El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia acreditó el Laboratorio de Análisis Instrumental de la Universidad del Valle, para ofrecer servicios de análisis de contaminantes como los bifenilos policlorados –PCB, e investigación en procesos con fluidos supercríticos.

La acreditación la otorgó el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales-IDEAM, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia.

En 2001, Colombia suscribió el Convenio de Estocolmo, para proteger la salud humana y el medio ambiente frente a contaminantes orgánicos como los PCB, catalogados dentro de los 12 contaminantes orgánicos más tóxicos para los organismos vivos.

El Laboratorio podrá determinar el contenido de PCB en los aceites que se usan en equipos eléctricos, como transformadores y eliminarlos antes del 2028.

El Laboratorio de Análisis Instrumental de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad del Valle es la primera fase de un proyecto para la eliminación de estos residuos, por medio de la tecnología de oxidación supercrítica, desarrollada y patentada por el Grupo de Investigación de Termodinámica Aplicada– GITA.

En Laboratorio cuenta con capacidad para producir información cuantitativa física y química, para los estudios o análisis ambientales requeridos por las autoridades ambientales competentes y de carácter oficial, relacionada con la calidad del medio ambiente y de los recursos naturales renovables.

El principal servicio que ofrece es la determinación de bifenilos policlorados (PCB) totales en aceites dieléctricos, análisis realizado por cromatografía de gases con detector de captura de electrones (EG/ECD), Norma ASTM D-4059-00(2010). Aroclor 1242, 1254 y 1260.

Con este, la Universidad completa cuatro laboratorios acreditados, con altas capacidades y servicios para la investigación y extensión.


Informes:
http://labanalisisinstrumental.univalle.edu.co/
Calle 13 # 100-00. Edificio 334 Espacio 2033 – Cali, Colombia.
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Tel. 57 (2) 3212100 Ext. 7033 -7034.


Más de 20 oficinas de transferencia de resultados de investigación, además de empresarios, académicos y representantes de gobierno, se reunirán durante el Encuentro OTRIs 2017, que organiza la Universidad del Valle.

Las oficinas de Transferencia de resultados de investigación -OTRIs, se encuentran adscritas a universidades y a centros públicos de investigación y tienen como misión promover y dinamizar la cooperación entre los grupos de investigación y el sector productivo, así como la valorización y transferencia de tecnología y resultados de investigación al entorno productivo y a la sociedad en su conjunto

El evento contará con participación de universidades de Chile y de todo el territorio Colombiano y se realizará el 23 y 24 de noviembre, en el Club de Ejecutivos del Valle.

Durante el Encuentro, se contará con mesas de trabajo para discutir sobre temáticas como Spin-off, licenciamientos y consultorías, además de una rueda comercial en la que se articularán OTRIs y empresas del país, para acordar trabajos sobre retos de negocios Bio. También se contará con espacios de trabajo conjunto y de relacionamiento entre las diferentes OTRIs, para fortalecer lazos y crear redes de cooperación.

La Universidad del Valle y su Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación – Otri, serán anfitrionas del evento que también cuenta con el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Cali, Reddi y la Alianza del Pacífico.

Con el Encuentro se espera consolidar una red de OTRIs del país, que trabajen conjuntamente en la innovación y la solución de retos empresariales, de manera articulada con entidades extranjeras, para tener presencia internacional.


La presente convocatoria busca fomentar el desarrollo de una cultura regional de la innovación basada en el conocimiento aplicado en las diferentes universidades de la región Suroccidente de Colombia agremiadas en CIDESCO.

1. Objetivo:

Reconocer las iniciativas innovadoras puestas en marcha en las universidades, que agregan valor a la región, aportando al fortalecimiento de la educación superior, en dos categorías:

a) Iniciativas, desarrolladas por equipos de colaboradores, profesores o estudiantes que, como resultado de procesos de docencia, investigación o extensión, han desarrollado, productos, servicios, tecnologías, o métodos innovadores que transforman positivamente las necesidades del entorno, en los últimos 3 años.

b) Iniciativas, desarrolladas por equipos de colaboradores, profesores o estudiantes, que hayan sido puestos en marcha dentro de sus instituciones, impactando de forma innovadora aspectos de convivencia, inclusión, infraestructura, sostenibilidad, logística, etc. en los últimos 3 años.

