Corporación Biotec (CB) ha desarrollado el concepto Sistemas agrícolas sostenibles de alto valor agregado-SASAVA, integrando los eslabones agrícola, agro industrial y bioindustrial en una cadena de valor.

El reciente Proyecto IN SGR CTI 1 y otros estudios, casos y análisis en el tema, permiten identificar “brechas tecnológicas” en esta cadena que dificultan en el país, la integración de las cadenas de producción y la aceleración de los procesos para levar productos- IN- al mercado.

Con el fin de aportar al cierre de brechas en el Sector IN, desde la Plataforma IN y su herramienta web, Corporación Biotec organiza el Taller 'Hacia el cierre de brechas tecnológicas en la cadena de valor de Ingredientes Naturales (IN)', invitando a tres expertos para compartir su conocimiento y experiencias. conozca la programación siguiendo este enlace.

Nos complace invitarle a participar en este taller, que se desarrollará virtualmente, el próximo 23 de abril de 9:00 a 11:30 a.m. El evento se realizará bajo la modalidad de Taller Virtual, a través de la Plataforma Zoom.

● Fecha de realización: 23 de Abril de 2021 de 9:00 a 11:30 am.

● Modalidad: Virtual.

● Divulgación: Corporación Biotec.

Para participar en el evento inscribirse en el siguiente enlace: http://platin.corporacionbiotec.org/event/details/taller-hacia-el-cierre-de-brechastecnologicas-en

Enlace de acceso (Zoom): https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2PYTZHPZU5LX

Publicado por la Revista Semana.

Desde las aulas y los laboratorios, estudiantes y docentes trabajan en el desarrollo de prototipos, algoritmos y proyectos para la detección del virus, prevenir complicaciones en los pacientes y brindarles herramientas a los gobiernos locales para la toma de decisiones.

Las mejores instituciones de educación superior del país han dedicado buena parte de los esfuerzos de sus grupos de investigación en desarrollar prototipos, algoritmos, modelos y proyectos que contribuyan al control de la pandemia en el país. Muchas de estas iniciativas contaron con el apoyo de instituciones públicas y el sector privado. A continuación presentamos algunas de las innovaciones más destacadas a nivel nacional.

 

Ventiladores mecánicos

El colapso de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) generalmente se presenta por la escasez de equipos para garantizar la atención de los pacientes y durante los primeros meses de la emergencia sanitaria por el coronavirus la demanda mundial de ventiladores superó la capacidad de los grandes fabricantes. En Colombia, universidades como La Sabana y la de Antioquia propusieron fabricar los dispositivos.

El ventilador desarrollado por La Sabana cuenta con un sistema de electroválvulas controladas electrónicamente. Lo bautizaron Unisabana herons y varios ya han sido entregados a hospitales de regiones apartadas en Chocó y Arauca.

Con los ventiladores de la Universidad de Antioquia ya se concluyeron los ensayos clínicos y es posible su uso en centros hospitalarios cuando se agoten las máquinas disponibles y siempre y cuando las familias de los pacientes den su consentimiento.

 

Pruebas para los asintomáticos

Otra de las investigaciones adelantadas en medio de la pandemia fue la fabricación de pruebas diagnósticas por parte de la Universidad Nacional. Este proyecto permite identificar, por medio de ensayos serológicos, si el sistema inmunológico de una persona ha reconocido el virus sin manifestar síntomas.

Esta institución también trabaja en la producción de las enzimas necesarias para aplicar la prueba de covid-19, un aporte valioso si se tiene en cuenta la dificultad de importar estos elementos. Finalmente, la institución contribuyó con el estudio de medicamentos como la hidroxicloroquina, para comprobar su posible efectividad en el tratamiento de pacientes críticos.

 

Rastrear el virus

La Universidad Javeriana de Cali lidera una investigación, con el respaldo de organizaciones como la Fundación Valle del Lili y CIDEIM, para desarrollar un dispositivo (bionanosensor) que permita diagnosticar de manera temprana el virus del covid-19, incluso en personas asintomáticas. El proyecto se desarrolla con el uso de tecnología molecular.

 

Proteger a los más vulnerables

Sistema SIGELO es el nombre del proyecto que adelanta la Universidad del Valle para apoyar a los gobiernos locales en la toma de decisiones que protegen a poblaciones vulnerables, que no pueden estar en cuarentena de manera permanente, a través del uso de variables sociodemográficas. Este es uno de los proyectos apoyados por la MinCienciatón, un programa del Gobierno que financia investigaciones orientadas a combatir los efectos del virus.

 

Pruebas PCR más exactas

La Unidad de Genética de la Universidad Simón Bolívar trabaja en la adaptación de un sofisticado algoritmo que tradicionalmente detecta anomalías y rastros de explosivos o petróleo. Gracias al trabajo de un grupo multidisciplinario de investigadores, esta herramienta se usará ahora para identificar defectos en los análisis PCR de las muestras de covid-19.

 

Unidades de cuidado intensivo portátiles

Este desarrollo se llevó a cabo gracias a una alianza entre la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional que, inspiradas en la rapidez con la que China contuvo la emergencia sanitaria, crearon un modelo de estructuras que pueden albergar unas 16 camas equipadas con controles de refrigeración y presión. El montaje de estas unidades se puede realizar en pocas semanas, facilitando su movilización a poblaciones apartadas.

