La Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual (DINTEV) de la Universidad del Valle anuncia la realización de DINTEVA 2026, evento anual y 100 % virtual, que en esta ocasión se llevará a cabo el 14 y 15 de octubre. La cita reunirá a invitados nacionales para reflexionar sobre el presente y el futuro de la educación virtual, una modalidad que hoy se consolida como una alternativa permanente para todos los niveles de formación.

El evento abrirá con la charla "¿Hacia dónde va la educación virtual?", a cargo de Diego Ernesto Leal, magíster en ingeniería de sistemas y computación, y foresight practitioner del Institute for the Future. Le seguirá el panel "Perspectivas en educación virtual", moderado por la Universidad del Valle, con representantes de la Universidad EAFIT, Universidad de Antioquia y la Corporación Universitaria Minuto de Dios, para intercambiar experiencias y perspectivas sobre la implementación de esta modalidad en el escenario nacional.

Además, se realizarán dos talleres gratuitos: "Diseñando para quien aprende: UX aplicado a cursos virtuales", con Néstor Armando Tobar, director de la Maestría en Creación de Experiencias Digitales (UX) de la Universidad Icesi; y "Docentes que inspiran, estudiantes que conectan: habilidades blandas para clases en línea", dictado por profesionales de la DINTEV quienes enfocarán este espacio en la conexión con los estudiantes.

DINTEVA 2026 está abierto a toda la comunidad docente interesada en comprender y transformar la educación virtual.

Programación

Miércoles 14 de octubre
 8:00 a 9:30 a.m. – Bienvenida y charla: ¿Hacia dónde va la educación virtual?
 2:00 a 4:00 p.m. – Taller: Diseñando para quien aprende: UX aplicado a cursos virtuales

Jueves 15 de octubre
 9:30 a 10:30 a.m. – Panel: Perspectivas en educación virtual
 2:00 a 4:00 p.m. – Taller: Docentes que inspiran, estudiantes que conectan: habilidades blandas para clases en línea

 

Inscripción a los espacios:

https://linktr.ee/dintevunivalle

¿Es posible automatizar el riego de una huerta sin consumir energía eléctrica y, al mismo tiempo, utilizar menos agua? Una innovación desarrollada en la Universidad del Valle busca responder a este desafío mediante una solución que combina automatización y eficiencia en el uso de los recursos.

Se trata de Rociador, un desarrollo tecnológico orientado a reducir el consumo de agua asociado al riego de jardines y huertas. La solución permite automatizar esta actividad sin utilizar energía eléctrica, ofreciendo una alternativa para optimizar el uso del agua en diferentes espacios destinados al cultivo y al cuidado de zonas verdes.

El desarrollo fue realizado por los investigadores Alexander Pereira Mosquera y Mauricio Quintero Ángel, quienes trabajaron en una solución orientada a facilitar las labores de riego y hacer un uso más eficiente de los recursos. La propuesta surge de una necesidad concreta: encontrar alternativas que permitan mantener condiciones adecuadas para el riego, al tiempo que se disminuye el consumo de agua.

Un paso en la protección del desarrollo tecnológico
Como parte del proceso de protección de esta innovación, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) concedió el registro de diseño industrial, un reconocimiento que protege las características particulares de su diseño y constituye un nuevo avance en su proceso de consolidación.

La optimización del uso del agua representa un desafío para el mantenimiento de jardines, huertas y otros espacios destinados al cultivo. En este contexto, soluciones como Rociador plantean alternativas para automatizar las labores de riego y hacer un uso más eficiente de este recurso en distintos escenarios de aplicación.

La concesión del diseño industrial representa, además, un avance en la gestión de los resultados de investigación desarrollados en la Universidad del Valle y en el proceso de protección de aquellos desarrollos que pueden responder a necesidades concretas de la sociedad.

Desde la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- se continuará acompañando la gestión de Rociador, así como la identificación de oportunidades para su articulación con aliados y posibles escenarios de aplicación. De esta manera, este desarrollo se suma a los resultados de investigación de la Universidad del Valle que buscan ampliar sus posibilidades de uso y contribuir a la generación de soluciones frente a desafíos relacionados con el aprovechamiento eficiente de los recursos.

Tras los hechos ocurridos el pasado 10 de agosto, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- viene trabajando en la estructuración de una estrategia orientada a contribuir a la reconstrucción integral de diferentes zonas del Valle del Cauca.