2. Dirigida a:

Colaboradores, profesores o estudiantes de las instituciones agremiadas en CIDESCO.

3. Propuestas Elegibles:

Son elegibles todas las propuestas que, habiendo cumplido con los procedimientos de aprobación en las diferentes instancias descritas en los presentes términos de referencia, cuenten con resultados derivados de la actividad investigativa, académica o administrativa con impactos comprobados y que obtengan una alta valoración de innovación y calidad por parte del Comité de Selección.

4. Requisitos de Participación:

La iniciativa deberá ser postulada por un miembro del equipo o persona innovadora y debe escoger la categoría en la que desea participar.

Cada iniciativa debe haberse desarrollado y puesto en marcha en alguna de las universidades agremiadas en CIDESCO, en los últimos tres años.

Serán válidas las postulaciones interinstitucionales y las postulaciones de proyectos puestos en marcha en instituciones no agremiadas en CIDESCO, siempre y cuando hayan contado con la participación de al menos un miembro de una institución que sí esté agremiada.

Cada equipo o persona innovadora podrá someter a evaluación cualquier número de propuestas, pero solo una podrá pasar a las fases 2 y 3 (ver punto 5).

Cada equipo o persona innovadora debe estar en capacidad de demostrar con fotografías, testimonios, documentos, videos, prototipos o productos la veracidad de su propuesta y el impacto alcanzado por la misma.

5. Duración y Premiación:

La convocatoria consta de las siguientes fases:

Postulaciones: noviembre 3 a Dicembre15 de 2017

Taller y preselección: Febrero 10 de 2018

Selección de ganadores y premiación: Febrero 21de 2018

 

Cada categoría tendrá tres premios que se repartirá de la siguiente manera:

Primer puesto: COP 5.000.000

Segundo puesto: COP 3.000.000

Tercer puesto: COP 2.000.000

 

7. Proceso y Criterios de Evaluación:

En cuanto a criterios de selección y requisitos insubsanables, cada propuesta que sea seleccionada:

En la fase 1, deberá haber diligenciado completamente el formulario digital para que la postulación sea válida.

En la fase 2, deberá presentar un documento de su institución que avale su participación y certifique la veracidad y pertinencia de su propuesta.

En la fase 3, deberá presentar su propuesta al comité de selección (fase 2), en el formato indicado por el equipo organizador de CIDESCO; y presentar su propuesta en el evento de premiación.

 

Los evaluadores calificarán:

Novedad

Impacto

Diversidad de los equipos

Calidad de la ejecución de la propuesta

 

Para iniciar el proceso de esta convocatoria los innovadores deben diligenciar el formato ubicado en la página web http://www.cidesco.org.co. Una vez se evalúe las postulaciones de primera fase, CIDESCO comunicará a los equipos o personas que pasan a la segunda.

 

El arroz es un cultivo importante para Colombia y Latinoamérica. Es uno de los alimentos básicos para más de la mitad de la población mundial. Los impactos del cambio climático y la alta competitividad del sector en el mercado mundial, plantean grandes retos para los agricultores y empresarios.

Es por eso que desde 2014 los gobiernos de Colombia y Japón firmaron un convenio de cooperación internacional para hacer más competitivo el sector arrocero de Colombia a través de agricultura de precisión y mejoramiento genético.

En el convenio “Desarrollo y adopción de un sistema de producción de arroz de bajo costo para Latinoamérica a través de mejoramiento genético y tecnologías avanzadas de manejo del campo” participan por Colombia el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, la Universidad del Valle, el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), la Federación Nacional de Arroceros de Colombia (FEDEARROZ), el Fondo Latinoamericano para el Arroz de Riego (FLAR) y por Japón las Universidades de Tokio, Kyushu, Universidad de Tokio de Tecnología y Agricultura (TUAT) y la Organización Nacional de Investigación para la Agricultura (NARO).

Este proyecto es financiado por el Programa SATREPS (Science and Technology Research Partnership for Sustainable Development) a través de sus agencias JICA (Japan International Cooperation Agency) y JST (Japan Science and Technology Agency).

Contempla cuatro componentes. El primero apunta a la generación de variedades élite de arroz que sean eficientes en el uso de recursos importantes para su producción: agua y fertilizantes; en concreto, el nitrógeno. Esto ayudará a la reducción de costos de producción y a la disminución de gases de efecto invernadero para hacer del arroz un cultivo ecoeficiente.