 

Otros aportes

La Universidad Javeriana de Bogotá creó un sistema de monitoreo remoto para pacientes con covid-19, utilizando el internet de las cosas, y en la Universidad de La Salle diseñaron modernas estructuras neumáticas en forma de domo, que permiten adecuar polideportivos o coliseos como hospitales provisionales. El compromiso de las universidades también se ha evidenciado en los procesos de toma de muestras y aplicación de vacunas, pues las instituciones han puesto sus instalaciones, equipos y personal a disposición para que haya una mayor efectividad de estas medidas.

 

En el marco ceremonial del 'Gran Premio a la Innovación Social de Allianz y SEMANA', la Corporación Biotec recibió por parte del jurado una mención de honor por su proyecto de aprovechamiento de residuos, el cual fue escogido como uno de los doce finalistas de este certamen que tiene como objetivo incentivar una cultura de innovación en Colombia, a través de la visibilidad de iniciativas en diferentes frentes que incorporen un elemento innovador y que beneficien al sector social.

La Universidad del Valle y la Corporación BIOTEC sostienen desde hace varios años un convenio de cooperación interinstitucional para desarrollar proyectos alrededor de la biotecnología y áreas vinculantes como la bioingeniería, biomedicina, medio ambiente,  cambio climático, agricultura y agroindustria.

A continuación la descripción del proyecto publicada por la revista SEMANA.

Corporación Biotec, a la vanguardia en innovación

Lo que antes era considerado basura o desperdicios del sector agrícola, ahora se convierte en productos con valor agregado gracias a la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI). Esta propuesta fue una de las 12 finalistas del Gran Premio a la Innovación Social de Allianz y SEMANA.
 
Hacer ciencia de alto impacto aquí no es fácil. Desafortunadamente, el país se encuentra todavía muy lejos para a hacer de esta rama del conocimiento una herramienta importante para el desarrollo y crecimiento nacional. Pese a esas dificultades hay personas e institutos que le apuestan a la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI). Es el caso de la Corporación Biotec, un centro de investigación con 25 años de experiencia que trabaja en el Valle del Cauca para encontrar maneras de innovar en la cadena productiva en la agricultura.
 
Al frente de este proyecto se encuentra la profesora Myriam Sánchez, una mujer que se define como gestora del conocimiento y apasionada por la biodiversidad y el talento humano de Colombia. “A nosotros nos gusta la investigación científica, pero no para realizar publicaciones, sino para medirla en el impacto que pueda generar en la sociedad. Todo esto nos ha llevado a analizar las riquezas naturales de nuestro país”, asegura.
 
Junto a ella trabaja un grupo de talentosos y jóvenes científicos que articulan sus conocimientos con los saberes empíricos y tradicionales del campo colombiano. Sus estudios al respecto los llevó a encontrar que no se ha valorado el potencial de los desechos agroindustriales. Por esto decidieron emprender con el proyecto Ingredientes Naturales, una fórmula disruptiva que le da valor agregado a la biomasa residual de los cultivos, al crear a partir estos suplementos dietarios, vitamínicos o productos cosméticos.

En este momento Biotec utiliza las hojas de guanábano, la cáscara de piña y de chontaduro, residuos que tradicionalmente se desechan en la cadena de producción para desarrollar artículos de consumo masivo. En el caso de las hojas de guanábano crearon un extracto estandarizado ideal para la industria de suplementos o la fitoterapéutica, ya que esta planta tiene propiedades antioxidantes, benéficas para el sistema inmunológico e incluso antitumorales.

La decisión de trabajar con la biomasa residual y de aplicarle una transformación basada en la CTeI es un aporte invaluable a la economía de la región, pues crea valor agregado a los desechos de los cultivos de la región. En otras palabras, es maximizar la producción agrícola. Para el caso de la cáscara de piña, el equipo de Biotec creó un extracto hidroglicólico que ayuda a reparar y humectar la piel y el cabello. Por el lado del chontaduro, de los cultivos de segunda y de los residuos de pelado, usualmente desperdiciados, se hace una pasta emulsionada.

Productos como estos, caracterizados por una alta diferenciación con el mercado tradicional, le permiten al campesino participar en una cadena de transformación industrial. Eso sucede con la pasta de chontaduro, utilizada para fabricar galletas y dulces o como suplemento para personas diabéticas o para combatir la desnutrición en poblaciones vulnerables, gracias a sus micronutrientes.

Ingredientes Naturales también se ha convertido en una solución directa para los agricultores. Carlos Arenas, propietario de la Granja San Antonio en La Unión y aliado de la iniciativa con el guanábano, señala que “en poco tiempo tendremos una bonanza de cultivo de hoja que será una opción para generar más ingresos o para sustituir cultivos ilícitos”. Eduardo Enciso, director científico del proyecto, asegura que además de esos tres residuos agrícolas han adelantado investigaciones con otros 30 que podrían convertirse en productos de alto valor agregado sin necesidad de competir con la cadena alimenticia.

El trabajo de Myriam Sánchez ha permitido generar una alianza estratégica entre el campesino, la industria y la biotecnología. Es por esta razón que, a pesar de las dificultades económicas para fomentar la ciencia en el país, ella continúa en la búsqueda de aliados y se ha ganado la confianza de instituciones como la Universidad del Valle o la Gobernación del departamento.

