Un dispositivo desarrollado por investigadores de la Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana Cali, recibió una distinción como parte de la entrega del XV Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026.
El dispositivo UBICU, liderado por la profesora de la Escuela de Rehabilitación Humana Esther Cecilia Wilches Luna, fue distinguido por su potencial de transferencia tecnológica y aporte a la recuperación respiratoria de pacientes.
La investigación e innovación desarrollada desde las universidades del Valle del Cauca continúan obteniendo reconocimiento a nivel nacional. El Grupo de Investigación Ejercicio y Salud Cardiopulmonar (GIESC) de la Universidad del Valle, en alianza con la Pontificia Universidad Javeriana Cali, fue galardonado en el XV Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026, organizado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).
El reconocimiento fue otorgado en la categoría especial “Mejor Invención con Gestión Comercial”, que destaca aquellas innovaciones con alto potencial de comercialización y transferencia al sector productivo, contribuyendo al fortalecimiento del desarrollo tecnológico y empresarial del país. Este reconocimiento especial hace parte de los premios otorgados por la SIC a las invenciones con mayor potencial de explotación comercial y generación de impacto económico y social.
El proyecto UBICU (Sistema Incentivo Respiratorio UBICU) es una innovación orientada a apoyar los procesos de rehabilitación pulmonar mediante la reexpansión de los pulmones y el monitoreo del flujo y volumen de aire inspirado durante terapias respiratorias prescritas a pacientes.

El desarrollo de esta tecnología contó con el liderazgo de la profesora Esther Cecilia Wilches Luna, docente de la Escuela de Rehabilitación Humana de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle y líder del Grupo de Investigación Ejercicio y Salud Cardiopulmonar (GIESC), quien obtuvo la patente en la modalidad de Modelo de Utilidad otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio. El proyecto fue desarrollado en colaboración con docentes e investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, consolidando una alianza interinstitucional que ha permitido transformar conocimiento científico en soluciones concretas para el sector salud.
UBICU surgió como respuesta a las necesidades de rehabilitación respiratoria, especialmente relevantes en el contexto posterior a la pandemia por COVID-19, y representa una herramienta innovadora que facilita el seguimiento de la terapia respiratoria y promueve una recuperación más efectiva de la función pulmonar.

Este importante reconocimiento exalta la capacidad científica y tecnológica de los grupos de investigación de ambas instituciones, así como el valor del trabajo colaborativo entre universidades para generar desarrollos con impacto social y potencial de transferencia al sector productivo.
Para la Universidad del Valle y la Facultad de Salud este logro constituye una muestra del compromiso permanente de sus investigadores con la generación de conocimiento, la protección de la propiedad intelectual y la búsqueda de soluciones innovadoras que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de las personas.
El sistema consta de un chaleco con sensores y un microcomputador que ofrece información en tiempo real para mejorar la ejecución de la RCP. Suministrado por los estudiantes.
Por Joan Zúñiga
Facultad de Ingeniería

Con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali y del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), cuatro estudiantes de la Universidad del Valle desarrollaron un sistema inteligente que busca mejorar el aprendizaje de la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP).
El dispositivo, de bajo costo, se acopla a maniquíes de práctica y ofrece retroalimentación en tiempo real sobre la posición, la fuerza, la profundidad y la frecuencia de las compresiones torácicas, factores clave para ejecutar correctamente la maniobra. Esta información permite ajustar la técnica durante el entrenamiento y fortalecer la preparación del personal de emergencias, lo que podría resultar determinante para salvar vidas.
El potencial impacto del sistema es tal que fue seleccionado para presentarse en la International Instrumentation and Measurement Technology Conference (I2MTC), uno de los eventos académicos más importantes del mundo en instrumentación electrónica, que este año se celebrará en Nancy, Francia.
RCP: una técnica que salva vidas
¿Sabías que La Macarena puede ayudarte a hacer RCP correctamente? Descúbrelo en este video.
La reanimación cardiopulmonar es una maniobra de emergencia que se realiza cuando una persona deja de respirar o su corazón deja de latir, es decir, cuando ocurre un paro cardiorrespiratorio. Mediante la combinación de compresiones torácicas (presiones rítmicas y firmes sobre el pecho) y ventilación artificial (suministro de aire en la boca del paciente), se busca mantener la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno a los órganos vitales hasta que llegue atención médica especializada.
Esta técnica resulta crucial si se considera el aumento en el número de personas diagnosticadas con enfermedades cardiovasculares, las cuales provocan cerca de 19,8 millones de muertes en el mundo cada año y constituyen la principal causa de mortalidad a nivel global.
El protocolo moderno de la RCP se consolidó entre las décadas de 1950 y 1960, cuando organizaciones como la American Heart Association, la American Red Cross y la American Medical Association respaldaron las investigaciones de William Kouwenhoven, Guy Knickerbocker y James Jude , sobre las compresiones torácicas, y las de Peter Safar, James O. Elam y Lourdes A. Escarraga, centradas en la ventilación artificial boca a boca. Esto permitió estandarizar y difundir la técnica a nivel mundial, contribuyendo a salvar millones de vidas.