El segundo componente tiene el suelo, como elemento principal. Incluye estrategias de manejo de cultivo y fertilización, de acuerdo con el mapeo en tiempo real de suelos para conocer su composición fisicoquímica. A través del monitoreo de los cultivos de arroz, en Colombia se desarrollarán modelos que ayudarán a los agricultores en la toma de decisiones de manera más eficiente.

El tercer componente se relaciona con el recurso hídrico. En este sentido será fundamental el apoyo del Departamento de Geografía de la Universidad del Valle: el equipo de investigadores y docentes ayudará en el estudio de las cuencas hídricas, así como en la elaboración de un diagnóstico para la ubicación de los reservorios de agua, que serán indispensables en las temporadas secas.

El último componente está centrado en la transferencia de tecnología y conocimiento en agricultura de precisión. El proyecto contempla la formación de capacidades y talentos tanto de estudiantes, técnicos, investigadores y agricultores nacionales mediante la asesoría escrupulosa de científicos japoneses de alto nivel.

Recientemente se firmó un documento de la reunión del Comité de Coordinación Conjunto del proyecto, en el que se analizaron las acciones que se deben seguir, de acuerdo con las recomendaciones que hizo la Misión de Japón de evaluación de Medio Término del Proyecto.El rector Edgar Varela Barrios suscribió el documento en acto que se realizó en el despacho de la Rectoría de la Universidad del Valle en el campus de Meléndez.

Para Alba Lucía Chávez, investigadora del CIAT, hay muchas oportunidades en la producción de arroz no solo en Colombia, sino en toda Latinoamérica. “Se considera que la producción tendrá que aumentarse significativamente en las próximas décadas para suplir la demanda, debido al incremento de la población mundial. El continente asiático continuará siendo el principal consumidor de este producto, con la fuerte limitante que la disponibilidad de los recursos como tierra, agua y mano de obra son cada vez menores, lo que afectará la producción de arroz en dicho continente. Además, el efecto del cambio climático y la aparición de nuevas plagas y enfermedades están afectando la producción del cultivo en muchos países”, señaló.

Dada la cantidad de recursos disponibles, América Latina puede llegar a producir cantidades enormes de arroz que puedan ayudar a suplir la demanda de este producto en el mundo. Sin embargo, existen obstáculos por superar.

La región tendrá que ser mucho más competitiva a nivel mundial en la producción de arroz. Deberá alcanzar niveles de producción mucho más altos que los actuales y a costos de producción mucho menores. “Por eso se trabaja intensamente en investigaciones dirigidas al desarrollo de tecnologías que nos permitan desarrollar variedades de arroz para los agricultores; que sean mucho más eficientes en el uso de los nutrientes, en los sistemas de riego y en usar variedades que sean más tolerantes a efectos de altas o bajas temperatura y a baja luminosidad. También sembrar plantas más resistentes y tolerantes a plagas y enfermedades”, explicó la investigadora.

“En Colombia se siembran aproximadamente 500.000 hectáreas de arroz y se tienen más de cuatro millones de hectáreas potencialmente óptimas para su producción. Colombia puede pasar de ser importador de arroz a exportador si desde ya comenzamos a ser más competitivos en la producción” indicó Chávez.

Las variedades de arroz que se obtengan como resultado de este proyecto serán distribuidas a los agricultores colombianos a través de Fedearroz. Se espera que este proyecto aporte resultados sostenibles y de gran impacto para el sector en Colombia y Latinoamérica.

Por su excelente desempeño fueron destacados cinco grupos de investigación del Programa Ondas Valle, liderado por el Instituto de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle, durante el VII Encuentro Nacional e Internacional Ondas “Yo amo la ciencia”, que se realizó recientemente en Bogotá.

A este evento asistieron los mejores grupos Ondas del país. Este fue un escenario que propició la interacción e intercambio de saberes, prácticas y miradas sobre la ciencia y la investigación entre niños(as), jóvenes y maestros(as).

Colciencias, a través del Programa Ondas, fomenta la ciencia, la tecnología y la innovación (CTeI) en las poblaciones infantiles y juveniles de Colombia. De igual forma, desarrolla espacios de apropiación social de CTeI. A partir del diálogo, la reflexión, la capacidad de asombro y el trabajo en equipo, Ondas genera una cultura que valora y gestiona el conocimiento.