Esta propuesta ha demostrado las oportunidades económicas que brinda la gran cantidad de biomasa residual que no se usa, así como la necesidad de crear cadenas productivas basadas en CTeI. Ingredientes Naturales también aporta a la estandarización de los cultivos, lo que a su vez lleva tecnificación al campo y reduce el uso de los pesticidas.

Actualmente, Biotec ha llegado a unas 54 regiones del país con sus investigaciones y se está preparando para crear una empresa spin-off que comercialice los productos y suplementos en Colombia y en mercados internacionales como el de Estados Unidos.

*En la foto: Eduardo Enciso Colaborador y Myriam Sánchez Directora de la corporación Biotec. Premio a la Innovación social Allianz. Cali Febrero 12 de 2021. Fotografía: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. - Foto: Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

Se encuentra abierta la convocatoria de Minciencias para el reconocimiento y medición de grupos de investigación, desarrollo tecnológico o de innovación y para el reconocimiento de investigadores del Sistema Nacional de Ciencia,Tecnología e Innovación - SNCTI 2021, #894.

Esta Convocatoria busca reunir información actualizada de la comunidad científica y académica del país, su composición, de las actividades que realizan y de los resultados que obtienen. También se busca identificar los Grupos e investigadores colombianos (residentes dentro y fuera del país) y clasificarlos de acuerdo con los criterios de medición definidos en el Documento Conceptual de la Convocatoria de Grupos de Investigación e Investigadores 2021.

A partir del modelo para la medición, se deriva el proceso de reconocimiento de grupos de investigación e investigadores, por lo que se recomienda que se realice el registro completo de cada una de sus actividades y equipos de trabajo.

La última convocatoria nacional con este propósito se realizó en el 2018, en la que 5.772 registros de GrupLAC fueron reconocidos como Grupo de Investigación, Desarrollo Tecnológico o de Innovación. Por parte de Univalle, 181 grupos fueron medidos y clasificados en la anterior Convocatoria, de los cuales 29 son categoría A1, 49 A, 31 B, 70 C y 2 reconocidos.

Luego de la convocatoria del 2018, Minciencias realizó una revisión del modelo aplicado y estableció algunos ajustes y modificaciones como: cambios en las condiciones de Investigadores Asociados, cambios en las condiciones de Investigadores Extranjeros, ajustes al indicador de grupos de investigación, cambios en el cálculo del índice de producción de grupos de investigación, cambios en los criterios de clasificación de grupos de investigación y ajustes a las tipologías de publicaciones, entre otros.

Se recomienda a las personas interesadas estar pendientes de la socialización que realizará la Vicerrectoría de Investigaciones, en la que explicará las modificaciones, condiciones y términos de la Convocatoria. También se recuerda que el proceso de inscripción estará acompañado por personal de apoyo de la Vicerrectoría.

A continuación se presenta el cronograma que dispuso Minciencias, señalando que en los próximos días se publicará el documento con los lineamientos institucionales y las fechas para adelantar el procedimiento interno para otorgar el aval institucional:

Más sobre la Convocatoria:
https://minciencias.gov.co/convocatorias/fortalecimiento-capacidades-para-la-generacion-conocimiento/convocatoria-nacional-para 

Informes según Facultad o Instituto:

Artes Integradas
Katherine Sanchez
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Ciencias de la Administración
Rosaly Cruz
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Ciencias Naturales y Exactas
Tatiana Hernández
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Ciencias Sociales y Económicas
Tatiana Hernández
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Humanidades
Elizabeth Cabezas
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Ingeniería
Elizabeth Cabezas
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Instituto de Educación y Pedagogía
Tatiana Hernández
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Psicología
Katherine Sanchez
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Salud
Rosaly Cruz
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Miércoles, 10 Marzo 2021 10:55

Charla "Narrativa tradicional Embera"

Escrito por

La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita a la charla en modalidad virtual "Narrativa tradicional embera", de Mauricio Pardo Rojas, que será nuestro invitado de esta entrega de Viernes de Letras. Coordinará la profesora María de las Mercedes Ortiz. La transmisión se efectuará por el canal de YouTube Cas(z)a de Letras.


Fecha: 12 de marzo de 2021
Hora: 6:00 pm (hora colombiana)
Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=-fjMyPndX6c 

Tomado del Diario ADN

A propósito del aterrizaje en Marte del rover Perseverance la semana pasada, el nombre de Diana Trujillo estuvo en todos los titulares.

Ella es prueba de que es posible para las mujeres colombianas convertirse en científicas de primer nivel. Lauren Flor-Torres, caleña de 31 años, también es ejemplo de esto, pues ha dedicado su vida a estudiar las estrellas y los exoplanetas.

Doctora en Astrofísica de la Universidad de Guanajuato en México, inició su camino en la astrofísica titulándose como Física de la Universidad del Valle.

“Buscando el trabajo de grado para la titulación del pregrado, me encontré con la posibilidad de hacer estudio en el que tenían una roca que querían saber si era meteorito o no. Afortunadamente resultó siéndolo y en ese transcurso conocí a la doctora Adriana Ocampo, un referente para toda mi carrera. Además de los cursos optativos, en especial ‘Fundamentos de la astronomía’, en donde por primera vez observé por un telescopio, eso me conectó mucho”, cuenta la Astrofísica sobre el camino que despertó su interés por los planetas.

Mientras en su barrio había problemas de inseguridad y drogas, Lauren seguía los pasos de su papá, quien estuvo becado en la Universidad Autónoma de Occidente, pero que como sucede con frecuencia en el país tuvo que escoger entre continuar sus estudios o trabajar para mantener a su familia.

