La Feria Internacional del Libro de Cali fue la oportunidad para hacer un repaso por los personajes y los hitos que a lo largo de los últimos 75 años han marcado la historia de la Universidad del Valle, a través de un conversatorio que se llevó a cabo de manera virtual este viernes 23 de octubre.
En esta actividad participaron la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo y el director de la Sede Buga Julián Malatesta. El conversatorio fue dirigido por el docente de la Escuela de Estudios Literarios Fabio Martínez.
Como destacaron los tres docentes, en la década de los 70 se dieron profundos procesos que permitieron que la Universidad del Valle tuviera un crecimiento vertiginoso y que se convirtiera en una de las principales instituciones de educación superior en Colombia y América Latina.
Esa década, como recordó la profesora Liliana Arias, estuvo atravesada por importantes hitos históricos como la Guerra de Vietnam, Mayo del 68, el movimiento hippie, la revolución sexual de los jóvenes y el movimiento estudiantil. En los 70 gracias a la gestión del entonces rector Alfonso Ocampo Londoño se logró la construcción de la Ciudadela Universitaria de Meléndez, gracias a un terreno donado por la familia Garcés. La ciudadela universitaria alojó a los atletas que participaron en los Juegos Panamericanos, recordó la vicerrectora.
Por su parte el profesor Malatesta recordó que en esa década Cali era una ciudad con una intensa actividad cultural, vivía un auge gracias a los movimientos que se daban en torno al teatro y a la pintura, a través de figuras emblemáticas para la ciudad como Enrique Buenaventura, Pedro Alcántara y Oscar Muñoz.
La Universidad del Valle no era ajena a esta marcada actividad cultural. Hubo un vínculo entre el mundo académico y la ciudad, señala Malatesta, dado que muchos hombres de la academia generaban reflexiones en este sentido. Uno de ellos fue Estanislao Zuleta, “un hombre de ciudad que genera una perspectiva de orden filosófico y que pone en el centro de todas las discusiones al psicoanálisis, como un elemento central para indagar en la vida cotidiana del ser humano en una región como la nuestra” destacó el director de la Sede Buga y docente de Literatura Julián Malatesta.
Otras figuras que marcaron la actividad cultural fueron las actrices Liber Fernández, Jackeline Vidal, Aida Fernández y Lucy Bolaños, mujeres que generaron hitos en materia de gestión cultural.
El profesor Fabio Martínez recordó que del movimiento estudiantil de los años 70 hicieron parte figuras que hoy juegan un papel destacado en el ámbito de la cultura como por ejemplo Gustavo Álvarez Gardeazabal, un destacado autor a quien la Universidad del Valle realizó un homenaje en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro de Cali.
Los docentes recordaron que en la década de los 70 Cali era una ciudad pequeña y que el campus de Meléndez estaba ubicado en las afueras, rodeado de cultivos de millo y caña.
La profesora Liliana Arias mencionó a figuras como el poeta Julio Roberto Arenas Saavedra que influenció a los estudiantes y al escritor Andrés Caicedo, quien no estuvo vinculado a la Universidad del Valle pero hizo parte de la actividad cultural de la ciudad a través del Cineclub de Cali. Así mismo recordó a Soffy Arboleda de Vega, quien dictó cátedras sobre historia del arte.
En la década del 90 la Universidad del Valle era una institución consolidada gracias a los esfuerzos que a finales de los 80 había promovido el rector Harold Rizo Otero, quien creó el servicio médico, el Sistema de Regionalización y la estampilla. En la actualidad las sedes regionales de Univalle son ejemplo de gestión ante el país, destacó la vicerrectora académica.
La docente también destacó los esfuerzos del rector Jaime Galarza, quien tuvo un marcado enfoque humanista e impulsó numerosos procesos de cualificación docente, que permitió el fortalecimiento de los procesos académicos e investigativos de la institución.
Al final de la década de los 90 la Universidad del Valle atravesó una crisis financiera, pero como destacó la profesora Liliana Arias Castillo, gracias al esfuerzo y concurso de estudiantes, docentes, jubilados, trabajadores y funcionarios se pudo salir adelante.