Los cinco grupos de investigación del Programa Ondas Valle que representaron al departamento lograron un excelente desempeño.

El grupo de investigación Biojega de la Institución Educativa Jorge Eliecer Gaitán de Palmira obtuvo el premio al mejor proyecto a nivel nacional con la propuesta “Obtención de un compuesto polimérico a partir de polipropileno reforzados con fibras del bagazo de la caña de azúcar”. Este grupo está conformado por estudiantes de grado 6° a 11° y los acompaña el maestro Edgar Rivera Tafur. El grupo fue acreedor de la participación en una feria internacional infantil y juvenil de CTeI, con todos los gastos pagos por Colciencias.

Así mismo, el Grupo GISM de la Institución Educativa Santa Marta del municipio de El Águila participó con el proyecto de investigación "Aprendiendo e investigando con los peces en la concentración de desarrollo rural", desarrollado por estudiantes de grado 6° a 11°, acompañados de su maestra Natalia Marín Sánchez. Este grupo también fue reconocido con la participación a una feria internacional infantil y juvenil de CTeI.

El grupo Semillitas para soñar de la Institución Educativa Narciso Cabal Salcedo de Buga, con su proyecto "Navegando por la ruta literaria, un viaje, desde la reflexión lectora hasta la realidad de una creación literaria en el humedal Laguna de Sonso", logró el reconocimiento como el grupo favorito del público asistente. Este grupo es conformado por estudiantes de grado 3° a 5° de primaria, y es acompañado por las maestras Catherin Salgado Hernández y Gabriela González Cabrera.

Igualmente, se destaca el desempeño de los grupos de investigación: Juan Robot II de la Institución Educativa Juan Pablo II de Palmira e Invictrus de la Institución Educativa San José del municipio de la Unión. El primero participó con el proyecto "Tablero interactivo”, y estuvo acompañado por el maestro Juan Carlos Yepez Muñoz. El segundo presentó el proyecto “Hallazgo de un método de micropropagación vegetativa in vitro de la sinningia speciosa, para el uso futuro de técnicas modernas de multiplicación clonal de plantas frutales élite, en condiciones de manejo del laboratorio de la Institución Educativa San José”, y estuvo acompañado por el maestro Paulo César Velásquez Mezú.

El exitoso desempeño de estos grupos de investigación es reflejo de los esfuerzos de muchas entidades, tales como las instituciones educativas a las que pertenecen, la Secretaría de Educación Departamental, el equipo pedagógico y administrativo del Programa Ondas Valle, el cual es liderado desde el Instituto de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle, y Colciencias.

Felicitamos a los cinco grupos de investigación por el buen desempeño, compromiso y responsabilidad con el que representaron al Valle del Cauca, y porque son un ejemplo del crecimiento de una cultura departamental de ciencia, tecnología e innovación.


Foro sobre ciencia y tecnología en Colombia.

Análisis desde diferentes perspectivas y situación de Colciencias


Las Vicerrectorías de Investigaciones y Bienestar Universitario, el Consejo Superior, y el Comité de Representantes Profesorales (Corpuv) de la Universidad del Valle invitan al “Foro sobre desfinanciación de la ciencia y tecnología en Colombia. Análisis desde diferentes perspectivas de la situación de Colciencias”.

El Foro se propone como un espacio crítico, divulgativo y propositivo, donde se encuentran diferentes miradas sobre la crisis económica del país, específicamente en la propuesta de reducción de un 41% del presupuesto general para ciencia, tecnología e innovación en el 2018.

Hoy, con el presupuesto planteado, la inversión en Ambiente, Ciencia, Tecnología e Innovación (ACTI) para 2018, alcanzará el punto más bajo de la última década, sólo 0,2% del PIB.

El Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación –Colciencias es la entidad más grande con la que cuentan los colombianos para fomentar la investigación y la cultura científica en el país, por lo cual se enfatizará sobre esta problemática.

El evento abrirá espacios de discusión, reflexión y diálogo entre la comunidad, y tendrá la presencia de cuatro ponentes invitados.