Al no contar con las posibilidades económicas para continuar los estudios profesionales en una institución privada, Lauren sabía que debía optar por una beca o por una universidad pública.

“Cuando presenté el Icfes pude pasar a Física y le conté a mi papá, me preguntó ¿de qué va a vivir? Esa era una pregunta de varios miembros de mi familia acompañada del se va a morir de hambre”, dice Flor.

El camino del científico

Para aquellas personas que dedican su vida a la ciencia es necesario seguir formándose.

Por esto, la investigadora de estrellas y estrellas huéspedes en exoplanetas buscó oportunidades para aplicar a becas en otros países y la Universidad de Guanajuato, en México, apareció.

“Cuando ya me fui a México, aquí en mi casa por parte de mis papás y de mis abuelos, siempre tuve un fuerte apoyo, pero había mucho temor, porque uno escuchaba muchas cosas feas de México, el peligro, los feminicidios”, afirma Flor-Torres.

De México regresó como Doctora en Astrofísica y Maestra en ciencias (Astrofísica) mentalizada en impactar su entorno y divulgar la astrofísica en el país, especialmente en las zonas más alejadas.

“A mí me hubiese gustado mucho que me hubieran hablado de astronomía, en el colegio. Por eso me gustaría mucho traer la astronomía profesional a Cali y al país, no solamente a las ciudades, sino que también a las zonas rurales”, asegura.

Sí es posible ser científica

A pesar de lo que dicen las cifras, la presencia de las mujeres en los campos de la ciencia está siendo cada vez más notoria lo que es prueba de que el esfuerzo, la dedicación y el trabajo dan sus frutos.

Y aunque Colombia no sea un país pionero en la astronomía, siempre hay cerebros que encuentran oportunidades de formación y laborales fuera de las fronteras, sin tener que pertenecer a una clase social privilegiada.

"Las fundadoras de CHIAs, Andrea Guzmán, Valentina Abril y yo salimos de contexto totalmente normales y ahora estamos haciendo investigación de punta en una ciencia muy específica de la astronomía. Desde nuestra experiencia les podemos decir que si se puede, con evidencias. No es simplemente una charla motivacional. Esto requiere mucha disciplina e cumplir los sueños, mucha disciplina, mucha dedicación y tener claro pues hacia dónde ir", asevera Flor.

Lauren es una de muchas mujeres jóvenes en el país que dedica su vida a la ciencia y que se ha sobrepuesto a las adversidades de su entorno para cumplir sus sueños y aportar su grano de arena al conocimiento humano sobre el espacio.

Pionera de las CHIAs

- Desde hace cerca de dos años nació CHIA ‘Colombianas Haciendo Investigación en Astrociencia’ grupo de más de 80 mujeres profesionales en las diferentes áreas de las ciencias del Espacio.

- Con CHIAs Lauren Flor, Andrea Guzmán y Valentina Abril destacan a las mujeres que se dedican a la ciencia.

Lunes, 01 Marzo 2021 09:24

Un Valle de mentes brillantes

Escrito por

Varios investigadores y egresados de la Universidad del Valle fueron destacados por el diario El País por los desarrollos que están liderando. En la foto el egresado Hever Moncayo, quien en la actualidad es docente e investigador en la Embry-Riddle Aeronautical University.

Por: Santiago Cruz Hoyos

Foto: Álvaro Pío Fernández / El País

Tomado de El País

Cali no solo es una ciudad de científicos capaces de enviar robots a Marte, como lo acaba de lograr la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, jefa del equipo de ingeniería del brazo robótico del Perseverance de la Nasa, que ya recorre el ‘planeta rojo’. También es cuna de hematólogos-oncólogos como el doctor Cristhiam Rojas Hernández, quien, en el MD Anderson Cáncer Center en Texas, es uno de los investigadores principales de un estudio clínico sobre el efecto de los anticoagulantes para tratar la infección por Covid–19.

— Todavía no se ha determinado si los anticoagulantes generan un efecto protector o no, y es lo que pretendemos averiguar. El estudio se llama Rapid Coag e incluye centros de investigación y hospitales en Canadá, Estados Unidos, Suramérica, con más de 25 investigadores en el mundo –dice por celular desde su consultorio, después de terminar las consultas de la mañana.

El doctor Rojas nació en Cali hace 39 años. Fue en su colegio, El Claret, durante las clases de biología, química y física, cuando descubrió que quería ser médico. En 1999 ingresó a la Universidad del Valle y en 2005 se graduó con honores. Un viaje le cambiaría la vida para siempre.
Después de terminar su año de internado en el HUV, hizo una pasantía en la Universidad de Miami, gracias al programa William Harrington.

Harrington fue un hematólogo prominente en EE. UU., justo la rama de la medicina en la que eligió especializarse el doctor Rojas. En la Universidad de Miami tuvo la oportunidad de acceder a tecnología de punta y relacionarse con médicos reconocidos mundialmente, lo que hizo que “abriera los ojos” ante las oportunidades que tendría en caso de ejercer su carrera en Estados Unidos.

Aplicó para validar sus estudios e hizo una residencia en la Universidad de Yale. Después, en la de Nuevo México, se formó como hematólogo–oncólogo. Fue en esa universidad donde comenzó su carrera como investigador. Trabajó con mentores mundiales en leucemia, cáncer hepático, trombosis y en general los problemas de la coagulación, lo que lo llevó a donde trabaja hoy, el MD Anderson Cáncer Center. Hasta que apareció la pandemia del coronavirus y la necesidad urgente de dar respuestas.