Según la American Heart Association, la aplicación inmediata de la reanimación cardiopulmonar puede incrementar las probabilidades de supervivencia en más de un 80 % frente a los casos en los que no se aplica, elevando la tasa de supervivencia en paros cardíacos extrahospitalarios de menos del 10 % a cerca del 18 %.
No obstante, la efectividad de la maniobra depende de que se ejecute correctamente. Presiones torácicas inadecuadas pueden no generar el flujo sanguíneo necesario para mantener la oxigenación de los órganos vitales o provocar lesiones como fracturas de costillas o contusiones pulmonares. Asimismo, una ventilación incorrecta puede causar hipoxia o hiperventilación, generando complicaciones adicionales.
En este contexto, el proceso de aprendizaje de la RCP resulta fundamental, especialmente en su componente práctico, donde el personal en formación puede ejecutar y corregir su técnica.
La idea que nació en un laboratorio

Los estudiantes José Luis Moreno Campeón, Santiago Córdoba Tovar, Juan Sebastián Tobar Moriones y Luis Mauricio Molina Valencia, junto con el docente Asfur Barandica López, durante el desarrollo del prototipo. Suministrado por los estudiantes.
Con este panorama en mente, los estudiantes José Luis Moreno Campeón, Santiago Córdoba Tovar, Juan Sebastián Tobar Moriones y Luis Mauricio Molina Valencia, con el apoyo del docente Asfur Barandica López, desarrollaron el proyecto "Dispositivo inteligente para entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP) con retroalimentación en tiempo real", orientado a crear un sistema que brindara información objetiva sobre la calidad de las compresiones torácicas durante el proceso de aprendizaje.
“La idea surgió al observar unas pruebas con un maniquí que simulaba la marcha humana. En ese momento recordé los maniquíes de RCP con los que había trabajado: eran muy básicos y no ofrecían retroalimentación más allá de la que podía dar el capacitador”, explicó José Luis Moreno, estudiante de Ingeniería Electrónica y líder del equipo.
Durante la fase práctica del adiestramiento en RCP, los aprendices realizan la técnica sobre maniquíes que simulan la anatomía del torso humano. Por lo general, explica Moreno, estos dispositivos “son torsos de goma con un resorte interno que genera resistencia y unos canales que simulan las vías aéreas”, que permiten a los practicantes percibir el rebote después de cada compresión y la elevación del pecho tras la ventilación, pero no brindan información sobre la calidad de la ejecución de la maniobra.
En consecuencia, los aprendices dependen casi exclusivamente de las observaciones del instructor para evaluar y corregir su técnica, lo que puede limitar la precisión del entrenamiento.
Del concepto al prototipo
Para desarrollar el sistema, los estudiantes contaron con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, que les brindó capacitación en reanimación cardiopulmonar y les permitió comprender mejor los factores clave de esta maniobra.
“Gracias a eso pudimos entender mejor qué hace que una compresión sea correcta y cómo debía aplicarse”, explicó Moreno.
El grupo también logró financiar el proyecto mediante la convocatoria EPICS in IEEE, un programa internacional que apoya iniciativas de ingeniería orientadas a resolver problemas reales de la comunidad.
“Participamos a través de la rama estudiantil del IEEE en la Universidad del Valle y resultamos ganadores. Eso nos permitió obtener 1700 dólares para construir el prototipo”, añadió Moreno.
Un sistema para medir cada compresión

El chaleco cuenta con dos tipos de sensores que sirven para medir, en tiempo real, el ritmo, la fuerza, la ubicación y la profundidad de las compresiones. Suministrado por los estudiantes.
Tras cerca de un año de trabajo, el equipo desarrolló un prototipo compuesto por un chaleco equipado con cinco sensores piezorresistivos y un sensor de tiempo de vuelo, además de un microcomputador con pantalla integrada y un software de análisis.
Los sensores piezorresistivos, ubicados en el centro del chaleco, a la altura del pecho, son dispositivos cuya resistencia eléctrica varía cuando se les aplica presión.
“Al relacionar el valor de la resistencia con una determinada fuerza de presión, podemos calcular la intensidad con la que se realiza cada compresión. Además, al contar las variaciones sucesivas, podemos estimar el número por minuto, es decir, el ritmo de las compresiones. Y, al combinar la información de los cinco sensores, podemos saber dónde están ubicadas las manos y verificar si las presiones se hacen en la zona correcta”, indicó Luis Mauricio Molina, estudiante de Ingeniería Electrónica.

Especificaciones del sensor piezorresistivo utilizado. Suministrado por los estudiantes.
Por su parte, el sensor de tiempo de vuelo, ubicado en una estructura orientada hacia el centro del pecho del maniquí, permite medir la profundidad de los movimientos de compresión.