Hoy la Universidad del Valle tiene 319 programas académicos (153 de pregrado y 166 de posgrado), es una de las tres universidad del país en materia de investigación, ocupa el primer lugar en inclusión en Colombia, además de las acreditaciones de alta calidad que dan cuenta de la excelencia de sus procesos. Todo este reconocimiento ha sido posible por el esfuerzo de toda la comunidad universitaria, finalizó la vicerrectora.
Debido a los paros universitarios de 2018 y 2019 los calendarios académicos de Cali y las sedes regionales de la Universidad del Valle quedaron desincronizados y se trabajará en una propuesta para unificarlos, explicó el rector Edgar Varela Barrios.
“En la actualidad tenemos una dificultad derivada por los últimos paros, que trastocó el calendario académico. Para el caso de nuestras sedes regionales tuvimos un semestre atípico entre junio y octubre y tendremos otro entre noviembre y marzo; mientras que en Cali prácticamente se perdió un semestre y se hizo el ajuste para que en agosto inicie el segundo semestre del calendario del año 2020” señaló el rector.
Este desajuste en los calendarios académicos dificulta el acceso a algunos beneficios y apoyos que otorgan entidades gubernamentales a los estudiantes.
“El desfase trae muchas dificultades para los apoyos de Jóvenes en Acción que brinda el Departamento de Prosperidad Social. Otros estudiantes reciben apoyos de programas como Generación E o del ICETEX y estos beneficios se miran en función de los calendarios que inician en enero y luego entre julio / agosto, por lo que resulta difícil justificar las becas, apoyos y auxilios para aquellos estudiantes que están en semestres que van de un año a otro”, sostuvo Varela Barrios.
Es por este motivo que desde el Consejo Superior de la Universidad del Valle se recomienda que se ajusten los calendarios para evitar este tipo de inconvenientes.
“He planteado este punto y el Consejo Superior ha recomendado que se ajusten los calendarios, porque este es un tema del Consejo Académico. Nuestra idea es trabajar de manera intensa en el Sistema de Regionalización hasta diciembre, casi llegando a la navidad, y empezar pronto en enero, para enlazar un semestre con el otro. De este modo los calendarios de Cali y las Sedes Regionales estarán unificados, de manera aproximada, y para el año 2022 estarán unificados por completo” mencionó el directivo universitario.
Con esta propuesta se busca tener una mejor programación académica y beneficiar a los estudiantes en la obtención de recursos y subsidios, por lo que el rector Edgar Varela Barrios explicó que esta idea se llevará al Consejo Académico para construir un acuerdo entre todos los estamentos.
“Próximamente llevaré esta propuesta ante el Consejo Académico para que con los vicerrectores, decanos, directores de las sedes regionales y los estamentos de estudiantes y docentes lleguemos a un consenso que podría ser el de comprimir el semestre que arranca en noviembre, no dejar receso entre un semestre y el otro y así equilibrar los calendarios académicos para el segundo semestre de 2021” enfatizó el rector.
Las expresiones culturales y religiosas hacen parte de la justicia propia de las comunidades afrocolombianas que permiten resolver los conflictos que se generan en sus territorios étnicos.
“Las comunidades afrocolombianas asumen la justicia ancestral como una expresión de la forma en la que históricamente han persistido, soportado en la sabiduría de los mayores y la palabra empeñada, para mantener la convivencia y la armonía”.
Estas son algunas de las ideas de Ramiro Rodríguez Padilla, asesor legal y organizativo del Foro Interétnico Solidaridad Chocó (FISCH), durante su participación en el Foro Internacional Sobre Justicia de las Comunidades Negras y Afrocolombianas que se realizó de manera virtual.
El foro fue organizado por el Programa de Paz de la Universidad del Valle, La Fundación Universitaria Claretiana y la Universidad de los Andes, con el apoyo de la USAID de los Estados Unidos.