—Lo que se ha reconocido es que uno de los problemas que genera el coronavirus es el riesgo de coágulos sanguíneos, mi área de especialidad. El estudio en el que trabajo se enfoca en pacientes hospitalizados. Es una investigación en la que hay dos ‘brazos’ de comparación: a los pacientes se les da anticoagulación en ambos casos, pero lo que queremos determinar es cuál es la dosis óptima –dice el doctor Rojas, quién igualmente se dedica a entrenar estudiantes “para dejar un legado”.

Entre sus objetivos está concretar un programa de pasantías en el MD Anderson Cáncer Center con estudiantes de Univalle. Una de las frases que les transmite la leyó en la pared de una biblioteca. Se la atribuyen al filósofo romano Seneca: “Suerte es lo que sucede cuando la preparación coincide con la oportunidad”.

Víctor Manuel Bastidas Valencia es, literalmente, un adelantado a Colombia. Lo llamo a las 8:00 de la noche de un miércoles y él contesta el jueves, a las 10:00 de la mañana, en Japón. Trabaja en la empresa de telecomunicaciones Nippon Telegraph and Telephone (NTT), en una división llamada NTT Basic Research Laboratories.

Víctor es físico. Se enfoca en hacer investigaciones con aparatos tan extraños como los computadores cuánticos. También realiza investigaciones que han sido publicadas en las revistas científicas más prestigiosas del mundo como Science Advances. Una de esos estudios se lo dedicó a su profesor del bachillerato, Francisco Wuman: Teoría del Metamorfismo Cuántico.

Víctor nació en Yumbo en 1983, y estudió en el Colegio José Antonio Galán. Sus profesores Francisco Wuman, Walter Montes y Phanor Gómez se encargaron de que se enamorara de la física, sin importar que no tuviera plata para estudiar la carrera: apenas la pensión de un salario mínimo de su mamá. Tanto Wuman, como el colegio, reunieron para pagar su matrícula en Univalle. De ahí su cariño por “el profe”.

Para ahorrar, Víctor llegaba a las clases de cálculo montado sobre las pipas de gas que distribuían en Cali los vehículos que salían desde Yumbo a las 5:00 a.m. Lo dejaban en el Batallón Pichincha, y de ahí caminaba hasta la universidad.

Una vez se graduó, aplicó a una beca en Alemania para cursar un doctorado en transiciones de fases cuánticas. No pagó un peso por estudiar allá. Luego hizo dos posdoctorados más, uno en Alemania y otro en Singapur, hasta que, en 2017, lo contrataron para hacer investigaciones en la empresa japonesa.

Cuando leyó las entrevistas que le hicieron a la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, se sintió identificado con su propia historia.

— Toda la vida amé la física y fue ese amor lo que hizo que superara las dificultades que tuve en Colombia para encontrar una oportunidad en mi campo. No se debe escoger una carrera por plata. Hay que seguir la pasión que se tenga, sea físico o panadero, o lo que sea. Como la doctora Diana Trujillo, yo no sabía inglés cuando salí del país, y viajé a Alemania a hacer mi doctorado. Aprendí primero el alemán que el inglés. A veces se piensa que para estudiar en el exterior se requiere tener un montón de plata y saber varios idiomas y no es así. Basta soñar.

Cali no solo es una ciudad de científicos capaces de enviar robots a Marte, como lo acaba de lograr la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, jefa del equipo de ingeniería del brazo robótico del Perseverance de la Nasa, que ya recorre el ‘planeta rojo’. También es cuna de hematólogos-oncólogos como el doctor Cristhiam Rojas Hernández, quien, en el MD Anderson Cáncer Center en Texas, es uno de los investigadores principales de un estudio clínico sobre el efecto de los anticoagulantes para tratar la infección por Covid–19.

— Todavía no se ha determinado si los anticoagulantes generan un efecto protector o no, y es lo que pretendemos averiguar. El estudio se llama Rapid Coag e incluye centros de investigación y hospitales en Canadá, Estados Unidos, Suramérica, con más de 25 investigadores en el mundo –dice por celular desde su consultorio, después de terminar las consultas de la mañana.

El doctor Rojas nació en Cali hace 39 años. Fue en su colegio, El Claret, durante las clases de biología, química y física, cuando descubrió que quería ser médico. En 1999 ingresó a la Universidad del Valle y en 2005 se graduó con honores. Un viaje le cambiaría la vida para siempre.
Después de terminar su año de internado en el HUV, hizo una pasantía en la Universidad de Miami, gracias al programa William Harrington.

Harrington fue un hematólogo prominente en EE. UU., justo la rama de la medicina en la que eligió especializarse el doctor Rojas. En la Universidad de Miami tuvo la oportunidad de acceder a tecnología de punta y relacionarse con médicos reconocidos mundialmente, lo que hizo que “abriera los ojos” ante las oportunidades que tendría en caso de ejercer su carrera en Estados Unidos.

Aplicó para validar sus estudios e hizo una residencia en la Universidad de Yale. Después, en la de Nuevo México, se formó como hematólogo–oncólogo. Fue en esa universidad donde comenzó su carrera como investigador. Trabajó con mentores mundiales en leucemia, cáncer hepático, trombosis y en general los problemas de la coagulación, lo que lo llevó a donde trabaja hoy, el MD Anderson Cáncer Center. Hasta que apareció la pandemia del coronavirus y la necesidad urgente de dar respuestas.