“Estos sensores miden la distancia desde ellos hasta un punto determinado usando un haz de luz. En nuestro caso, lo usamos para medir la distancia entre el sensor y las manos sobre el pecho antes y durante las compresiones. Así podemos estimar la profundidad de cada una y ver si está dentro de los cinco o seis centímetros recomendados”, destacó Molina.

Los sensores de tiempo de vuelo miden distancias a partir del tiempo que tarda la luz en llegar a un objeto, reflejarse y regresar. Suministrado por los estudiantes.
En cuanto al microcomputador (un Raspberry Pi 4), este recibe la información de los sensores y la procesa mediante el software desarrollado por los estudiantes.
“El software genera una interfaz que se muestra en la pantalla y permite ver, en tiempo real, el ritmo, la fuerza, la ubicación y la profundidad de las compresiones”, explicó Juan Sebastián Tobar, estudiante de Ingeniería de Sistemas y desarrollador del software.

El microcomputador ejecuta el programa que interpreta los datos de los sensores. Suministrado por los estudiantes.
El resultado es un sistema que ofrece retroalimentación inmediata durante el entrenamiento y cuyo costo es considerablemente inferior al de tecnologías comparables disponibles en el mercado.
“La ventaja es que el chaleco se acopla a los maniquíes básicos con los que ya cuentan muchos organismos de emergencia. Además, producirlo cuesta alrededor de un millón seiscientos mil pesos, que es una fracción de lo que valen equipos similares. Incluso resulta más barato que algunos maniquíes electrónicos que solo dan señales visuales”, destacó Molina.
Entrenar con datos mejora los resultados

Con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, fue posible evaluar el impacto del sistema en el entrenamiento de la RCP.. Suministrado por los estudiantes.
Durante las pruebas realizadas con el acompañamiento del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, el equipo comprobó el impacto del sistema en el aprendizaje de la RCP. Al comparar dos grupos de aprendices (uno entrenado mediante métodos tradicionales y otro con el chaleco), se evidenciaron mejoras significativas en la calidad de las compresiones torácicas del grupo que utilizó el dispositivo.
“La eficiencia global de las compresiones de quienes no usaron el chaleco fue menor al 88 %, e incluso hubo personas por debajo del 70 %. En cambio, todos los que entrenaron con nuestro prototipo superaron el 92 %. Eso muestra una mejora clara en el aprendizaje y aumenta las probabilidades de aplicar bien la técnica y salvar más vidas”, resaltó Moreno.
Adicionalmente, el proyecto ha despertado el interés de investigadores del sector salud, quienes ven en el dispositivo una oportunidad para profundizar en el estudio de la reanimación cardiopulmonar y en sus procesos de entrenamiento.
“Por ejemplo, nos han dicho que podría servir para monitorear de manera objetiva si las personas mantienen la habilidad para aplicar RCP y para diseñar programas de reentrenamiento para el personal de emergencias”, añadió Moreno.
De Univalle a un escenario científico internacional
El potencial impacto del dispositivo es tal que fue seleccionado para representar a Colombia en la IEEE International Instrumentation and Measurement Technology Conference (I2MTC), uno de los encuentros más importantes del mundo en instrumentación y sistemas de medición electrónicos.
“Primero, superamos una selección interna para representar a la Universidad del Valle. Después, competimos con cientos de proyectos de estudiantes de pregrado y posgrado de todo el mundo relacionados con sistemas de medición electrónica, y quedamos entre los diez mejores”, explicó Molina.
El equipo presentará su trabajo en el evento, que se realizará este año del 25 al 28 de mayo en Nancy, Francia, con la participación de investigadores, ingenieros y estudiantes de todo el mundo.
“Vamos a presentar el prototipo y también a vivir la experiencia de compartir con expertos y conocer nuevas tecnologías para medir fenómenos físicos. Es muy emocionante”, señaló Molina.
Esto representa un logro significativo para el grupo, especialmente si se tiene en cuenta que el proyecto nació solo como una iniciativa académica.
“La verdad es que es algo muy especial porque, cuando iniciamos con esto, no esperábamos un impacto así. Sentimos que todo el esfuerzo ha valido la pena”, concluyó Tobar.
Así, el dispositivo desarrollado en la Universidad del Valle se proyecta como una innovación tecnológica con potencial para fortalecer el aprendizaje de la reanimación cardiopulmonar y, en última instancia, ayudar a salvar vidas.
Ciencia, tecnología e innovación para transformar el suroccidente colombiano. El Proyecto Formación de Alto Nivel (FAN) Región Pacífico se pone en marcha este 25 de Mayo.
El próximo lunes 25 de mayo de 2026, a las 9:00 a.m., la Universidad del Valle, a través de la Vicerrectoría de Investigaciones y la Dirección General de Posgrados realizarán la presentación oficial y apertura del Proyecto Formación de Alto Nivel (FAN) Región Pacífico, que busca fortalecer la formación doctoral en el suroccidente colombiano, promoviendo procesos de transformación territorial desde la investigación, la ciencia y la innovación.