Por su parte la lideresa social y ambiental Francia Márquez, durante el foro, dijo que “las comunidades afrocolombianas han adaptado la justicia propia para resolver los conflictos. Estos conflictos suelen ser resueltos por los ancianos, que son la autoridad mayor de la comunidad”.
La partería es una práctica ancestral, es todo un proceso, y no solo incumbe a la madre y bebé. “Las parteras ayudan a dar luz a las mujeres de la comunidad afrocolombiana y se convierten en las madrinas y cuidadoras de niños y niñas. La sabiduría que se tiene en este servicio hace parte de la justicia propia afrocolombiana” dijo la lideresa Francia Márquez.
El Foro Internacional Sobre Justicia de las Comunidades Negras y Afrocolombianas, tiene como fin promover el diálogo, el entendimiento y el intercambio de experiencias de las comunidades afrodescendientes con las instituciones judiciales de carácter nacional e internacional y con la academia.
Fernando Urrea, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle, dijo que, “cuando se comienza a trabajar con las comunidades y los consejos comunitarios, es muy interesante conocer el papel de la mujer en la comunidad.
“El género tiene una dimensión comunitaria y la mayor parte de sabedoras manejan los temas de justicia cotidiana; la mujer como individuo y expresión de la comunidad afro, es algo que no comprendíamos. Posteriormente nos dimos cuenta de la importancia de las relaciones de género en el interior de las comunidades rurales”.
Para Esteban Isaza, abogado y docente de la Universidad de los Andes, “el contacto directo con las comunidades afro implicó entender que el discurso jurídico no abre un espacio protagónico a todas las dinámicas sociales propias de las costumbres de esas comunidades y las formas tradicionales de solución de conflictos.
La manera de identificar y resolver los conflictos de las comunidades afro puede aportar al sistema jurídico institucional. Por ejemplo, para las comunidades afro, el diálogo es una forma de resolver los conflictos, que no siempre es visto como una disputa de adversarios.
Con el diálogo pueden resolverse algunos problemas de convivencia, saneando la vida social y no pretendiendo darle la razón a una de las partes”, explicó el docente.
Hay 3 términos que permiten entender la cultura japonesa, dijo Akemy Duarte Fujii, docente del Departamento de Lenguas y Culturas Extranjeras de la Universidad del Valle y directora y gestora de la semana cultural colombo japonesa.
Estos tres términos son: OMOTENASHI, IKIGAI, ICHIGO-ICHIE, sostuvo la docente durante la semana cultural colombo japonesa, que organizan el Centro de Lenguas y Culturas de la Escuela de Ciencias del Lenguaje y la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle, con el apoyo de la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad y la Iglesia Tenrikyo Cali.
La semana cultural es un espacio para el intercambio y aprendizaje de la cultura japonesa, a través de actividades académicas, artísticas, lúdico-culturales y sociales, que dan a conocer su historia, su lengua y sus tradiciones como patrimonio cultural.
Omotenashi, esta es la palabra mágica del servicio de Japón; significa hospitalidad sin fronteras. Es una filosofía de vida que va de la mano con la educación y que se enseña desde muy pequeño al pueblo japonés y se puede observar con la reverencia, al entrar o salir del almacén, al subir a un taxi y al salir de un hotel japonés.
Ikagai, significa “razón de vivir, propósito de vida, misión”. Es aquello que da sentido a nuestra vida, la pasión o el talento que hay dentro de cada persona y que es de utilidad al mundo.
Ichigo-ichie, refiera a “una vez – una oportunidad”. Lo que estamos viviendo ahora no se repetirá nunca más. Es un concepto que puede inspirar para salir del ímpetu de hacer todo al mismo tiempo y estar pensando en el ayer o en mañana. “Para fluir en la vida es importante hacer una cosa bien realizada, no hacer muchas”. Como dijo el escritor Francesc Miralles.
“Una de las funciones más importante en la educación japonesa es el diálogo entre culturas, el diálogo abierto, reciprocó, crítico y autocritico. Se Inicia por la aproximación y el conocimiento de la otra cultura e implica revitalizar la cultura propia”.