—Lo que se ha reconocido es que uno de los problemas que genera el coronavirus es el riesgo de coágulos sanguíneos, mi área de especialidad. El estudio en el que trabajo se enfoca en pacientes hospitalizados. Es una investigación en la que hay dos ‘brazos’ de comparación: a los pacientes se les da anticoagulación en ambos casos, pero lo que queremos determinar es cuál es la dosis óptima –dice el doctor Rojas, quién igualmente se dedica a entrenar estudiantes “para dejar un legado”.

Entre sus objetivos está concretar un programa de pasantías en el MD Anderson Cáncer Center con estudiantes de Univalle. Una de las frases que les transmite la leyó en la pared de una biblioteca. Se la atribuyen al filósofo romano Seneca: “Suerte es lo que sucede cuando la preparación coincide con la oportunidad”.

Víctor Manuel Bastidas Valencia es, literalmente, un adelantado a Colombia. Lo llamo a las 8:00 de la noche de un miércoles y él contesta el jueves, a las 10:00 de la mañana, en Japón. Trabaja en la empresa de telecomunicaciones Nippon Telegraph and Telephone (NTT), en una división llamada NTT Basic Research Laboratories.

Víctor es físico. Se enfoca en hacer investigaciones con aparatos tan extraños como los computadores cuánticos. También realiza investigaciones que han sido publicadas en las revistas científicas más prestigiosas del mundo como Science Advances. Una de esos estudios se lo dedicó a su profesor del bachillerato, Francisco Wuman: Teoría del Metamorfismo Cuántico.

Víctor nació en Yumbo en 1983, y estudió en el Colegio José Antonio Galán. Sus profesores Francisco Wuman, Walter Montes y Phanor Gómez se encargaron de que se enamorara de la física, sin importar que no tuviera plata para estudiar la carrera: apenas la pensión de un salario mínimo de su mamá. Tanto Wuman, como el colegio, reunieron para pagar su matrícula en Univalle. De ahí su cariño por “el profe”.

Para ahorrar, Víctor llegaba a las clases de cálculo montado sobre las pipas de gas que distribuían en Cali los vehículos que salían desde Yumbo a las 5:00 a.m. Lo dejaban en el Batallón Pichincha, y de ahí caminaba hasta la universidad.

Una vez se graduó, aplicó a una beca en Alemania para cursar un doctorado en transiciones de fases cuánticas. No pagó un peso por estudiar allá. Luego hizo dos posdoctorados más, uno en Alemania y otro en Singapur, hasta que, en 2017, lo contrataron para hacer investigaciones en la empresa japonesa.

Cuando leyó las entrevistas que le hicieron a la ingeniera aeroespacial Diana Trujillo, se sintió identificado con su propia historia.

— Toda la vida amé la física y fue ese amor lo que hizo que superara las dificultades que tuve en Colombia para encontrar una oportunidad en mi campo. No se debe escoger una carrera por plata. Hay que seguir la pasión que se tenga, sea físico o panadero, o lo que sea. Como la doctora Diana Trujillo, yo no sabía inglés cuando salí del país, y viajé a Alemania a hacer mi doctorado. Aprendí primero el alemán que el inglés. A veces se piensa que para estudiar en el exterior se requiere tener un montón de plata y saber varios idiomas y no es así. Basta soñar.

Los sueños son como una brújula que te lleva por un camino de oportunidades, dice desde la Florida Hever Moncayo, investigador en Embry-Riddle Aeronautical University.

Hever nació en Pasto, hizo su carrera de ingería física en la Universidad del Cauca, y en Cali cursó su maestría en la Universidad del Valle, donde además conoció a su esposa.

En la universidad trabajó con el profesor Peter Thomson, un ingeniero aeroespacial, en la aplicación de la física a la seguridad de los vuelos en la Fuerza Aérea. Después Hever hizo un doctorado en la Universidad de West, en Virginia, donde aprendió a desarrollar sistemas para lograr que drones, aviones y naves espaciales sean más autónomos e inteligentes y no dependan de un operador en tierra.

Es lo que hace en su laboratorio, Advanced Dynamics and Control Laboratory, en la Embry-Riddle Aeronautical University.

—Piensa en el cuerpo. Tenemos redes neuronales que nos ayudan a pensar. También un sistema inmune que detecta cuando un intruso entra al organismo y se defiende. Yo desarrollé inteligencia artificial que hace eso: logra que los vehículos espaciales estén protegido de ‘virus’, que en este caso son fallas como, por ejemplo, un daño en un sensor.

Estos vehículos pueden tomar decisiones: compensarse, seguir con la misión o regresarse. Es un proyecto que financia la Nasa para desarrollar tecnologías en futuras misiones espaciales. Pretenden enviar no uno, sino varios robots al espacio que cooperen entre sí. También desarrollamos investigaciones para el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Desde niño, Hever se sintió atraído por la ingeniería. Le sacaba los motores a sus juguetes para ponérselos a otros. En una ocasión desbarató un robot que le había dado su papá, un expolicía, para ponerle el motor a un avión de plástico y simular que sonara como si tuviera una turbina.

