. Después, competimos con cientos de proyectos de estudiantes de pregrado y posgrado de todo el mundo relacionados con sistemas de medición electrónica, y quedamos entre los diez mejores”, explicó Molina.

El equipo presentará su trabajo en el evento, que se realizará este año del 25 al 28 de mayo en Nancy, Francia, con la participación de investigadores, ingenieros y estudiantes de todo el mundo.

“Vamos a presentar el prototipo y también a vivir la experiencia de compartir con expertos y conocer nuevas tecnologías para medir fenómenos físicos. Es muy emocionante”, señaló Molina.

Esto representa un logro significativo para el grupo, especialmente si se tiene en cuenta que el proyecto nació solo como una iniciativa académica.

“La verdad es que es algo muy especial porque, cuando iniciamos con esto, no esperábamos un impacto así. Sentimos que todo el esfuerzo ha valido la pena”, concluyó Tobar.

Así, el dispositivo desarrollado en la Universidad del Valle se proyecta como una innovación tecnológica con potencial para fortalecer el aprendizaje de la reanimación cardiopulmonar y, en última instancia, ayudar a salvar vidas.

Ciencia, tecnología e innovación para transformar el suroccidente colombiano. El Proyecto Formación de Alto Nivel (FAN) Región Pacífico se pone en marcha este 25 de Mayo.

El próximo lunes 25 de mayo de 2026, a las 9:00 a.m., la Universidad del Valle, a través de la Vicerrectoría de Investigaciones y la Dirección General de Posgrados realizarán la presentación oficial y apertura del Proyecto Formación de Alto Nivel (FAN) Región Pacífico, que busca fortalecer la formación doctoral en el suroccidente colombiano, promoviendo procesos de transformación territorial desde la investigación, la ciencia y la innovación.

El proyecto, que fue asignado a la Universidad por el Ministerio de Ciencia, Tecnología en Innovación -MinCiencias-, con recursos del Sistema General de Regalías, beneficia con becas completas a 45 doctorandos y doctorandas cuyos proyectos de investigación fueron seleccionados por su pertinencia social, su vínculo con las realidades regionales y su potencial de impacto en comunidades y territorios del Pacífico colombiano.

El Proyecto FAN Región Pacífico tendrá incidencia en los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó, y se proyecta como una estrategia de largo alcance para fortalecer el talento humano de alto nivel y consolidar procesos de transformación regional desde el conocimiento. La iniciativa representa también un gran avance en la democratización del acceso a la formación doctoral de alto nivel en el país, especialmente para poblaciones y sectores históricamente excluidos de este tipo de oportunidades académicas.

En este marco, la Universidad del Valle, como una de las instituciones líderes en investigación en Colombia, consolida su compromiso institucional con la construcción de tejido académico de excelencia para la resolución de las necesidades y desafíos de su red comunitaria de influencia.

La Universidad del Valle y MinCiencias hacen una invitación especial a la comunidad académica, científica, institucional y a la ciudadanía en general a conectarse vía streaming al evento para conocer la iniciativa, los proyectos y las personas beneficiadas.

Fecha: 25 de mayo de 2026
Hora: 9:00 a.m.
Transmisión: Canal de YouTube del Canal Universitario Univalle
Link de transmisión: https://www.youtube.com/live/4_YvufQJF1k 

 

Comunidades Académicas que transforman territorios es una de las iniciativas del gobierno nacional para incorporar las necesidades de la población en las políticas educativas y currículos universitarios. La cita con actores de la región fue este 14 de mayo en la ciudad de Cali y la Universidad del Valle estuvo presente.

La profesora Deisy Chaves Sánchez, del programa en ingeniería de sistemas fue una de las delegadas de la institución para participar de este proceso con líderes sociales, empresa privada en el que recogieron ideas para las reformas educativas que se necesitan en la región relacionadas con el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).

Alison, una joven Jamundeña del Consejo Municipal de Juventudes resaltó que “sabemos que las universidades quizás no puedan llegar a la zona rural, pero como la conectividad es muy mala, tampoco, se puede estudiar virtual”. Por eso, su propuesta es que se avance en espacios físicos donde se asegure la conectividad.

Formación aplicada a la resolución de problemáticas

Uno los aportes en los que coincidieron líderes de la Universidad del Valle y de la San Buenaventura es en el reto de que los trabajos de grado e investigaciones del estudiantado de pregrado responda a las necesidades del territorio.  

Sobre esto, Miller Pérez, asesor de la dirección de calidad de la educación superior de del viceministerio de educación superior afirmó que “muchos de nuestros estudiantes se van al exterior. Así que, de todas maneras, queremos que se estén pensando en cómo llevar esas ideas que están explorando allá en el exterior al territorio cuando decían volver”.

 

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