El próximo martes 27 de octubre del 2020, a las 6:00 p.m., se llevará a cabo el webinar gratuito: Desafíos y oportunidades de la reforma del Sistema General de Regalías en la Gestión de Proyectos, el cual es organizado por el Doctorado en Gobierno, Política Pública y Administración Pública en conjunto con el pregrado de Administración Pública y la Vicedecanatura de Investigaciones y Posgrados de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle.
Los interesados en participar en el webinar podrán inscribirse en el siguiente enlace: https://forms.gle/Nxs9BEXSirvgYzuP9
Este webinar tiene como objetivo actualizar e incentivar a la comunidad universitaria, entidades territoriales y en general a los participantes, sobre los retos y oportunidades de esta nueva reforma del Sistema General de Regalías en la gestión de proyectos; entendiendo que se han presentado importantes actualizaciones y modificaciones en la reforma de las regalías provenientes de la producción de minerales e hidrocarburos con el fin impulsar la reactivación económica de las regiones.
Con la ley que reglamenta esta reforma aprobada por el Congreso de la República, los municipios y departamentos del país tendrán más de $15,7 billones de pesos disponibles para inversión social directa, en el periodo 2020-2021. También, se fortalece la descentralización y autonomía de las entidades territoriales para que los recursos de las regalías se traduzcan en obras y beneficios para las comunidades. De este modo, se pasará de tener 1.152 Órganos Colegiados de Administración y Decisión a solo 8, y del total de recursos de las regalías, el 70% tendrá asignación sin necesidad de pasar por los OCAD.
El panel de conferencistas estará conformado por: Álvaro Anehyder Ávila Silva, director del Sistema General de Regalías, Iván Rodrigo Vargas Ramírez, director Investproject VR; Marlon Giovany Gómez Jaramillo, director ejecutivo de la Fundación Universidad del Valle; Carlos Alberto Arango Pastrana, vicedecano de investigaciones y posgrados de la Facultad de Ciencias de la Administración y Raúl Andrés Tabarquino Muñoz, coordinador del Doctorado en Gobierno, Política Pública y Administración Pública de la Facultad de Ciencias de la Administración.
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Los 12.500 estudiantes del Sistema de Regionalización de la Universidad del Valle podrán acceder a un ‘esquema de exención de matrículas’ que será efectivo para el semestre que inicia en noviembre de 2020 y culminará en marzo de 2021.
En su sesión de ayer, 21 de octubre, el Consejo Superior aprobó por unanimidad la iniciativa presentada por la Rectoría y la Gobernación del Valle del Cauca para que, con cargo a recursos aportados por ambas entidades, se establezca un esquema de exención de matrículas que beneficie al estudiantado de las Sedes Regionales. El rector Edgar Varela Barrios señaló que este modelo de exención se basa en la experiencia que la Sede Cali adoptó durante el semestre académico que inició en agosto de este año.
Siguiendo este principio, los estudiantes de los estratos 1 y 2 tendrán una exención del 100% de la matrícula; los estudiantes de estrato 3 accederán a un descuento del 40% y los estudiantes de estrato 4 del 30%.
“Más del 75% de nuestros estudiantes son de estratos 1 y 2, así que esta es una medida que beneficia casi a la totalidad de los 12.500 estudiantes del Sistema de Regionalización. Esta decisión, que tuvo el aval de todo el Consejo Superior, fue solicitada inicialmente por los representantes estudiantiles Karen Bañol y Daniel Obando y tuvo el respaldo de la gobernadora Clara Luz Roldán”, indicó el rector Varela Barrios, quien también afirmó que esta iniciativa implica una inversión cercana a los $3 mil millones y para su aplicación la ‘Sección de Matrícula Financiera’ re-liquidará los recibos de pago de los estudiantes de las Sedes Regionales.