Esta iniciativa se articula con “Univalle Contigo” y representa una apuesta de la OTRI por acercar las capacidades y tecnologías desarrolladas en la Universidad del Valle a las necesidades de la región, con especial atención a los territorios rurales que requieren alternativas para sus procesos de recuperación.

La propuesta parte de la articulación entre Universidad, Empresa, Estado y Sociedad y avanza, junto con equipos de investigación de la Universidad, en la identificación y definición de soluciones científicas, tecnológicas y de innovación social que puedan responder a las condiciones y necesidades particulares de cada territorio.

Actualmente, este trabajo se desarrolla a través de tres líneas prioritarias: autoconstrucción; innovación social y gestión del riesgo; y sismorresistencia.

1.Autoconstrucción
Una de las apuestas de la OTRI está relacionada con el fortalecimiento de capacidades para la autoconstrucción, especialmente mediante soluciones que permitan aprovechar los recursos disponibles en el territorio y facilitar procesos de recuperación de infraestructura.

Entre los desarrollos identificados se encuentran Cinva Ram Simple, una prensa manual para la fabricación de bloques de tierra comprimida en sitio; y el Módulo de Gradería Filtrante, diseñado para la gestión e infiltración de aguas en espacios públicos.

Estas capacidades pueden contribuir a generar alternativas que consideren las condiciones y recursos propios de cada territorio, favoreciendo procesos de recuperación con participación de las comunidades.

2.Innovación social y gestión del riesgo
La recuperación de los territorios también requiere procesos de participación, apropiación del conocimiento y preparación de las comunidades. En este ámbito, la Universidad cuenta con iniciativas como Urbaniños, estrategia de participación y planeación urbana enfocada en la infancia; Populab, laboratorio de innovación abierta para la co - creación de soluciones comunitarias; y Construye ConCiencia Sísmica, programa pedagógico dirigido a estudiantes de educación primaria y secundaria para acercarlos a los principios del comportamiento sísmico y estructural.

Estas iniciativas aportan herramientas para fortalecer las capacidades de las comunidades, promover su participación en los procesos de recuperación y generar respuestas acordes con las particularidades sociales y territoriales de cada contexto.

3.Sismorresistencia
Desde las capacidades de investigación en ingeniería, la OTRI también identifica desarrollos que pueden contribuir al estudio y reducción de los efectos de los movimientos sísmicos sobre las edificaciones.

Entre ellos se encuentra el Aislador Sísmico Fibroresistente, así como el Amortiguador de Vibraciones de Columna Líquida (PLC), un sistema semiactivo para el control y reducción de la respuesta sísmica en edificaciones.

También hace parte de estas capacidades el Dispositivo para Ensayos Dinámicos de Interacción Humano-Estructura, desarrollado para evaluar la respuesta de estructuras ante vibraciones y cargas dinámicas mediante superficies de movimiento bidireccional.

La OTRI continúa mapeando capacidades
Como parte de esta fase de articulación, la OTRI de la Universidad del Valle continúa identificando y recopilando capacidades, conocimientos, tecnologías, patentes, proyectos e iniciativas que puedan contribuir, a corto y mediano plazo, a los procesos de recuperación y reconstrucción de la región, especialmente en las zonas rurales.

Para ampliar este mapa de capacidades, la OTRI mantiene habilitado un formulario dirigido a la comunidad universitaria, con el propósito de identificar conocimientos, experiencias, proyectos, tecnologías e iniciativas que puedan contribuir a la evaluación, recuperación, reconstrucción y mejoramiento de los espacios, la infraestructura y los territorios afectados.

Formulario de inscripción: https://forms.gle/J21MKdmUdHtkEqmdA 

Este ejercicio busca fortalecer la articulación de las capacidades de la Universidad y facilitar su conexión con las necesidades de los territorios. De esta manera, la OTRI continúa trabajando para que el conocimiento generado en la Universidad del Valle pueda encontrar caminos de articulación y transferencia que contribuyan a la recuperación de la región y al bienestar de sus comunidades.

 

Un grupo de estudiantes de la Universidad del Valle diseñaron un bebedero inteligente para aves con un sistema de condensación de agua que aprovecha la humedad del ambiente y utiliza inteligencia artificial llamada visión artificial para clasificar las especies de aves que llegan al bebedero, utiliza además energía solar y eólica, junto con un sistema de comunicación inalámbrica mediante Wi-Fi.