Lucy Gabriela Delgado. Bacterióloga y doctora en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Investigadora senior de Colciencias, directora y profesora del Departamento de Farmacia de la Universidad Nacional y exdirectora de Fomento a la Investigación de Colciencias.
Ha sido consultora e investigadora del Instituto de Inmunología de Colombia y el Grupo Funcional de Inmunología Molecular. Gracias a su rol de docente de microbiología, lidera proyectos de investigación en las áreas de su experticia desde el Grupo de Investigación en Inmunotoxicología (creado desde su vinculación con la Universidad).

Pedro Antonio Prieto. Físico de la Universidad Nacional de Colombia, doctor RWTH-Aachen (Universidad de Aquisgran), Alemania. Es profesor honorario de la Universidad del Valle, miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, miembro del Consejo Nacional de Ciencias Básicas de COLCIENCIAS, se desempeñó como director del Grupo de Películas Delgadas del Departamento de Física de la Universidad del Valle y fue el representante de las Comunidades Científicas ante el Consejo Nacional de Educación Superior -CESU.

Felipe García Vallejo. Biólogo de la Universidad del Valle, y Doctor (Ph.D.) de la Universidad de Sao Paulo. Fue director del Grupo de Investigación “Laboratorio de Biología Molecular y Patogénesis” y docente de la Escuela de Ciencias Básicas en la Facultad de Salud de la Universidad del Valle. Su labor como investigador se ha concentrado en las áreas de la biología molecular, bioquímica y genética, es decir, investigación en ciencias básicas aplicada a las ciencias médicas. Fue director de Colciencias en el 2006.

Mario Valencia. economista y magíster en gobierno y políticas públicas. Director de Cedetrabajo y vocero de la Red por la Justicia Tributaria en Colombia. Profesor del CESA y la Universidad Central. Autor del libro: La Industria (ediciones Aurora, 2016). Además, es columnista de las 2 Orillas y analista de la revista Dinero, La Republica y otros medios.

Viernes, 13 Octubre 2017 16:45

Reportaje: El precio del saber

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En este reportaje de la revista de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle 'Ciudad Vaga', se muestra que la educación superior privada es un negocio que prospera a costa del desfinanciamiento de la universidad pública y el crecimiento de los créditos educativos. Hoy, pagar las costosas matrículas de las instituciones privadas es sólo uno de los obstáculos que los estudiantes deben enfrentar al incorporarse en las lógicas del mercado educativo.

Por: Alejandra Gálvez, Daniel Zaya, Edward Valencia, Jennifer Córdoba, Manuela Riveros, Jhonatan Galeano.

Cuando Nathaly entró a la Universidad Autónoma de Cali, tenía 17 años y una estatura superior al promedio, pero eso no impedía que su rostro la hiciera parecer una niña. Su cabello rizado caía sobre los hombros y a cada rato era posible distinguir su fina dentadura, sonreía casi todo el tiempo. Estaba dispuesta a hacer de la universidad la mejor experiencia de su vida. Pero al cabo de seis meses, los líos económicos comenzaron a eclipsar sus expectativas.

Milena Martínez, su madre, inició su proceso de pensión después de trabajar 35 años como enfermera. Los gastos del hogar quedaron a merced del padre, Francisco García, un hombre sencillo y de expresión severa que trabaja suministrando repuestos a las máquinas de los ingenios. De repente, un salario mínimo debía dividirse entre los cuatro recibos mensuales que llegaban a la puerta: servicios públicos, internet y televisión, y dos sobres que les recordaban las deudas que habían adquirido para pagar la universidad. Contra todo pronóstico, el dinero debía alcanzar para el mercado y los gastos cotidianos. “¿Cómo pueden vivir así?”, preguntó la trabajadora social de la universidad durante la visita domiciliaria. No sabía que los García no iban a cine ni comían fuera de casa desde hace mucho tiempo, que ya no salían los fines de semana y que ahorraban hasta lo más mínimo. Sólo privándose de tantos gustos superaron el colapso de la economía familiar. La crisis inició en el 2014, cuando Milena, afanada por el futuro de su hija, decidió pedir un préstamo para pagar la matrícula universitaria.