“Lo anterior obedece a un esfuerzo institucional para cumplir con el principio de equidad. Representa un aporte financiero conjunto de la Universidad del Valle y de la Gobernación del Valle del Cauca para apoyar a las familias de los estudiantes de escasos recursos del Sistema de Regionalización, los cuales conforman la mayoría de nuestra población universitaria. Esto con el fin de garantizar la continuidad de sus estudios, decisión que, conjuntamente con las ayudas tecnológicas y de bienestar ofrecidas a nuestros estudiantes, contribuye sustancialmente a su permanencia y a su éxito académico”, expresó el directivo.
Fechas importantes: La descarga de nuevos recibos se podrá realizar a partir del 4 de noviembre de 2020. El pago sin recargo estará habilitado hasta el 10 de noviembre y el pago con recargo aplicará hasta el 16 de noviembre. La matrícula académica se mantiene entre el 17 y el 20 de noviembre.
Sonia Esperanza Monroy, viceministra de ‘Talento y Apropiación Social’ del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, participó de la ‘I Semana de la Apropiación Social del Conocimiento en Univalle’ donde explicó los lineamientos de la Política Nacional de Apropiación y el rol de las Universidades Públicas en su implementación.
Según lo explicó la funcionaria, el ‘Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación’ considera urgente impulsar acciones que faciliten y garanticen el tránsito de nuestro país hacia una sociedad basada en el conocimiento, para lo cual identificaron la necesidad de formar ciudadanos capaces de gestionar, comunicar, generar, valorar y apropiar el conocimiento, la ciencia y la tecnología en los diferentes ámbitos de su vida cotidiana.
“En esta fase queremos promover la inclusión de actores sociales, institucionales, públicos y privados en todas las dinámicas de la apropiación social del conocimiento - ASC, Escenario donde la universidad desempeña un papel fundamental”, manifestó la viceministra Esperanza Monroy. Dijo que las actividades de extensión e investigación que adelantan las universidades guardan una estrecha relación con los procesos de ASC, adelantando proyectos bajo la perspectiva ‘acción participativa’, modelo que permite a las comunidades trabajar de la mano con los científicos.
“Pretendemos también fortalecer las capacidades en los territorios y las comunidades para el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, con el propósito de cerrar las brechas regionales. Somos un país muy diverso que cuenta con distintas capacidades a nivel regional, aspectos que se deben tener en cuenta al momento de pensar acciones para el territorio”, argumentó la Viceministra Monroy, acentuando la necesidad de explorar y generar nuevas formas de diálogo que propicien la articulación ‘Universidad, Estado, Empresa, Sociedad’.
Una década de consolidación
Según lo explica Sonia Esperanza Monroy, la ‘Estrategia Nacional de Apropiación del Conocimiento’ tiene alrededor de diez años, posicionando a Colombia como líder a nivel latinoamericano en el desarrollo de este concepto. Así pues, en 2018 inició el proceso de actualización de esta estrategia nacional, mismo año en el que se realizaron encuentros regionales y mapeos de iniciativas.
Arrancando 2019 se realizaron talleres con las Direcciones Técnicas de Colciencias validando lo que se había obtenido en las regiones. En agosto del mismo año se elaboró un primer ‘documento base’ que fue sometido a un proceso de aprobación para considerarlo ‘documento preliminar’. En diciembre, una vez más, se realizaron encuentros internos para validarlo y entre enero y abril de 2020, se generó el documento definitivo.
“En mayo de este año abrimos esos lineamientos a consulta pública, brindando la opción al ciudadano de participar en la construcción de esta política. Con la retroalimentación derivada de esta Consulta, se convocaron en septiembre mesas de trabajo en el Ministerio, convocando a todas las Áreas y Direcciones Técnicas, para generar este mes la ‘Política Nacional de Apropiación Social del Conocimiento”, sostuvo la funcionaria.
Trabajar por la ASC desde la Ciencia, la Tecnología y la Innovación
La Viceministra de ‘Talento y Apropiación Social’ del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación señaló que el este organismo entiende la ‘Apropiación Social del Conocimiento’ como un proceso intencional que convoca a diversos actores sociales que participan en prácticas de intercambio, diálogo, análisis, reflexión y negociación, permitiendo la compresión y la intervención activa de sus contextos sociales.