Brumaire es el grupo que creó este proyecto, conformado por  Daniel Peláez Ospina, estudiante de Ingeniería Electrónica, Karen Torres Sánchez, estudiante de ingeniería sanitaria y ambiental y Juan Pablo Orozco Ríos, estudiante de ingeniería electrónica de la Universidad del Valle. En esta iniciativa también participaron los profesores Lorena Cruz Bernate Ph.D., del laboratorio de ornitología del departamento de biología de la Universidad del Valle y M.Sc. Asfur Barandica López, del programa de ingeniería electrónica de la escuela de ingeniería eléctrica y electrónica de Univalle. 

“Water supply from atmospheric humidity condensation for fauna conservation and monitoring – Colombia”, nació a partir de lluvias de ideas, preguntas y el análisis de problemáticas por parte de los estudiantes. El equipo también trabaja en una aplicación que permitirá a biólogos y otras personas acceder a los datos y la información obtenida por el sistema.

Es importante resaltar que este proyecto tiene un impacto real, cuida las aves con el sistema de monitoreo, y además es un producto local.

“El ave llega al bebedero, allí tenemos una cámara con sensor. El sensor cuando siente que llega algo, toma la foto. Nosotros recolectamos esos datos con la aplicación a través de Wi-Fi”, explicó Daniel Peláez Ospina, estudiante de Ingeniería Electrónica de la Universidad del Valle y quien lidera este proyecto.

El sistema también puede funcionar en lugares sin señal. En estos casos, los datos pueden descargarse acercando un celular a unos metros del dispositivo mediante Wi-Fi y, posteriormente, ser cargados a la nube cuando se tenga conexión. Si el sistema no reconoce una especie, esta situación puede ser identificada para que posteriormente un ornitólogo experto realice la clasificación.

Como parte de la experiencia internacional del proyecto, el equipo denominado Brumaire viajó a Francia para presentar su propuesta en una de las conferencias más importantes del mundo, I²MTC (International Instrumentation and Measurement Technology Conference) 2026, realizada en Nancy. Esta participación contó con el apoyo de EPICS en IEEE (Engineering Projects in Community Service), IMS (Instrumentation and Measurement Society) y la Universidad del Valle.

Durante el viaje, los estudiantes también visitaron el Instituto IHE Delft para la Educación sobre el Agua y la Escuela Nacional de Electrónica y sus Aplicaciones – ENSEA, en Cergy, donde se reunieron con profesores. Estos espacios hicieron parte de un recorrido que les permitió adquirir nuevos aprendizajes y experiencias alrededor del proyecto.

“El viaje yo diría que fue una experiencia genial, no solamente porque estábamos representando a la Universidad del Valle, sino también porque nos estábamos representando a nosotros mismos. Estábamos dando la cara por la universidad y demostrando que cada uno de nosotros era valioso en el proyecto que estábamos haciendo”, expresó Daniel Peláez.

Esta experiencia es una oportunidad para que los estudiantes conozcan sus capacidades y desarrollen nuevos aprendizajes durante su formación universitaria.

“La recomendación que le puedo hacer a los estudiantes es que pudieran estar en un proyecto de la vida real, que implique responsabilidades y que puedan entender el potencial que ellos tienen estando en un entorno seguro como es la Universidad. Tienen esa oportunidad de equivocarse un poco más de lo que lo podrían hacer en el mundo laboral y soñar en grande”.

El equipo del proyecto colabora con la Fundación Farallones como socio comunitario. 

Agradecimientos especiales a Jonathan Stiven Prieto Navarro (Integrante temporal -> por su apoyo técnico), Laura Aracelly Bonilla Rivera (Asistente audiovisual), a Daniel Arias y a Jorge Vargas del Laboratorio de Fabricación Digital de la Univalle; y a todas las personas que de manera directa o indirecta han sido partícipes de la construcción de nuestro proyecto.

Especiales agradecimientos por su apoyo incondicional e incansable en materia y en esfuerzo al ingeniero electrónico, don Carlos Enrique Orozco Cobo: Integrante ad honorem

Viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, Ana Isabel Vargas Salazar; rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas; y vicerrectora de Investigaciones, Mónica García Solarte.

La viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, Ana Isabel Vargas Salazar, visitó este sábado la Universidad del Valle como parte de un recorrido que adelanta el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación por instituciones de educación superior del país, con el fin de conocer de primera mano las afectaciones que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto en las capacidades de ciencia, tecnología e innovación, e identificar en dónde se requieren esfuerzos adicionales para su recuperación.