El proyecto, que fue asignado a la Universidad por el Ministerio de Ciencia, Tecnología en Innovación -MinCiencias-, con recursos del Sistema General de Regalías, beneficia con becas completas a 45 doctorandos y doctorandas cuyos proyectos de investigación fueron seleccionados por su pertinencia social, su vínculo con las realidades regionales y su potencial de impacto en comunidades y territorios del Pacífico colombiano.
El Proyecto FAN Región Pacífico tendrá incidencia en los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó, y se proyecta como una estrategia de largo alcance para fortalecer el talento humano de alto nivel y consolidar procesos de transformación regional desde el conocimiento. La iniciativa representa también un gran avance en la democratización del acceso a la formación doctoral de alto nivel en el país, especialmente para poblaciones y sectores históricamente excluidos de este tipo de oportunidades académicas.
En este marco, la Universidad del Valle, como una de las instituciones líderes en investigación en Colombia, consolida su compromiso institucional con la construcción de tejido académico de excelencia para la resolución de las necesidades y desafíos de su red comunitaria de influencia.
La Universidad del Valle y MinCiencias hacen una invitación especial a la comunidad académica, científica, institucional y a la ciudadanía en general a conectarse vía streaming al evento para conocer la iniciativa, los proyectos y las personas beneficiadas.
Fecha: 25 de mayo de 2026
Hora: 9:00 a.m.
Transmisión: Canal de YouTube del Canal Universitario Univalle
Link de transmisión: https://www.youtube.com/live/4_YvufQJF1k
Comunidades Académicas que transforman territorios es una de las iniciativas del gobierno nacional para incorporar las necesidades de la población en las políticas educativas y currículos universitarios. La cita con actores de la región fue este 14 de mayo en la ciudad de Cali y la Universidad del Valle estuvo presente.
La profesora Deisy Chaves Sánchez, del programa en ingeniería de sistemas fue una de las delegadas de la institución para participar de este proceso con líderes sociales, empresa privada en el que recogieron ideas para las reformas educativas que se necesitan en la región relacionadas con el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).
Alison, una joven Jamundeña del Consejo Municipal de Juventudes resaltó que “sabemos que las universidades quizás no puedan llegar a la zona rural, pero como la conectividad es muy mala, tampoco, se puede estudiar virtual”. Por eso, su propuesta es que se avance en espacios físicos donde se asegure la conectividad.

Formación aplicada a la resolución de problemáticas
Uno los aportes en los que coincidieron líderes de la Universidad del Valle y de la San Buenaventura es en el reto de que los trabajos de grado e investigaciones del estudiantado de pregrado responda a las necesidades del territorio.
Sobre esto, Miller Pérez, asesor de la dirección de calidad de la educación superior de del viceministerio de educación superior afirmó que “muchos de nuestros estudiantes se van al exterior. Así que, de todas maneras, queremos que se estén pensando en cómo llevar esas ideas que están explorando allá en el exterior al territorio cuando decían volver”.
Con una destacada comunidad de investigadores, producción científica y resultados en propiedad intelectual, la Universidad del Valle fortalece su papel en el desarrollo del conocimiento y la innovación en Colombia.
La Universidad del Valle fue destacada en la más reciente medición nacional de investigación realizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuyos resultados, correspondientes a 2024, se publicaron a finales de 2025.
En este ranking, fueron reconocidos 8 investigadores eméritos, completando para la Universidad 34 investigadores eméritos desde 2017. Por otra parte, 165 profesores fueron distinguidos como Investigadores Sénior, entre ellos un profesor del sistema de regionalización, honrando trayectorias consolidadas y contribuciones sobresalientes al avance de la ciencia. Diversos grupos de investigación de la Universidad del Valle alcanzaron las máximas categorías, también incluido el sistema de regionalización, A1 y A, reflejo de su liderazgo académico, rigor metodológico y producción científica de alto impacto, no solo en grupos de la sede de Cali.
Para el rector de la Universidad, Guillermo Murillo Vargas, “la investigación es la columna vertebral de la Universidad del Valle. El poder transformador de la academia viene de la disciplina, visión y compromiso de nuestros profesores. El conjunto de estos datos revela que la Universidad es un actor clave en el ecosistema de Ciencia Tecnología e Innovación (CTI) del país. Una fuerza formidable de generación de conocimiento como bien público, con pertinencia social, con impacto nacional e internacional y con capacidad para transformar el territorio para construir un mundo mejor”.
Centros e institutos reconocidos como actores en el sistema de ciencia
Estos logros, que incluyen también el reconocimiento de centros e institutos de investigación de la Universidad del Valle, reflejan un camino construido con ética, perseverancia y compromiso institucional, cuyo impacto trasciende las fronteras universitarias y se proyecta hacia la región y el país. El primero es el Centro de Excelencia en Nuevos Materiales (CENM) y el segundo, el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (Incimar).
Indicadores de impacto
En el 2025, la Universidad del Valle lideró la ejecución de 355 proyectos de investigación activos, 223 proyectos de convocatoria interna, 83 proyectos de convocatoria externa y 49 proyectos de presentación interna.