“Este proceso se genera mediante la gestión, la producción y la aplicación de la Ciencia y la Tecnología con el fin de propiciar entornos de confianza, equidad e inclusión para lograr una transformación de realidades y un mayor bienestar social. Así entendemos la ASC”, enfatizó la Viceministra y aseguró que esta política pretende generar condiciones para el uso, la promoción y el intercambio de saberes y conocimientos que posibiliten la amplia democratización de las ciencias y la construcción de una sociedad basada en el conocimiento.
La ‘I Semana de la Apropiación Social del Conocimiento: hacia la construcción de una política institucional’, es un espacio que busca generar escenarios de reconocimiento y análisis en torno a las distintas iniciativas que surgen desde la Universidad del Valle en relación con este tema estratégico.
Para el rector de la Universidad del Valle, Edgar Varela Barrios, este concepto supone una nueva forma de mirar lo que en el pasado las universidades denominaban ‘Proyección Social’, “un término muy genérico utilizado para pensar en las relaciones de impacto que la Universidad sostenía con el medio, centrando mucho su atención en el papel de los egresados, los cursos de educación continua y las actividades de extensión en su sentido más tradicional. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo hemos ido complejizando el concepto, reconociendo el papel que desempeñan las universidades, sobre todo las de alta complejidad como la nuestra, en transferir conocimiento, en generar valor agregado en la Sociedad, en el sector público, en la gestión de los gobiernos, en las empresas y en la sociedad civil”.
La agenda programática del encuentro ha ofrecido conferencias del Planetario de Bogotá, la Fundación Funecorobles, la Universidad Santiago de Cali, así como de las Sedes Regionales de la Universidad del Valle, procurando un diálogo enriquecido que cuenta con una mirada nacional y subregional en torno a un mismo objetivo: conceptualizar y generar insumos para que la Universidad del Valle pueda perfilar el horizonte de una política institucional que atienda este importante asunto.
Durante esta semana también se han adelantado paneles que han mostrado iniciativas asociadas a la comunicación de la ciencia, estrategias pedagógicas de CTeI y gestión del conocimiento abordadas desde distintas disciplinas y con enfoque multidisciplinar y transdisciplinar en sus desarrollos.
“La acción de transferir va de la mano con la apropiación. Este sistema no reduce su accionar a informar sobre lo que acontece, la ‘Apropiación Social del Conocimiento’ implica aprendizaje, es un proceso de tipo formativo que no se encamina a obtener algún tipo de certificado, sino que se posibilita en la interacción entre la universidad, la sociedad, las empresas, el sector público y las comunidades”, señaló el rector Edgar Varela, recordando que la Universidad del Valle cuenta con una agencia dedicada a transferir y divulgar los resultados investigativos surgidos desde el esfuerzo institucional: la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación - OTRI, encargada de actuar como organismo de enlace entre la Universidad y el entorno socio-económico.
Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación
La Universidad del Valle es una de las principales del país y la primera en el suroccidente colombiano en capacidad investigativa pues cuenta con cerca de 200 grupos de investigación, lo cual les permite tener una excelente capacidad de oferta de innovación y desarrollo científico. La Universidad, sin renunciar a sus obligaciones docentes y científicas, ni al efecto enriquecedor de la investigación básica como fuente de conocimiento y progreso, en su plan de desarrollo institucional ha asumido un serio compromiso con el desarrollo socioeconómico y cultural de la región.
La capacidad de investigación de la universidad, representada en sus grupos de investigación y en los laboratorios, debe estar claramente al servicio de la sociedad en su conjunto, y en particular, del sector productivo público y privado. Con este objetivo, la política de una universidad fundamentada en la investigación se orienta cada vez más hacia la búsqueda de una mayor relación de sus actividades de I+D+i con las necesidades de su entorno, y la introducción de cambios en su estructura organizativa y de gestión que permitan un flujo adecuado de comunicación y acción entre ambas partes.