A la visita asistieron integrantes del equipo de la Red de Innovación en el Valle del Cauca (REDDI), el rector Guillermo Murillo, las vicerrectoras de Investigaciones, Mónica García Solarte y de Extensión y Proyección social, Fátima Díaz y miembros del Comité Central de Investigaciones de la Universidad del Valle.

El rector Guillermo Murillo hizo un balance de la participación de la Universidad en distintos frentes de atención a la emergencia, destacando cómo los profesores han puesto su experticia al servicio de la ciudad, la región y la universidad, como el trabajo de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, que acompaña a las secretarías de Gestión del Riesgo a nivel institucional, el Observatorio Sismológico y Geofísico del Suroccidente Colombiano - OSSO, la Escuela de Arquitectura entre otros.

La jefe de Seguridad y Salud en el Trabajo, Patricia Andrea Martos Guatusmal, presentó el balance del comité de Sistema de Comando de Incidentes de la Universidad sobre las afectaciones a la infraestructura, con especial atención al estado preliminar de varios laboratorios, cuyo diagnóstico detallado continúa en desarrollo.

La ruta de recuperación definida contempla:

  • Reparación de la infraestructura afectada.
  • Aseo y disposición adecuada de residuos químicos.
  • Puesta en marcha de los equipos y pruebas de funcionamiento en los casos que lo requieran.
  • Reporte a las secciones de compras y administración de bienes.
  • Actualización de los documentos clave de cada laboratorio.

 

Estas acciones buscan restablecer las condiciones óptimas de seguridad, funcionalidad y cumplimiento normativo en los espacios de investigación.

La vicerrectora de Investigaciones, Mónica García Solarte, presentó un panorama del número de grupos, centros, institutos, proyectos, patentes, productos y laboratorios de la Universidad, junto con el estado de los proyectos que se encontraban en ejecución al momento del sismo. Sobre estos, señaló que se requiere un análisis más detallado, desde distintas perspectivas, para definir el curso a seguir hasta su terminación.

La vicerrectora puso especial atención en cuatro proyectos de becas del Sistema General de Regalías (SGR), que revisten mayor complejidad por tratarse de becas doctorales vinculadas a tesis de doctorado, cada una con sus propias particularidades.

Con base en este primer balance, la Universidad solicitó al Ministerio evaluar la posibilidad de otorgar un período de gracia para los proyectos afectados, así como abrir canales de comunicación directa que permitan revisar caso por caso los compromisos adquiridos.

La viceministra Ana Isabel Vargas coincidió en que este es un momento para poner todo el conocimiento generado por la Universidad al servicio de la sociedad, como una vía para aportar activamente a la recuperación y al desarrollo de la ciudad, el departamento y el país.

Un equipo de ingenieros de la Universidad del Valle se desplazó hasta El Águilla, el municipio vallecaucano más cercano a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto del pasado 10 de agosto. Tan solo 96 km separan a ambas poblaciones. Por esta cercanía muchas de las casas y edificios de El Águila colapsaron o están a punto de hacerlo. A esto se suma que debido a su extensión y ubicación geográfica, las autoridades locales han requerido de toda la ayuda disponible para atender a la población afectada y los daños en su infraestructura.

Es por este motivo que un equipo de 15 personas, entre los que se encuentran profesores y estudiantes de posgrado y pregrado de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle, liderados por el profesor Albert Ortiz, se desplazaron a este municipio para hacer evaluación de infraestructuras.

“Las labores del equipo son básicamente apoyar al municipio de El Águila en lo que tiene que ver con revisión de estructuras, diagnóstico de estructuras afectadas y evaluación. Determinar si hay estructuras que demoler o no, en términos que representen un riesgo repentino de colapso”, explicó el profesor Albert Ortiz.

Este equipo de Univalle se está desplazando por éste y otros municipios del norte del Valle afectados por el sismo, en articulación con la Secretaría de Gestión del Riesgo Departamental y la Red Colombiana de Investigación en Ingeniería Sísmica, conformada por varias universidades del país entre las que se encuentran la Universidad del Norte, la Universidad de Medellín, la Universidad Industrial de Santander, la Universidad del Valle y la Universidad Militar Nueva Granada de la que hace parte el profesor Julian Carrillo, otro de los expertos que acompañó la visita.