Una grieta de cinco metros divide en dos partes la fachada de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Nacional en Bogotá. El segundo piso ya no se sostiene: con su peso ha retorcido las ventanas del primero, por lo que Martha Combariza, directora del programa de Artes Plásticas, ha ordenado su desalojo. Los estudiantes se niegan a abandonar el resquebrajado edificio, declarado bien de interés cultural de la Nación. Ignacio Mantilla, rector de la Universidad, ha dicho que para restaurar la planta física del campus se necesitarían unos 2 billones de pesos. El presupuesto total del 2015 para la institución rondó los 1,5 billones. El Estado aumenta los recursos para las universidades públicas de acuerdo al alza anual en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), así lo plantea la Ley 30 de 1992. Este ritmo de crecimiento financiero impediría la ampliación de la cobertura, ya que el dinero aportado por la Nación pierde valor adquisitivo frente a los nuevos gastos de las universidades. Sin embargo, las matrículas en dichas instituciones aumentaron al punto de generar, según el Sistema Universitario Estatal (SUE), un déficit de 11,15 billones de pesos hasta 2012, es decir, más de seis veces el presupuesto aprobado para Cali ese mismo año.

Este desfase entre cobertura y presupuesto en las universidades públicas es tan grave que la Universidad Nacional en Bogotá, con el fin de conservar la calidad académica de sus más de 40 mil estudiantes, ha tenido que desentenderse de la mala salud de su infraestructura. Tiene 21 edificios en riesgo de alta vulnerabilidad y cuatro en amenaza de ruina: la torre de Enfermería, la Escuela de Cine y Televisión, el estadio Alfonso López Pumarejo y la Escuela de Artes Plásticas. En la Universidad del Valle, por ejemplo, la congestión en el restaurante universitario es cada vez mayor, hay filas multitudinarias para subir a los tres comedores que ya no dan abasto, y el edificio principal de la Facultad de Artes integradas está construido a medias. Cada vez hay más estudiantes matriculados en las universidades públicas con menos recursos por cada uno. El Director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID), Jorge Armando Rodríguez, en su artículo sobre la reforma de la educación superior, publicado por Razón Pública, estima que en el 2023 el Estado habrá reducido sus aportes presupuestales de 2,5 millones a 1,9 por estudiante.

Lea todo el reportaje siguiendo este link: https://goo.gl/rNKnkz


Desde el 26 de noviembre hasta el 01 de diciembre se realizará, en la Isla de San Andrés, la Conferencia Internacional de Matemática Aplicada e Informática, dedicada a la memoria del profesor Alexander Vasil'ev (1962-2016).

La profesora Olga Vasilieva, del Departamento de Matemáticas de la Universidad del Valle, y quien coordina del comité organizador del evento, manifiesta la importancia de que el país participe en eventos de matemática aplicada a través de sus universidades “Porque hoy en día cualquier ciencia requiere modelos, métodos y herramientas matemáticas, de manera que la matemática aplicada es un eje central que garantiza el progreso científico y tecnológico tanto en Colombia como en otros países”.

Este año se realizará durante el evento el “Foro de análisis, Geometría, Matemática y Física” organizado por académicos de Chile, Estados Unidos, Luxemburgo, Noruega y Suecia. También serán tema de discusión en mini simposios y sesiones temáticas las aplicaciones del álgebra abstracta a la comunicación, la probabilidad aplicada, los procesos estocásticos; las geociencias Matemáticas y Las TIC y el Quehacer Matemático entre otros temas afines.

La organización del evento cuenta con el apoyo de docentes de las universidades de los Andes, la Guajira, Nacional de Colombia, Tecnológica de Pereira, Autónoma de Occidente, de Nariño, Santiago de Cali, Javeriana, del Atlántico, ICESI y del Valle.

ICAMI 2017 destinado a reconocer, apoyar y promover la excelencia en la investigación científica sobre temas relacionados con la matemática aplicada y la informática en América Latina y el Caribe, además de facilitar los contactos entre investigadores individuales e instituciones de la región con destacados científicos internacionales.

Para más información acerca de la inscripción y las sesiones temáticas de la Conferencia visite el siguiente enlace: http://www.icami2017.org/

Tomado de El Colombiano.

Un artículo firmado en la revista Science por el prestigioso pensador estadounidense Noam Chomsky, por el experto antioqueño en cambio climático Germán Poveda; por Enrique Forero, presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, y por Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional, le dice al mundo que el Gobierno colombiano está ignorando la forma en que el Acuerdo de paz con las Farc puede ser “una oportunidad extraordinaria para impulsar la educación, las ciencias y las humanidades”.