La Universidad ha actuado como entidad ejecutora en 37 proyectos financiados con recursos del Sistema General de Regalías (SGR) de estos 7 en ejecución, 2 terminados y 28 cerrados desde 2013.
Patentes: investigación con resultados en propiedad intelectual
Para 2025, la institución cuenta con 98 patentes de invención en campos como salud, ingeniería y ciencias, además de 66 software, 20 diseños industriales y 28 marcas registradas, que evidencian el impacto de la investigación universitaria en el desarrollo de nuevas soluciones y tecnologías.
Los jóvenes se inician en la investigación
Como parte del programa de Semillero Idica cuenta con 152 semilleros de investigación activos formando a más 1000 estudiantes a nivel de pregrado en 2025.
Durante el año se tuvieron vinculados 25 jóvenes investigadores y 14 estancias posdoctorales.
La Universidad del Valle fue destacada en la más reciente medición nacional de investigación realizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuyos resultados, correspondientes a 2024, se publicaron a finales de 2025.
En este ranking, fueron reconocidos 8 investigadores eméritos, completando para la Universidad 34 investigadores eméritos desde 2017. Por otra parte, 165 profesores fueron distinguidos como Investigadores Sénior, entre ellos un profesor del sistema de regionalización, honrando trayectorias consolidadas y contribuciones sobresalientes al avance de la ciencia. Diversos grupos de investigación de la Universidad del Valle alcanzaron las máximas categorías, también incluido el sistema de regionalización, A1 y A, reflejo de su liderazgo académico, rigor metodológico y producción científica de alto impacto, no solo en grupos de la sede de Cali.
Para el rector de la Universidad, Guillermo Murillo Vargas, “la investigación es la columna vertebral de la Universidad del Valle. El poder transformador de la academia viene de la disciplina, visión y compromiso de nuestros profesores. El conjunto de estos datos revela que la Universidad es un actor clave en el ecosistema de Ciencia Tecnología e Innovación (CTI) del país. Una fuerza formidable de generación de conocimiento como bien público, con pertinencia social, con impacto nacional e internacional y con capacidad para transformar el territorio para construir un mundo mejor”.
Centros e institutos reconocidos como actores en el sistema de ciencia
Estos logros, que incluyen también el reconocimiento de centros e institutos de investigación de la Universidad del Valle, reflejan un camino construido con ética, perseverancia y compromiso institucional, cuyo impacto trasciende las fronteras universitarias y se proyecta hacia la región y el país. El primero es el Centro de Excelencia en Nuevos Materiales (Cenim) y el segundo, el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (Incimar).
Estudiantes del área de la salud fortalecen su formación académica, aportando al relevo generacional en investigación y ciencia.
Estudiantes del área de la salud fortalecen su formación académica, aportando al relevo generacional en investigación y ciencia. | Foto: Cortesía de la Universidad del Valle
Indicadores de impacto
En el 2025, la Universidad del Valle lideró la ejecución de 355 proyectos de investigación activos, 223 proyectos de convocatoria interna, 83 proyectos de convocatoria externa y 49 proyectos de presentación interna.
La Universidad ha actuado como entidad ejecutora en 37 proyectos financiados con recursos del Sistema General de Regalías (SGR) de estos 7 en ejecución, 2 terminados y 28 cerrados desde 2013.
Patentes: investigación con resultados en propiedad intelectual
Para 2025, la institución cuenta con 98 patentes de invención en campos como salud, ingeniería y ciencias, además de 66 software, 20 diseños industriales y 28 marcas registradas, que evidencian el impacto de la investigación universitaria en el desarrollo de nuevas soluciones y tecnologías.
La formación de nuevos talentos es clave en el compromiso por la investigación en Univalle.
La formación de nuevos talentos es clave en el compromiso por la investigación en Univalle. | Foto: Cortesía de la Universidad del Valle
Los jóvenes se inician en la investigación
Como parte del programa de Semillero Idica cuenta con 152 semilleros de investigación activos formando a más 1000 estudiantes a nivel de pregrado en 2025.
Durante el año se tuvieron vinculados 25 jóvenes investigadores y 14 estancias posdoctorales.
Mujeres en la ciencia
Los resultados también reflejan la creciente participación de las mujeres en la investigación científica de la institución, con 40 investigadoras reconocidas dentro de las categorías de Investigador Sénior (35) y Emérita (5) lo que evidencia el fortalecimiento del liderazgo femenino en la generación de conocimiento. Desde estos grupos, centros e institutos de investigación se desarrollan proyectos en áreas estratégicas como Artes Integradas, Psicología, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias de la Administración, Ciencias Sociales y Económicas, Educación y Pedagogía, Ingeniería, Salud, Humanidades y Derecho y Ciencia Política, contribuyendo a la generación de conocimiento y a la búsqueda de soluciones para desafíos sociales, ambientales y productivos del Valle del Cauca y del país.
En ceremonia especial, la Universidad exaltó la trayectoria científica de los investigadores y grupos de investigación que alcanzaron las máximas categorías de investigación.