Eran años en los que Hever creía que trabajar en proyectos espaciales era imposible. Lo mismo pensaba cuando ingresó a la Universidad del Valle. Sin embargo, sus profesores, con contactos en el exterior, le hicieron ver que no era así. Hever ahora intenta lo mismo, mostrar que no es imposible trabajar para entidades como la Nasa. Cuenta con estudiantes colombianos en varias de sus investigaciones.

El colombiano, con respecto a los estudiantes de otros países, dice, tiene una ventaja: valora la oportunidad de estudiar en el exterior, y pone esa oportunidad por encima de todo.

— Y no hay que ser un genio para hacer ciencia, sino tener motivación.
Hay, además, ‘sabios’ que decidieron quedarse en Colombia. Uno de ellos es Jaime Cantera, uno de los oceanógrafos más reconocidos del país, secretario técnico en la comisión encargada de estudiar los océanos en la Misión de Sabios que convocó el presidente Iván Duque.

En la unidad donde vive el profesor Cantera, en la vía entre Cali y Jamundí, le consultan cualquier asunto que tenga que ver con animales. Hace unos días un vecino le pidió que fuera a su casa para mostrarle unos extraños gusanos. Tal vez eso se deba a que conocen su trayectoria.
El profesor Cantera nació en Cali hace 66 años, en un edificio frente al Parque Panamericano. Su papá, cartagueño, era ginecólogo, así que atendió el parto en la casa. Su madre era francesa, y eso explica sus rasgos europeos: cabello y ojos claros.

Hizo la primaria en el Colegio Alemán, el bachillerato en el Camacho Perea, y desde entonces ama la zoología. Imaginaba su vida en África, montado en un jeep mientras observaba leones y jirafas. En su casa tenía un museo de pájaros e insectos que él mismo disecaba. Su plan de los sábados era ir al Museo de Ciencias Naturales y dibujar aves.

Sin embargo, una salida al mar en Juanchaco le cambió el destino. Sucedió en quinto semestre de la carrera de biología en Univalle, en el curso de zoología de los invertebrados.

–Esa mañana vi la luz.
Desde aquel día, hace 41 años, el profesor Cantera se ha dedicado a estudiar el océano, sobre todo el Pacífico. Fue uno de los primeros colombianos en hacer investigación en la Antártida y la región Subantártica (su esposa estaba embarazada y apenas se podía comunicar con ella con telegramas), coordinó el proyecto de Uruguay y Argentina para hacer la protección ambiental del río de la Plata, regresó a Univalle, donde fue jefe del Departamento de biología, decano, vicerrector de investigaciones y hoy se dedica a la docencia y a investigar lo que ocupa la mitad de Colombia, el mar.

Uno de sus más recientes proyectos junto a otros docentes y estudiantes consiste en un estudio sobre la red alimenticia de los manglares en el Pacífico. Determinar quién se come las hojas de los manglares, y a su vez quién se come al que se come las hojas, y descubrir de qué finalmente se alimentan los peces. Al determinar la fuente de alimentación, se protege dicha fuente, lo que a la larga cuidaría la población de peces que comemos todos.

—Los científicos nacemos de la capacidad de asombrarnos y hacernos preguntas. Es lo único que se requiere: tener vocación.
Cerca de donde vive el profesor Cantera trabaja la doctora María Adelaida Gómez, una de las científicas que más conoce sobre leishmaniasis en Colombia. Es la coordinadora del laboratorio de bioquímica y biología molecular del centro Cideim.

La doctora Gómez se dijo que quería ser científica a mediados de los 90, con la llegada de la parabólica. Todo ocurrió después de ver en Discovery un documental sobre los brotes del ébola en África, lo que le pareció impresionante: cómo un virus puede hacer tanto daño y cómo a su vez científicos valientes infundados en trajes que parecían espaciales lo combatían.

La doctora Gómez tenía 15 años y se prometió trabajar en enfermedades infecciosas. Ingresó a la Universidad de Los Andes para estudiar microbiología, hizo una pasantía en el Centro Internacional de Agricultura Tropical, Ciat, en Palmira, (ahora Alianza Bioversity-Ciat), después un doctorado en Canadá sobre leishmaniasis y regresó para cumplir su sueño de ayudar a las comunidades que sufren de esta enfermedad que, entre los científicos, la llaman “desatendida”. No hay interés en la industria farmacéutica en invertir recursos para encontrar vacunas o medicamentos porque el retorno económico no sería significativo.

Por lo pronto, en las investigaciones de Cideim en las que ha participado la doctora Gómez se han logrado avances como darle viabilidad a medicamentos orales para tratar la enfermedad en niños, y no como comúnmente se hace: 20 días seguidos de inyecciones de antimonio, lo que en la zona rural es un problema. Hay pacientes que deben viajar a caballo durante horas para ponerse el medicamento.

—Si estamos involucrados en las problemáticas que queremos trabajar y tenemos la capacidad de hacer ciencia internacional, es decir fortalecer colaboraciones en el exterior que nos permitan tener acceso a tecnologías que no hay acá, vamos a beneficiar a las comunidades de nuestra realidad. Así que hacer ciencia en Colombia es un reto, como lo es en cualquier parte del mundo, pero también es algo muy bonito.

La microbióloga María Francisca Villegas, directora del centro BioInc de la Universidad Icesi, piensa de la misma manera. Junto a otros científicos como Paola Caicedo, la doctora María Francisca busca descubrir fármacos con productos naturales de la biodiversidad colombiana para tratar el covid. Ya encontraron uno, solo que tiene un problema: es tóxico. El trabajo de las mentes brillantes es ese: resolver un problema para continuar con el siguiente.