Con este objetivo fue creada la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI-, destinada a potenciar y difundir el papel de la Universidad del Valle como elemento esencial del sistema de innovación; colaborando en la definición de mecanismos y procedimientos que favorezcan la vinculación universidad-empresa, potenciando su desarrollo y profesionalización como dependencia que promocione y gestione la oferta tecnológica, potenciando el funcionamiento en red, desarrollando acciones, instrumentos y servicios de interés común, y favoreciendo la movilización del personal entre la industria y los grupos de investigación. Como política institucional de transferencia debe generar los mecanismos que faciliten una adecuada y eficiente relación con el sector productivo, público y privado, y con la sociedad, de manera que su estructura administrativa, académica, jurídica y económica, pueda responder a las demandas de su entorno.
Como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Cali, este miércoles 21 de octubre se presentó “La marejada del posthumanismo”, el nuevo libro del rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios, en coautoría con el Vicerrector administrativo Rubén Darío Echeverri y el director de comunicaciones universitarias Ernesto José Piedrahita.
Esta publicación reúne las reflexiones de una serie de académicos e investigadores que participaron en el seminario “Humanismo y posthumanismo en la modernidad: su impacto en la administración pública y la gobernanza”, realizado por la Universidad del Valle y el Grupo Latinoamericano para la Administración Pública (LAGPA, por sus siglas en inglés). El seminario contó con la participación de expertos en robótica, ingeniería, genética, administración, políticas públicas, derecho y filosofía, entre otras disciplinas.
Durante el acto de presentación del libro, que contó con la participación de los tres compiladores y coautores, el rector Edgar Varela explicó que el posthumanismo es un término complejo que referencia, por ejemplo, la tendencia de la transformación de lo viviente a través de la genética. Esta tendencia actual tiene impactos en temas relacionados con bioingeniería, pero a su vez plantea grandes desafíos éticos porque pone de relieve la pregunta de hasta dónde se puede alterar la vida.
Así mismo, el rector explicó que el transhumanismo, que permite, entre otros grandes cambios, pensar la superación de las capacidades humanas por medio de la inteligencia artificial, hace parte de esta misma tendencia. En esta corriente se pueden situar muchos de los desarrollos y aprendizajes alrededor del big data, la robótica, entre otros.
El profesor Rubén Darío Echeverri destacó que el posthumanismo genera unos impactos en materia económica, transforma el ser, el hacer y el pensar de los seres humanos.
Desde el posthumanismo se puede hacer una lectura sobre la actual contingencia de la Covid -19. Como recordó el rector Edgar Varela, una de las hipótesis que manejan los investigadores de la pandemia es que su origen está relacionado con el consumo de una especie animal con la cual los seres humanos no han tenido mucha relación, lo cual lleva a que un virus que poco afecta a esta especie, esté impactando al planeta entero. Esos son los riesgos del posthumanismo. Como mencionó el directivo universitario, la actual situación de emergencia mundial es una muestra del exacerbado capitalismo que ha modificado nuestras costumbres y hábitos. Otro ejemplo de los riesgos del mundo actual es el cambio climático, que es producto de la forma en que los seres humanos están afectando los ecosistemas.
Para el vicerrector Echeverri en este momento, el manejo de la información ha incidido en la forma en que interactúan y se relacionan los seres humanos. Antes se enviaban cartas de amor, mensajes escritos y otras expresiones de afecto, que en la actualidad ya no se adelantan. Este cambio en la manera de relacionarse hace que se asuman actitudes diferentes ante la vida y comportamientos que antes no se tenían.
Además, por los desarrollos en campos como el machine learning, big data, inteligencia artificial, entre otros, se ha generado un desplazamiento de profesionales, dado que algunas labores son ejecutadas por máquinas; a su vez ha permitido que surjan profesionales especializados en el manejo y análisis de grandes volúmenes de información.
El rector Edgar Varela finalizó el conversatorio mencionando que se requiere comprender los alcances del posthumanismo y analizar qué beneficios y qué consecuencias trae para la vida de los ciudadanos, para a su vez repensar las políticas públicas. “Cómo hacer que estos logros no sean de una sola minoría, que abarque a toda la sociedad, ese sería el debate esencial, cómo hacer que la ciencia esté al servicio de los seres humanos y no para un grupo de selecto” señaló.