Durante el evento, la asesora del Despacho de la Gobernación, María Lucero Urriago, destacó la importancia del trabajo conjunto entre la academia y el departamento para fortalecer la investigación y la innovación en la región.
Todos estos logros son una muestra de la dedicación, compromiso e impacto que la comunidad académica de la Universidad del Valle realiza para fortalecer la ciencia en la región y el país.
Tomado de El País
La propiedad intelectual es un pilar fundamental para el desarrollo científico, tecnológico y cultural, ya que permite proteger las creaciones del intelecto y fomentar la innovación. Cada 26 de abril se conmemora el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, una fecha establecida para reconocer su papel en la construcción de sociedades más competitivas, creativas y sostenibles.
En este contexto, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- de la Vicerrectoría de Investigaciones llevó a cabo una semana de actividades orientadas a fortalecer la cultura de la propiedad intelectual en la comunidad académica y en actores externos.
La agenda inició con un evento presencial dirigido a médicos, personal administrativo y demás participantes del Hospital Universitario del Valle, en el que se abordó el tema “Propiedad Intelectual e Innovación en el Diagnóstico Médico”. Este espacio permitió reflexionar sobre la importancia de proteger los desarrollos en el ámbito de la salud y su impacto en la mejora de los servicios médicos.
Como segunda actividad, se realizó la charla virtual “Creación académica en la práctica: cómo proteger y gestionar la propiedad intelectual sin perder valor”, abierta a toda la comunidad universitaria y al público externo. Este encuentro fue orientado por el abogado Felipe Figueroa, experto en propiedad intelectual, quien brindó herramientas prácticas para la adecuada gestión de los resultados derivados de la investigación y la creación académica.
A través de estos espacios, la OTRI promociona una cultura sólida en propiedad intelectual, que permita a investigadores, docentes, estudiantes y aliados externos reconocer su importancia y aprovecharla estratégicamente para la generación de valor y la transferencia de conocimiento.
En el marco de la Convocatoria Orquídeas: Mujeres en Inteligencia Artificial, Ciencias y Tecnologías Cuánticas 2025, liderada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la propuesta "Salud mental en mujeres con inteligencia artificial generativa: un modelo de gobernanza feminista para su evaluación y mejora en Cali y Pasto, Colombia", obtuvo el puesto 9 del Eje Pacífico, destacándose entre las 86 iniciativas financiables de la región.
El proyecto será desarrollado por la Dra. Silvia Caicedo-Muñoz, egresada de la maestría en Políticas Públicas y el Doctorado en Administración (en la línea de Gobierno y Políticas Públicas) de la Facultad de Ciencias de la Administración, junto a la joven investigadora Alexandra Zapata González, egresada de Filosofía y de Trabajo Social de la Facultad de Humanidades, con la dirección del Dr. Prof. Álvaro Pío Gómez, del Grupo de Investigación en Gestión y Evaluación de Programas y Proyectos – GyEPRO.
La propuesta reconoce el papel estratégico de las organizaciones no gubernamentales y comunitarias como actores fundamentales en la co-creación, validación y apropiación social del conocimiento. En este proceso participan la Fundación Paz y Bien en Cali y la Corporación Unidas para Avanzar en Pasto, junto con las administraciones distrital y municipal de ambas ciudades, fortaleciendo un modelo colaborativo de innovación pública con enfoque territorial e interseccional.
El Programa Orquídeas: Mujeres en la Ciencia, liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, busca reducir las brechas de género en ciencia, tecnología e innovación mediante el fortalecimiento de vocaciones científicas, la formación de alto nivel y la promoción de la inclusión, permanencia y proyección de las mujeres en el Sistema Nacional de CTeI, fomentando además el trabajo colaborativo y el relevo generacional a través de proyectos conjuntos dirigidos a resolver problemas públicos del país.
Este logro demuestra como la ciencia en la Universidad del Valle dialoga con los territorios, impulsa el liderazgo de las mujeres en la investigación y aporta soluciones para una gestión pública más eficiente, transparente, participativa y basada en evidencia. Este reconocimiento es una contribución concreta al fortalecimiento de la IA para la administración pública y a la construcción de capacidades institucionales y comunitarias en el Pacífico colombiano, con el liderazgo de las mujeres en la transformación científica y tecnológica del país.
Con el propósito de seguir acercando la innovación y la transferencia de conocimiento a la comunidad universitaria, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- llevó a cabo la Ruta de Transferencia en las sedes de Zarzal, Sevilla y Cartago, generando espacios de encuentro con docentes y estudiantes para visibilizar las oportunidades de apoyo que ofrece la oficina en temas de propiedad intelectual, innovación social, alistamiento tecnológico y emprendimiento de base científico-tecnológica.
Durante esta jornada, se desarrollaron actividades simultáneas orientadas a fortalecer la conexión entre la comunidad universitaria y los procesos de transferencia, permitiendo a los participantes conocer de manera práctica cómo la OTRI acompaña la transformación de ideas e investigaciones en iniciativas con potencial de impacto.