“Varios profesores unimos esfuerzos justamente para estudiar las diferentes amenazas a las que se encuentra sometida la infraestructura en Colombia y alrededor del mundo, en especial edificaciones, puentes y otro tipo de infraestructura esencial para el funcionamiento adecuado de la sociedad. La Red Colombiana Investigación en Ingeniería Sísmica también tiene la tarea de estudiar estos efectos y proponer evaluar cómo se afectan estas estructuras para que los gobiernos puedan tomar decisiones”, comentó el profesor Carrillo.

La Universidad al servicio de los municipios

El Águila está incrustado entre la cordillera occidental; su población no supera los 9.000 habitantes. Por su tamaño depende de la gobernación departamental para muchos de sus asuntos administrativos. Esta catástrofe excede las capacidades de atención y reacción del municipio por lo que la Universidad del Valle, comprometida con la región, brinda su conocimiento y experticia como parte de una serie de actividades para atender la emergencia.

“Quienes más conocen el municipio son los alcaldes, los organismos de socorro del municipio. Nosotros llegamos, nos reportamos con ellos, vamos al puesto de mando unificado y ellos nos dan las instrucciones de dónde requieren el acompañamiento de la Universidad, dado que son municipios muy pequeños que no tienen personal calificado idóneo para revisar estructuralmente una edificación. Con base en lo que ellos nos informan, procedemos a realizar las respectivas visitas y dar un concepto. Adicionalmente, estamos evaluando un formulario generado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, que va a ser implementado en todo el país para la evaluación de las estructuras afectadas” explica el profesor Ortiz.

El Águila es un municipio representativo de muchos otros en el país, con muchas construcciones y sistemas estructurales típicos en estos municipios. La antigüedad y la falta de mantenimiento hicieron que muchas de estas estructuras colapsaran ante la intensidad del sismo, como lo explica el profesor Carrillo sobre los hallazgos a partir del trabajo de evaluación realizado por el equipo.

“Encontramos diferentes patologías de prácticas constructivas, de corrosión ambiental y obviamente esas patologías, asociadas al movimiento sísmico, afectaron estas edificaciones. Encontramos sistemas de mampostería no reforzada, mampostería confinada, tapia, pisada, adobe. Este tipo de edificaciones es muy vulnerable ante estos eventos sísmicos, ya que su capacidad de resistencia lateral es muy limitada. Actualmente estamos evaluando no solamente las residencias, sino también ayudando a los rectores de los colegios a que podamos, junto con ellos, evaluar estas estructuras educativas y puedan, en un tiempo prudente, adecuado y seguro, ponerla en funcionamiento para la población, especialmente la niñez”.

Además de las instituciones educativas, viviendas y comercio, el Hospital del municipio se vio gravemente afectado: “Infortunadamente lo hemos encontrado totalmente colapsado. Esta es una de las situaciones que nosotros como comunidad en general, junto con las entidades del gobierno, no deberíamos permitir, ya que son estas las principales entidades que deben estar en funcionamiento durante y después del evento sísmico” advierte el profesor Carrillo.

Esta es una de las actividades que realiza la Universidad, que apoyada en la comunidad que la compone, ha brindado atención desde distintos frentes para la atención de esta emergencia y seguirá aportando, como una de la instituciones más importantes de la región, para la superación de la misma.

La producción científica de una universidad no solo se mide por la investigación que genera, sino también por su capacidad para difundir conocimiento con altos estándares de calidad, rigor editorial e impacto académico. En ese propósito, la Universidad del Valle reafirma su liderazgo en el sistema científico colombiano tras obtener 10 revistas categorizadas y 4 revistas reconocidas en los resultados finales de la Convocatoria 977 de Publindex 2026, el Sistema Nacional de Indexación de Revistas Científicas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias).

Este logro representa un importante reconocimiento al trabajo sostenido que durante años han desarrollado los equipos editoriales, investigadores, evaluadores, comités científicos y el Programa Editorial de la Universidad del Valle para garantizar publicaciones alineadas con los estándares internacionales de calidad científica.

Un reconocimiento que fortalece la investigación
Publindex constituye el principal sistema de evaluación de revistas científicas en Colombia. A través de este mecanismo, Minciencias verifica que las publicaciones cumplan criterios relacionados con la calidad editorial, la transparencia de sus procesos, la rigurosidad de la evaluación por pares, su visibilidad y el impacto que generan dentro de la comunidad científica.

Para la convocatoria 2026, el proceso se desarrolló entre el 8 de abril y el 22 de mayo, mientras que los resultados finales fueron publicados el 28 de julio de 2026.