Según dicen los académicos, el costo de la guerra prolongada ha sido enorme para Colombia, no solo en el número de víctimas (8 millones) y sufrimientos humanos, sino también en el desvío y agotamiento de los recursos económicos nacionales. Por ejemplo, exponen que durante el período 2006-2016, el gasto promedio anual de la nación en ciencia y tecnología ascendió a 0,20% del PIB, muy por debajo de las cifras de otros países latinoamericanos como Brasil (1,21%), Argentina (0,65%), México (0,43% %), y Chile (0,42%). “

También se ha estimado que una paz definitiva en Colombia aumentará un 1% adicional el PIB nacional anual”, exponen, y advierten que a pesar del acuerdo de paz, el presupuesto de 2018 enviado por el gobierno de Santos al Congreso para su aprobación incluye un aumento del 8,2% para las fuerzas militares, y una disminución general para el resto de sectores, “una decisión altamente contradictoria proveniente de un Premio Nobel de Paz”.

Chomsky y los demás escriben que la situación es especialmente llamativa y desalentadora para la ciencia y la tecnología, debido a la reducción de 100 millones de dólares en 2017 a 75 millones de dólares en 2018. Lo anterior, calculan, significa menos de US $ 2 per cápita, muy por debajo de las cifras de otros países latinoamericanos como Brasil (US $ 473), México (US $ 188) y Argentina (US $ 130). “

La paz duradera y la nueva civilidad, que van mucho más allá del silenciamiento de las armas y del desmantelamiento de las armas, solo pueden lograrse conjuntamente con el mejoramiento del sistema educativo público que incluye la enseñanza primaria, secundaria y postsecundaria tanto de pregrado como de postgrado. El acuerdo de paz en Colombia también exige un apoyo en profundidad a las humanidades, incluyendo la filosofía, la historia, la geografía, la antropología, la sociología y la literatura, que involucran y apoyan la investigación científica en el campo de las ciencias naturales, la ingeniería, las matemáticas y la tecnología”, destacan los académicos.

Este nuevo propósito nacional, dicen, requiere (“necesario pero no suficiente”) la asignación de recursos financieros y económicos adecuados. “El acuerdo de paz abrió una oportunidad extraordinaria para intercambiar la guerra por la educación, reorientando el presupuesto utilizado hasta ahora para financiar la guerra hacia las tan necesarias inversiones en educación y ofreciendo un excelente escenario para impulsar la inversión pública en las ciencias naturales y sociales y las humanidades, hasta por lo menos la muy esperada recomendó el 2% del PIB para el beneficio de la sociedad colombiana”, sostienen. “

Desafortunadamente, el gobierno está ignorando equivocadamente esta oportunidad excepcional con el presupuesto 2018 propuesto, y por lo tanto exhortamos al Congreso a corregir tal error histórico”, concluyen.


Los países latinoamericanos, y más específicamente Colombia, no ha salido beneficiada con la internacionalización de la ciencia. Esta podría ser una de las conclusiones de la conferencia “La medición de la ciencia y el recorte a la universidad como proyecto cultural”, dictada por el profesor de la Universidad Nacional de Colombia, Yuri Jack Gómez.

La conferencia organizada por la vicerrectoría de investigaciones, en el Auditorio Antonio J. Posada, del Campus de Meléndez, tuvo como propósito reflexionar sobre las políticas y el direccionamiento de la ciencia y la tecnología.

En la charla, el profesor Yuri Jack Gómez comenzó por comentar que la bibliometría o historia social de la ciencia inició en 1911, aunque sólo 50 años más tarde se considera que se puede hacer una ciencia para medir la ciencia.

En América Latina la discusión sobre la medición de la ciencia llegó a finales de la década de los 80, cuando gran parte de la investigación, en la región, se hacía con dineros provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo -BID.

Y como es usual cuando el BID aporta recursos, impone algunas condiciones que se traducen en reformas estructurales que giran en torno a una nueva agenda latinoamericana en ciencia y tecnología y que estaba guiada por la intención de internacionalizar las publicaciones.

Esta política, acompañada de incentivos, concentró en Colciencias, como entidad a través del cual se financiaba la investigación en Colombia, la autonomía para decidir qué investigar, teniendo como parámetro básico la internacionalización de lo que publican los investigadores.