Uno de los momentos más enriquecedores se vivió con los estudiantes, quienes participaron en un taller práctico basado en el caso de la tecnología Urbaniños. A partir de este ejercicio, los asistentes analizaron el proyecto y propusieron estrategias para potenciar su crecimiento, identificando posibles interesados, planteando actividades de fortalecimiento y creando nombres atractivos para la iniciativa. Esta actividad permitió evidenciar la creatividad, el compromiso y la capacidad de análisis de los estudiantes, quienes aportaron ideas valiosas para la proyección del caso trabajado.
Por su parte, en los encuentros con docentes se presentaron los servicios que ofrece la OTRI y el área de proyectos, ambas adscritas a la Vicerrectoría de Investigaciones, resaltando las rutas de acompañamiento disponibles para que los proyectos académicos puedan escalar y convertirse en soluciones reales con potencial de transferencia.
La Ruta de Transferencia resalta la importancia de seguir promoviendo espacios de articulación en las sedes de la Universidad, donde existe un gran potencial en investigación, innovación y desarrollo tecnológico. Desde la OTRI, se impulsan estrategias orientadas a identificar oportunidades, fortalecer capacidades y acompañar a docentes y estudiantes en la transformación de su conocimiento en iniciativas que generen impacto y aporten al desarrollo de la sociedad.
Uno de los grupos de investigación más recientes de la Universidad del Valle GENIUS-UV surgió, casi que sin proponérselo, alineado a la Política de equidad de género de la institución y está cambiando las maneras de hacer investigación e innovación en ingeniería.
El grupo de mujeres STEM, una iniciativa que surgió en la pandemia para conocerse entre colegas ingenieras de la Facultad lleva seis años fortaleciendo la participación de las mujeres y las niñas en las carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas — STEM—, combinando la investigación y el activismo.
La idea surgió de una conversación entre las profesoras Laura y Sara Rodríguez Pulecio, hermanas. “Yo estaba recién nombrada y quería conocer a otras colegas, lo que cada una está haciendo y cómo podíamos hacer comunidad”. Entre las primeras integrantes estuvieron las profesoras Mónica Villaquirán, Rubí Mejía y Aida Rodríguez, todas coincidieron en el interés de apoyarse y trabajar para aumentar la participación de mujeres en áreas STEM.
El Foro ¿Hay déficit de mujeres en carreras STEM para abordar la 4ta revolución industrial?” fue el lanzamiento del Grupo durante la Semana de la Ingeniería 2020, desde entonces realizan actividades de visibilización de las mujeres en la investigación, prevención de violencias, e incluso han llegado a realizar charlas TEDTalk, representadas por la profesora Laura Rodríguez en noviembre del 2025 sobre cómo innovar desde y para la diversidad.

Según la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), en Colombia las mujeres representan entre el 26-30% de los graduados en ingeniería pero en algunas áreas como la ingeniería mecánica representan solo el 8%.
Una sensación de soledad sintió Victoria, estudiante de ingeniería de Sistemas, quien afirma que “muchas veces uno no tiene amigas porque en la cohorte que uno entra no hay más mujeres, o hay muy poquitas”. La diferencia es que Victoria fue recibida por el grupo de Mujeres STEM y desde la primera semana supo que estaba acompañada.
“Aunque en mi carrera hay más mujeres”, expresa Laura Daza, estudiante de Ingeniería Química, “conocí una encuesta en la que demuestra que la facultad de ingeniería se puede sentir como un espacio hostil para las mujeres y las personas de la comunidad LGBTIQ+ ”, estas razones la motivaron a escanear el código QR de un flyer del grupo de Mujeres STEM. Allí conoció un grupo de whatsapp en el que se publican eventos, se comparten convocatorias y actualmente participan más de 400 personas.
En un entorno masculinizado, saber que existe un "lugar al que acudir" —así sea un chat de WhatsApp— marca la diferencia, coinciden Laura y Victoria. Es un espacio en el que circulan convocatorias, talleres para presentar entrevistas de trabajo, rutas de atención a violencias y contenido de apoyo para mejorar la hoja de vida. Este proceso ha ayudado a que las estudiantes que se presentan a las prácticas se sientan más seguras y sean contratadas, de allí que varios hombres también se hayan animado a participar de los talleres.
Iniciativas como la sala de lactancia —un espacio para que personas con infantes puedan amamantar o estar a solas con sus bebés — surgió del Grupo de Mujeres STEM y fue apoyado por la Vicerrectoría de Bienestar Universitario y la decanatura de ingenierías que facilitó el espacio físico. Actualmente, es un espacio en el que hay practicantes de fonoaudiología, trabajo social y es visitado por familias de todo el campus, que llegan en busca de un lugar cómodo, limpio y adecuado para estar con sus bebés. Aún más “la comunidad ha mostrado su solidaridad y ha donado elementos de aseo, cobijas, juguetes y libros”, dice con cariño la profesora Laura Rodríguez, quien está segura que es un hecho inspirador para otras ideas en la universidad.