La evaluación contempló tres etapas fundamentales:
-Fase I: Verificación del cumplimiento del proceso de gestión editorial.
-Fase II: Validación del proceso de evaluación y visibilidad.
-Fase III: Evaluación del impacto y definición de la clasificación final.

Superar estas tres fases implica demostrar que una revista mantiene procesos editoriales sólidos, garantiza la calidad de los artículos publicados y logra una circulación efectiva del conocimiento en escenarios académicos nacionales e internacionales. Los resultados obtenidos evidencian la fortaleza del ecosistema editorial de la Universidad del Valle, cuya producción científica abarca diversas áreas del conocimiento, desde las ciencias de la salud, las ingenierías, hasta las ciencias sociales, las humanidades y la administración.

Las revistas categorizadas son:
-Colombia Médica – Categoría A2
-Sociedad y Economía – Categoría B
-Cuadernos de Administración – Categoría C
-Ingeniería y Competitividad – Categoría C
-Praxis Filosófica – Categoría C
-Lenguaje – Categoría C
-Poligramas – Categoría C
-Entorno Geográfico – Categoría C
-Prospectiva – Categoría C
-Historia y Espacio – Categoría C

La clasificación obtenida por estas publicaciones confirma la consolidación de una política editorial orientada a fortalecer la calidad científica y ampliar la circulación del conocimiento producido en la institución. Las revistas clasificadas evidencian el fortalecimiento continuo de sus procesos editoriales y la consolidación de espacios especializados para la divulgación del conocimiento científico, posicionándose como referentes en sus respectivas áreas del conocimiento.

Cuatro revistas reconocidas por su calidad editorial
Además de las revistas categorizadas, la Universidad del Valle obtuvo un resultado igualmente significativo con cuatro revistas que alcanzaron la condición de Revistas Reconocidas por Publindex al cumplir satisfactoriamente los requisitos establecidos en las fases de gestión editorial, evaluación por pares y visibilidad científica.

Estas publicaciones son:
-Revista de Ciencias
-Revista Estomatología
-La Manzana de la Discordia
-Praxis, Educación y Pedagogía.

Este reconocimiento constituye un paso importante dentro de su proceso de fortalecimiento editorial y evidencia el cumplimiento de estándares de calidad que favorecen su proyección hacia futuras clasificaciones dentro del sistema nacional de indexación. Obtener una categoría en Publindex trasciende el reconocimiento institucional. Las revistas indexadas cumplen un papel estratégico en el desarrollo de la ciencia porque se convierten en plataformas para la circulación del conocimiento, la discusión académica y la construcción colectiva de nuevas preguntas de investigación.

Para los investigadores, publicar en revistas categorizadas significa que sus trabajos alcanzan mayor visibilidad, incrementan las posibilidades de ser consultados y citados por otros científicos.Al mismo tiempo, las revistas constituyen un puente entre la generación de conocimiento y la sociedad, permitiendo que los resultados de investigaciones en salud, ingeniería, ciencias sociales, humanidades, educación o administración puedan contribuir a la comprensión y solución de problemas contemporáneos.

En un contexto donde la ciencia depende cada vez más de la colaboración internacional y del acceso abierto al conocimiento, disponer de un sólido ecosistema de revistas científicas representa una ventaja estratégica para cualquier universidad. Los resultados alcanzados en Publindex 2026 son el reflejo de un trabajo articulado que involucra a editores, monitores, asistentes editoriales, autores, pares evaluadores, correctores, diagramadores y profesionales de apoyo del Programa Editorial de la Universidad del Valle.

Cada edición publicada representa meses de gestión editorial, en donde los equipos trabajan arduamente para lograr publicaciones de alta calidad científica. Este esfuerzo colectivo fortalece la confianza de la comunidad científica en las revistas institucionales y consolida a la Universidad del Valle como una institución comprometida con la excelencia académica, la producción de conocimiento y su difusión responsable.

Con 10 revistas categorizadas y 4 revistas reconocidas, la Universidad del Valle reafirma su posición como una de las instituciones de educación superior con una gran fortaleza editorial en Colombia. Estos resultados no solo reflejan el crecimiento y la madurez de sus publicaciones científicas, sino que también consolidan una apuesta institucional por la investigación de calidad, la innovación y la circulación del conocimiento como motores del desarrollo científico, social y cultural. Cada revista representa una puerta abierta para que investigadores, docentes y estudiantes compartan hallazgos que enriquecen el debate académico, impulsan nuevas investigaciones y fortalecen la presencia de la Universidad del Valle en los escenarios científicos nacionales e internacionales.