Es lo que pretende la psicóloga Marcela Arrivillaga, directora de la Oficina de Investigación y Desarrollo de la Universidad Javeriana. Durante su carrera ha trabajado en VIH-Sida, realizando estudios de seroprevalencia en hombres que tienen sexo con hombres. También diseñó una metodología para medir el acceso a los servicios de salud usando como fuente los hogares y no las EPS, sobre todo porque el 70 % de las tutelas por violaciones al derecho a la salud tienen que ver con barreras al acceso a los servicios.

Además, la doctora Arrivillaga lidera el desarrollo de un dispositivo llamado Citobot, que facilita la detección del cáncer de cuello uterino, y participa en un estudio para implementar en el país la profilaxis pre exposición al VIH-Sida, una terapia que permite, a base de medicamentos antiretrovirales, que las personas que no están infectadas con VIH, pero conviven con quien sí lo esté, prevengan el contagio.

—Hay que soñar en grande.

Viernes, 26 Febrero 2021 10:21

Becas doctorales

Escrito por

Diseñado para elevar la calidad en la formación doctoral de nuestro país, el ‘Programa de becas excelencia doctoral del Bicentenario’ abre la posibilidad para que investigadores nacionales continúen su formación en la universidad colombiana de su preferencia.

Con el paso del tiempo, la Universidad del Valle se ha convertido en una opción atractiva para estos becarios, quienes anualmente suman solicitudes para vincularse a los prestigiosos programas de formación doctoral, ofrecidos por la Institución Educativa con más reconocimiento investigativo del suroccidente colombiano.

“Estos programas de apoyo a la formación doctoral son de suma importancia para el estudiante, ya que durante esta etapa no solo se deben atender asuntos académicos, simultáneamente se debe prestar atención a las necesidades básicas de sostenimiento”, apunta el vicerrector de investigaciones Héctor Cadavid, al referirse a una de las principales características de este programa de becas que incentiva la transferencia de conocimiento científico de alto impacto, liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

“Aunque se ha presentado un retraso, estamos transitando actualmente por una fase en la que esperamos sumar 31 nuevos becarios de doctorado a lo largo del semestre. En este punto, es importante destacar la acogida que ha tenido la convocatoria en distintos departamentos de la región, beneficiando a estudiantes de Putumayo, Nariño, Cauca y el Eje Cafetero”, señala el directivo, quien además sostiene que en la última convocatoria del ‘Programa de becas excelencia doctoral del Bicentenario’, se avalaron solicitudes para “prácticamente todos los programas de doctorado de la Universidad. Se hace importante comentar que fueron favorecidos estudiantes interesados en estudiar programas de doctorado relativamente nuevos en la Universidad del Valle, como es el caso del Doctorado en Sociología”.

El sábado 20 de marzo iniciará el curso virtual Análisis y Ensamblaje de Metagenomas, ofrecido por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas a profesionales, investigadores o estudiantes de posgrado, tanto nacionales como extranjeros, especialmente a aquellos con intereses en análisis de bioinformática de datos derivados de estudios de metagenómica, metatranscriptómica y ensamblaje de genomas.

El curso se enfocará en métodos computacionales usados para analizar la riqueza de los datos producidos por estudios de metagenómica y metatranscriptómica; el contenido está diseñado para que los participantes conozcan o actualicen los conceptos y herramientas computacionales relacionadas con el análisis de datos metagenómicos.

Análisis y Ensamblaje de Metagenomas le proporcionará al asistente información sobre los análisis de microorganismos, desde el pre procesamiento y el control de calidad de los datos r, extracción del perfil de la comunidad e información funcional, hasta su integración; además del uso de programas y herramientas bioinformáticas para el ensamblaje de genomas de microorganismos, predicción de genes y anotación.

El curso se dictará de manera virtual (en idioma español) y tendrá una intensidad de 20 horas, distribuidas en 5 sábados, en el horario de 8:00 a.m. a 12:00 m. (hora Colombiana).

Fecha límite de inscripción: 15 de marzo de 2021
Inversión: 0.5 SMMLV ($450.000 COP)
Certificado: de participación a quienes cursen al menos el 80% de las horas programadas.
Información completa e inscripción: https://ciencias.univalle.edu.co/index.php/extension 

El próximo viernes 22 de enero, a las 10:00 a.m., se realizará la presentación del informe de año sabático del profesor Luis Carlos Castillo, doctor (Ph.D.) en Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, profesor titular del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Valle y quien ha ocupado múltiples cargos de la dirección universitaria en el Alma Máter.

El profesor Luis Carlos Castillo presentará la ponencia 'Natanael Díaz, un poeta en los laberintos de la política. Una biografía intelectual y política', en el marco de las Charlas de los Viernes. 

En la Universidad del Valle la figura de año sabático hace parte de los estímulos académicos para el desarrollo profesoral, los cuales se estipulan en la Resolución No. 031 de 2004 como parte de “los mecanismos adecuados para estimular la participación del profesorado en programas y actividades de actualización y perfeccionamiento académicos, fundamentales para su formación avanzada y actualización permanente”.    

La presentación del profesor Luis Carlos Castillo será abierta al público a través del siguiente enlace: https://meet.google.com/tzz-ewbf-dnt 

Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.