“El apoyo que hemos recibido del Centro de Estudios de Género, Mujer y Sociedad ha sido inmenso. Desde la creación del grupo de Mujeres STEM en el 2020, ellas nos han inspirado a insistir en nuestros proyectos”, reconoce la profesora Laura Rodríguez.
Investigación con perspectiva de género
El grupo de investigación GENIUS-UV creado en abril del 2024 surge como parte de una de las líneas de trabajo del grupo de mujeres STEM. La profesora Sara Rodríguez identificó que, especialmente en áreas como la mecánica, es fundamental preguntarse por el género de quien diseña o utiliza un producto, rompiendo con la idea de la neutralidad científica. La primera pregunta que la profesora Laura Rodríguez invita a hacerse para empezar a introducir la perspectiva de género en las investigaciones es: ¿Cómo su proyecto impacta de manera diferenciada, no solamente a mujeres y hombres, sino a personas racializadas, a los pueblos originarios, a las personas con orientación sexual diversa?, “pregúnteselo, así usted conteste, ‘No’. Tal vez la próxima vez lo considere”.
“Es increíble la cantidad de convocatorias internacionales para proyectos de investigación con perspectiva de género”, manifiesta la profesora Sara Rodríguez. En el 2020 creó su perfil en la plataforma PIVOT y el resultado fue “asombroso”, más de diez proyectos coincidían con su formación o el de sus colegas. Ese fue uno de los argumentos de peso para sustentar la necesidad del grupo de investigación GENIUS-UV ante las directivas de la Facultad de Ingenierías. Desde su creación en abril del 2024 se han publicado 3 artículos de investigación en revistas indexadas, y se han dirigido más de 6 trabajos de grado en Sistemas y Computación y otros programas.
La incidencia de este grupo también abarca a las jóvenes estudiantes que participan en actividades de investigación o quieren diseñar sus propios proyectos. Por ejemplo, Victoria, junto a su compañera Sheila, desarrollan una tesis que busca democratizar el acceso a datos sobre feminicidios y violencia contra la mujer.
“Sabemos que la violencia contra la mujer es invisibilizada desde los mismos registros”, explica Victoria. Su proyecto utiliza busca que cualquier persona, sin conocimientos técnicos, pueda consultar bases de datos complejas sobre seguridad ciudadana, femicidios, cobertura en salud, al estilo de un buscador como Google, pero especializado. “Queremos ofrecer una herramienta que permita a las organizaciones barriales y comunitarias hacer veeduría ante las instituciones y presionar al Estado ante la impunidad”.
Romper el sesgo desde el juego
Otro de los proyectos más impactantes de Mujeres STEM es el trabajo de extensión con niñas del colegio Monseñor Ramón Arcila Distrito de Agua Blanca. La premisa es simple: nadie puede ser lo que no puede ver.

“Queremos que las niñas no tengan ese sesgo de la ciencia que se genera desde el colegio”, afirma Victoria, quien lideró el proyecto “Chicas en Código”, proyecto que fue posible gracias a la convocatoria Soy Comunidad, Soy Univalle de la vicerrectoría de Extensión y estuvo a cargo de la profesora Adriana Niño de la escuela de Ingeniería Química, quien recientemente hace parte del grupo de mujeres STEM.
Mediante kits de programación y ratones mecánicos, estas docentes y estudiantes universitarias enseñan lógica computacional a niñas de las instituciones. Además, han adaptado el juego “Carrera de Robots” " para además de enseñar lógica computacional, hacer sensibilización de las Violencias Basadas en Género (VBG) y presentarles a mujeres científicas nacionales e internacionales.
Para la estudiante Laura Daza, la falta de espejos donde mirarse fue una constante en su adolescencia. “En el colegio nunca conocí a una ingeniera química. Deseaba proyectarme en alguna mujer y decir ‘yo quiero ser así’, pero no sabía quién”. Este año, en la nueva versión del proyecto, Laura espera presentar a Ada Lovelace, la madre de la programación y a la científica univalluna Nubia Muñoz, líder en la lucha contra el cáncer de cuello uterino. El objetivo es que las niñas se inspiren para estudiar carreras STEM.
Las creaciones académicas tienen un valor enorme, y protegerlas es fundamental para que sigan generando impacto.
Como parte de las actividades de la Semana de la Propiedad Intelectual, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación invita a la charla virtual “Creación académica en la práctica: como proteger y gestionar la propiedad intelectual sin perder valor”, un espacio para conocer herramientas clave que te permitirán identificar, proteger y gestionar adecuadamente los resultados derivados de la actividad académica e investigativa.
La charla estará a cargo del abogado Felipe Figueroa, quien compartirá orientaciones prácticas sobre los tipos de protección, procesos de registro y los retos actuales en la era de la inteligencia artificial.
Miércoles 29 de abril
9:00 a.m. a 10:00 a.m.
Modalidad virtual
Inscríbete aquí: https://forms.gle/TUi5YmUM2pwsh1BTA