¿Quieres conocer todo el catálogo de revistas de la Universidad del Valle? Visita este enlace

La medición precisa de la concentración de gases es un reto para sectores relacionados con el monitoreo ambiental, los procesos industriales y la investigación científica. En respuesta a esta necesidad, investigadores de la Universidad del Valle desarrollaron un dispositivo para la medición de la concentración de gases mediante espectroscopia de absorción óptica, una tecnología que recibió patente de invención otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

La invención permite detectar y medir la concentración de gases tanto de manera remota como in situ, mediante un sistema que incorpora una celda de absorción de geometría esférica diseñada para optimizar la interacción de la luz con el gas analizado. Esta configuración mejora la eficiencia del proceso de medición y favorece la obtención de resultados más precisos y confiables en tiempo real.

Uno de los principales aportes del desarrollo es que evita el contacto directo entre el gas y el material reflector de la celda. En su lugar, la interacción ocurre exclusivamente con el haz de luz, lo que contribuye a preservar el desempeño del sistema y aumentar la confiabilidad de las mediciones.

El dispositivo integra, además, puertos fluídicos para el ingreso del gas o de mezclas gaseosas y puertos ópticos conectados a una fuente de luz y a un detector de radiación electromagnética, permitiendo realizar análisis con altos niveles de sensibilidad y precisión.

Gracias a estas características, la tecnología ofrece un amplio potencial de aplicación en áreas donde el monitoreo de gases es determinante, como la vigilancia ambiental, el control de emisiones, la optimización de procesos industriales y diferentes escenarios de investigación científica.

La patente fue concedida a los investigadores Carlos Augusto Galíndez Jamioy, Jaime Humberto Lozano Parada, Fiderman Machuca Martínez y Efraín Solarte Rodríguez, quienes desarrollaron esta tecnología como una alternativa innovadora para fortalecer las capacidades de medición y análisis de gases mediante métodos ópticos.

Con esta nueva concesión, la Universidad del Valle alcanza un total de 105 patentes otorgadas, consolidándose como una de las instituciones de educación superior con mayor capacidad para transformar el conocimiento científico en desarrollos tecnológicos con potencial de transferencia e impacto en la sociedad.

Este logro refleja el compromiso permanente de la Universidad con la investigación, la innovación y la generación de soluciones que responden a los desafíos del entorno y aportan al desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.

Dos proyectos desarrollados en Univalle tienen a la inteligencia artificial en el centro. Uno de ellos busca generar un marco de parámetros de uso de esta tecnología sin afectar la autonomía y dignidad humanas.

Tomado De El País

El auge de la inteligencia artificial generativa ha transformado la forma en que estudiantes, profesores y profesionales interactúan con la tecnología. Sin embargo, detrás de la facilidad de ChatGPT, Gemini y otras herramientas, se esconde un riesgo que pocas personas perciben: la pérdida del pensamiento crítico y la dependencia ciega de las máquinas.

Ese fenómeno, conocido como ‘deuda cognitiva’, es precisamente lo que la Universidad del Valle busca combatir con dos proyectos pioneros que ya están en marcha.

El profesor Oswaldo Solarte Pabón, director de la Escuela de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad del Valle, explica que la deuda cognitiva ocurre cuando una persona utiliza las respuestas que le entrega una inteligencia artificial y las coloca en un trabajo o informe sin analizar la información.

“La gente está utilizando la inteligencia artificial sin tener en cuenta los riesgos que hay allí”, advierte el docente. Según él, si no se hace un uso responsable de estas herramientas, en los próximos diez años la sociedad enfrentará efectos adversos que ya han sido identificados por organismos como la Organización de las Naciones Unidas.

Frente a este panorama, la Universidad del Valle, a través de la Vicerrectoría de Investigaciones, ha diseñado un documento de lineamientos de uso ético de la inteligencia artificial. El texto, que será presentado al Consejo Académico para su aprobación, busca guiar a profesores, estudiantes e investigadores sobre los riesgos de la IA y cómo utilizarla de manera adecuada. “La mayoría de las universidades en Colombia no cuentan con políticas o lineamientos para un uso ético de la inteligencia artificial”, señala Solarte, quien destaca que este proyecto inició en julio de 2025.