Sobre el libro.
La marejada del posthumanismo compila diversos análisis, con miradas originales y críticas, presentadas por especialistas acerca del humanismo y su relación con el posthumanismo en la era actual. El lector descubrirá advertencias sustentadas en profundidad acerca de los retos que estos avances representan para las ciencias administrativas y la gestión pública en particular, y para la vida de las sociedades modernas en general.
Los impactos de los progresos de la inteligencia artificial, la robótica, la biotecnología y las ciencias, han sido durante varios lustros el centro de análisis de especialistas de múltiples disciplinas científicas (naturales, sociales e ingenieriles, entre otras), escuelas y líneas filosóficas, artistas e interesados en temas del desarrollo en su expresión más polimorfa y amplia. Así mismo, la discusión sobre el humanismo, el posthumanismo y el llamado transhumanismo es medular hoy en la filosofía política y moral y establece un complejo diálogo transversal entre la filosofía, las humanidades, las ciencias naturales e, incluso implica ecos en campos como el management y las políticas públicas.
Las diferentes contribuciones de los autores que han participado en esta obra sobre el posthumanismo y el transhumanismo, deben entenderse desde una perspectiva centrada en el papel que juegan las enormes transformaciones científico-técnicas del mundo en términos de una cuarta revolución -digital, biotecnológica e informacional-. Por lo tanto, es de vital importancia la existencia de laboratorios de políticas públicas en la perspectiva de fomentar la reflexión académica y la organización de líneas de investigación científico-social y humanista, para darle un escenario institucional a espacios de formación, con el fin de analizar las disrupciones y pensar la postmodernidad, el posthumanismo y el transhumanismo como ejemplos vertebrales, para analizarlos en sus impactos sobre las gobernanzas, las administraciones y las políticas públicas.
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Cali 2020, se realizará la presentación del libro La gaviota y El tío Vania de Antón Pávlovich Chéjov, compiladores y traductores Alejandro González Puche y Ma Zhenghong, del Programa Editorial de la Universidad del Valle. La presentación estará a cargo de la investigadora y profesora rusa Elena Vássina, de la Universidad de Sao Paulo.
El volumen de 340 páginas, recoge dos cuidadosas traducciones, al español de esta orilla, de los icónicos textos de Chéjov, producto de dos proyectos de investigación y puesta en escena del Laboratorio Escénico Univalle: La gaviota (1998) y El tío Ibam (2004) que permitieron conocer a los traductores-directores las características y sutilezas de estas piezas dramáticas.
Acompañan a las traducciones los diseños de vestuario del reconocido artista bogotano Pedro Ruiz y las reflexiones de los protagonistas de estos dos procesos creativos: actores, directores y productores, en su gran mayoría docentes de Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, entre los que se cuentan: Guillermo Piedrahita, Gabriel Uribe, Douglas Salomón, Felipe Pérez, Susana Uribe, Jhonny Muñoz, Ana María Gómez y Adriana Bermúdez. También participan reconocidas actrices, actores y dramaturgas como Martha Márquez, Eddy Mosquera, Patricia Tamayo, Luz Marina Arcos, Manuel Viveros y Rodolfo Silva. El volumen es prologado por Jorge Saura, experimentado traductor del ruso al español, quien realiza, adicionalmente, una semblanza del autor.
El volumen se convierte en un importante referente para la sistematización de los procesos de creación e investigación artística y en un texto imprescindible para comprender la importante relación existente entre las obras de Chéjov y la pedagogía actoral. La publicación se enmarca dentro de la celebración de los 75 aniversario de la Universidad del Valle, los 40 años de la Licenciatura en Arte Dramático y los 25 de la Facultad de Artes Integradas.
Ingreso al evento: https://filcali.com/events/presentacion-del-libro-la-gaviota-y-el-tio-vania-de-anton-de-pavlovich-chejov/