El documento, titulado “Lineamientos éticos para el uso institucional de la inteligencia artificial en la Universidad del Valle” contó con la participación de representantes de todas las dependencias de la universidad: estudiantes, profesores, extensión e investigación. Su objetivo no es prohibir el uso de la inteligencia artificial, sino fortalecer la dignidad humana, los derechos humanos, el pensamiento crítico, el bienestar y la autonomía.

Solarte contextualiza la importancia de esta iniciativa citando al Foro Económico Mundial que dice que para el año 2030 las personas que deseen ingresar al mercado laboral deberán dominar habilidades en inteligencia artificial y big data, pero también contar con pensamiento creativo, resiliencia, flexibilidad, curiosidad y capacidad de aprendizaje continuo.

“El mundo nos pide que tengamos habilidades en inteligencia artificial, pero no nos prepara cómo usarla adecuadamente”, advierte el académico.

El mismo Foro Económico Mundial, en su informe de riesgos globales para 2026, identificó los “efectos adversos de las tecnologías de IA” como uno de los principales desafíos que deberá enfrentar la sociedad en la próxima década.

Una vez aprobado el documento por el Consejo Académico, la universidad deberá definir la ruta de implementación, que incluirá jornadas de capacitación para estudiantes y profesores.

La meta es que los egresados de Univalle lleguen al año 2030 con las habilidades que les permitan mantenerse en el mercado laboral, sin caer en la trampa de la dependencia tecnológica.

El segundo proyecto es una apuesta por la soberanía digital en el sector salud. Se trata de una alianza con el Instituto Cisalva y el Hospital Universitario del Valle, para desarrollar una inteligencia artificial propia que permita analizar los datos del registro de trauma del hospital.

El registro de trauma es una base de datos enorme que contiene las historias clínicas de pacientes que llegan al hospital con heridas cortopunzantes, heridas de bala y accidentes de tránsito. Estos datos están escritos en lenguaje natural, en prosa médica, y su análisis manual tomaría años. La inteligencia artificial ofrece una solución para procesar esta información de manera eficiente, pero plantea un dilema ético: los datos de los pacientes no pueden salir del hospital ni ser compartidos con plataformas externas.

“Muchos médicos están utilizando la inteligencia artificial para hacer diagnósticos, le suben la historia clínica a ChatGPT y eso es un error, porque le están dando datos de los pacientes a una inteligencia artificial que no sabes dónde está, no sabes en qué país está”, alerta Solarte Pabón. Frente a este riesgo, el proyecto busca construir una inteligencia artificial interna, adaptada a las necesidades del registro de trauma, que opere dentro del hospital con sus propios servidores y sin comprometer la seguridad de la información.

“La idea es que el motor de inteligencia artificial que vamos a crear opere allí internamente en el hospital, en el área de la salud, que es donde más se requiere el uso ético y responsable de los datos”, precisa el profesor.

Con el propósito de acercar el conocimiento científico a la comunidad universitaria y al público en general, el curso de Evolución del programa de Biología de la Universidad del Valle crearon un canal de YouTube para difundir este tipo de contenidos.

Esta iniciativa académica la lidera el profesor del Departamento de Biología Raúl Ernesto Sedano Cruz.

El canal Curso de Evolución Univalle reúne más de 240 videos educativos elaborados por estudiantes de pregrado como parte de su proceso formativo. En ellos se explican conceptos fundamentales de la teoría evolutiva mediante ejemplos y casos de estudio sustentados en la literatura científica, fortaleciendo las competencias en comunicación científica y promoviendo el acceso abierto al conocimiento.

Desde su creación, el canal ha alcanzado más de 404.000 visualizaciones y cuenta con 1.931 suscriptores, consolidándose como un recurso de divulgación científica desde el Valle del Cauca. Solo durante los últimos 28 días registró 2.068 visualizaciones y 202,6 horas de reproducción, reflejando el interés continuo por este material educativo.

Entre los contenidos de mayor audiencia se destacan videos sobre ecología evolutiva, filogenética, especiación, selección natural, evolución humana y el audiolibro El origen de las especies (1859) de Charles Darwin.

Con esta iniciativa, el Departamento de Biología reafirma su compromiso con la innovación en la enseñanza y la apropiación social del conocimiento, promoviendo la producción de recursos educativos abiertos que amplían el impacto de la formación universitaria más allá del aula.

Aquí una muestra del contenido más reciente:

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